Editor: Antenor Maraví
Confidencias en Alta Voz

jueves, 18 de abril de 2013

Guitarras de Huamanga, en el mes de las letras peruanas...

Por: Antenor Maraví Izarra

 
De la Plaqueta:Guitarras de Huamanga

I

Canta guitarra, canta
canta a la llovizna de abril
canta a tus calles vestidas
de poesías y campanarios
jaraneros,
no tienes por qué llorar
tu voz no es sahumerio de pólvoras
ni tus venas han sido sembradas
para cargar cruces de retama.

Tu voz es la oración del pueblo
tus hebras sonoras siempre fueron
surcos de libertad y amor.

Canta guitarra, canta
canta a los rocíos del amanecer
canta a la vida que aún se mece
canta a la esperanza herida
que esta noche remaremos
los acerbos dolientes de los que partieron
sin decirnos un adiós.

Canta guitarra, canta
canta a Osmán del Barco,
a Taca Alvarado y Pio Cárdenas
a Nery y Raúl García Zárate
manantiales inagotables del viento
donde serpentean las yemas
de la prodigiosa lira ayacuchana.

Canta guitarra, canta
canta y agita tu bandera nupcial
que la sonrisa de los niños
y la bendición de las chaplas
que nunca faltaron en casa
nos abracen por siempre
con sus aromas de amor.



II


Guitarra quechua hablante
de San Sebastián y San juan Bautista
pascanas de tunales
y bordones anclados
en
cruces de hojalata
y sueños libertarios.


Sudario de calicantos y
molles abanderados
que luengas murmuran
con el paso doliente
de estos suspiros atados
a tus trenzas.


Extiende tus melodías
maceradas en bolas
de coca y humos
penitentes en pentagramas
que navegan en el océano
de estos ojos abigeos,
no hay corazón que deje
de amar tu voz
ni chicherías que no atesoren
las huellas de tu amante
capotraste y banderas blancas
en ristre.



III

Soy la guitarra ayacuchana
que peina alegrías
y agita el calzón a las tristezas.
mis venas riegan esperanzas
y mis sudores bañan sueños
imposibles.
Fogoncito de leña crepitante
que todas las noches abrazas
peroles de maíz blanco almíbar y
porongos de chicha de jora
¿Dónde se esconden esos dedos
tejedores de waynos y pasacalles?

Acaso no recuerdas que el diapasón
del trueno
forjó el yunque blanco de razuhuillca
y
tus dedos de cristal y estalactita?.
¿Díganme en que laberinto se
entretienen
o andan prisioneras las voces
de mi pueblo?

Tantas veces voces
voces que navegaron en odres
y alegrías sin parangón
en la muy noble Huamanga
y siempre jaranera.
coca quintucha
naipes verde de Belén Pata
de tunales y suspiros cómplices
tú que conoces mi vida y destino,
anda desensilla mis bordones.
es hora de bailar y cantar
en el ombligo de esta celosa noche.

 


IV

Nube que sigues mis pasos
lluvia que lavas mis penas
levaduras melancólicas que crecen
en el pecho ardiente de esta guitarra,
flameen en el viento y estos suspiros
canten y arrullen a la ingrata
que aún entretiene los recuerdos
de este árbol poblado de rocíos.

Díganle que también mis penas
son neblinas sonámbulas
que todas las noches bajan
a acostarse en tu regazo
posada de amores inolvidables.

Nube, nubecitas de Huamanga
lluvia, lluviecitas de mi tierra
larvas enamoradas y altivas
que no cesan de bailar
con los trinos de esta guitarra

 




V

Guitarra de arcángeles
y tunantes en fuga
duende de zaguanes y aldabones
abrazados al ombligo de ninfas
aquiescentes.

Tú que siempre haz navegado
en las aguas pecadoras
de estos ojos engreídos,
anda abre tu puerta sonora
y dile a mi amada
que esta noche y mañana sábado
enterraré todas mis penas
en el pétalo ardiente de tus
melodías.

lunes, 25 de marzo de 2013

Poemas a Acobamba y retratos de un viaje inolvidable

Después de 40 años (28/02/2009) heme aquí, volviendo a abrazar los bellos paisajes de Acobamba – Huancavelica. En esta oportunidad en la grata compañía de mi esposa Carmen y mi hija menor Cynthia, quienes por fin se animaron a conocerlo, quedando gratamente prendadas de sus innumerables atractivos. 
 





Cuarta Estación

    Antenor Maraví Izarra


Ahora que mis brazos
se alzan en retirada
y mis libros se decoloran
sin la dulce miel de tu ancestro.

Oh, mi querida Acobamba
tierra del alba germinal
de mi canción azul.
Cofre hondo de mis recuerdos
mi pequeña pichiusa
rebelde como el cernícalo
siempre al amanecer.
En esta tarde de oraciones
junto a la tímida garúa
de mis ojos en lontananza
déjame regar tus mejillas
y estirar estos húmeros
para mecer el vaivén áureo
de tus trigales y arbejas sin par
florecientes al pie de los chirapas de luz
donde la exquisitez de tus tradicionales pucheros
trasuntaron por siempre en el alma del pueblo.

Déjame esculpir en tu amantísimo pecho
con las lanzas guerreras de este trashumante  
que vuelve a tus calles al son y compás
de tus carnavales y coplas santiagueras
sembrados por nuestros antepasados
vencedoras de mil batallas
de jarahuis y trillas
donde la luna celosa
tantas veces deliró
abrazada a la ternura
de nuestra niñez.



 Lejos, pero muy cerca de tu corazón

Antenor Maraví Izarra

                             
Que duda cabe
estos remos me llevan
a las ululantes veredas
de los pasos cansados
y cual eucalipto
de tanto abrazar
las luciérnagas
de pronto
como las estrellas fugitivas
siento deslizarse estos rocíos 
en mis mejillas sin poder humedecer
las raíces agonizantes del huerto de  Ojopampa
sembrados por los tíos Epifanio y Espirita,
donde aprendí a amar
la bendita ternura
de los mágicos encantos
de tu incomparable heredad.

De veras, hoy me siento
lejos, pero muy cerca a tu corazón,
y presiento que ya no cazaré
tu mirada furtiva
ni tampoco girar en ronda
al pie del aromático cedrón
que el abuelo Florentino sembró en el patio
para mirarte como un altillo sonriente y todos
abrazados a las ambrosías de tu génesis
hoy como ayer las lloviznas siguen regando
la añoranza inmarcesible  de sus hijos:
Sebastián, Natividad, Epifanio, Espírita,
Cipriana, Ernesto, Faustino, María, Juana y Petronila.
Y los últimos del vivero bendito, todos acunados
con tanto amor: Eusebia y Félix, Fortunato, Alicia,
Alejandra y Filomeno, cuyos descendientes, hijos y nietos
hoy y siempre, seguirán escoltando con fervorosa pasión
las cuatro vertientes de la inmemorial identidad de tu pueblo
que hoy despliegan sus anchas alas desde el pedestal cimero
de nuestro amor inquebrantable, por siempre.
 

     El retorno

Antenor Maraví  Izarra


Tierra de Florentino y Antonia
costilla molecular de los Izarra
herederos del primer beso estampado en las mejillas del pueblo
de maizales en vaivén y la sinfonía delirante de jilgueros
encadenados en las sudorosas mejillas de  manantiales cautivos
y cabuyas enlazadas entre las ubres rojizas y siempre aquiescentes
de abundantes guindales y aguaymantos con los brazos extendidos.

Heme aquí, para retratar  a tus ojos adormilados
y amarte sin fin hasta el amanecer,
heme aquí, con mis gritos y los gritos
del autoexilio masivo y familiar
con nuestros besos de diciembre
abrazados a los caporales y los negritos de Navidad
para desearte amor sin tregua.

Heme aquí
para encender las estrellas
en tu indómito corazón andino.
Heme aquí para navegar juntos
al encuentro del antuvión donde moran
inolvidables waynos y mulizas que nos legaron
los fundadores y aravikus de nuestro pueblo
abrazados de tinyas, charangos y viguelas cantarinas.

Hilandera de inolvidables apachetas de amor en Huancapite
donde tempranamente sembré mis nostalgias de huarma cuyay
hoy convertidos en cantos rodados cual ofrendas del ángelus
aún siguen latiendo en mi pecho llenos de gratitud
a los iniciales besos que incendiaron mi corazón.
Ven pues, pueblo mío a reencontrarte con el apego hondo
de mis nostalgias infantiles llenas de fragancias
y colores encofrados en mis recuerdos dormidos
que hoy abrazados de jazmines y alhelis
humedecen otra vez este barco de papel.

   Atardecer de almandinas

   Antenor Maraví Izarra


Dibujada entre los guiños del amanecer
casi a media luz y sin colores
en carboncillo
y desgastada agenda
guardo el corazón
de mi pueblo.

En mis recuerdos
llenos de orlas orgullosas
su silueta azulina
cargada de neblinas blancas
riegan sus bellas arboledas
y tejados siempre almandinas
donde las alas del viento
rondan abrazadas tejiendo
la hospitalidad de su gente.

En esta tierra de abundancia y bello esplendor
mis abuelos siempre enlazaron sus sueños eternos
con un ojo abierto y el otro escoltando a los vientos
y hoy, sus descendientes siguen regando incansables
de sur a norte todos los linderos mágicos de su encanto
convirtiéndola en indescriptibles movimientos cromáticos
que cautivan a propios y extraños cual posada de amor.

Por eso amo a mi pueblo.
y amo a las perdices y cuculíes abundantes en Allpas
igual que el sapito verde de Andabamba
que en los años de estío
me enseñaron a tener paciencia
y amar sin par a mis raíces familiares
amar sus costumbres milenarias
a sus piramidales  petroglifos
que se yerguen señoriales desde el pórtico cautivante de Ccollo
y también en Huayanay y  Paucará donde subyacen el fragor  
de la mama pacha abrazados a los rítmicos y mágicos encantos
de los danzantes de tijera que tantas veces encendieron el candor
de mi niñez acompasados de altisonantes violines y arpas
donde el Pacaritampu de los dioses preincas esculpieron
las antorchas líticas del tiempo y amor sin fin a sus apus.

















miércoles, 13 de febrero de 2013

EL ORIGEN DE MACHUPICCHU (NO DEJEN DE VERLO...HERMOSO)‏


Por: Julio Valdivia Carrasco 

Este acucioso y diligente historiador contemporaneo, nació en Huamanga -Ayacucho, el año1941.Ejerció la docencia universitaria en varias universidades del Perú, entre ellas la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue uno de los fundadores de la Facultad de Ciencias Histórico - Sociales y Educación de la Universidad Nacional Pedro Ruíz Gallo de Lambayeque,donde ejerció el Decanato de dicha Facultad.Retirado ya de la docencia, en la actualidad prosigue sus investigaciones en el campo de la filosofía,las ciencias sociales y la historia (AMI). 

sábado, 26 de enero de 2013

UCHURACCAY: 30 AÑOS DESPUÉS


Por:  Antenor Maraví Izarra(*)

Hoy se cumple 30 años del cruel asesinato de ocho periodistas peruanos en Uchuraccay, cuya alevosía, envuelta en los  dolientes años de la dramática violencia que confrontó el país, y en particular Ayacucho, dio vueltas al mundo, causando variadas interrogantes sobre los autores intelectuales o los que directamente perpetraron esta terrible vesania, impidiendo con tanta crueldad, la sagrada misión que compartieron solidariamente en la búsqueda de informar y decir la verdad de cuanto acontecía en aquellos tiempos de hondo dolor.
Tras esta violencia, como un caso sui géneris, al mismo tiempo controversial, no faltaron quienes aprovechando la humildad y los rostros inocultables de su inmemorial exclusión socio económica del que insoslayablemente adolecían los lugareños, urdieron variadas patrañas, entre otros, acusándolos a los comuneros de haber dado muerte a los ocho periodistas, exculpando de toda causa a los militares acantonados en la zona, de cuyas resultantes dos comuneros fueron sentenciados a 15 años de prisión injusta.
Lo cierto es que, a lo largo de estas tres décadas, en variadas declaraciones y acumulaciones de indicios aportados por los moradores de las zonas adyacentes a Uchuraccay, y las confesiones de los familiares directos de los supuestos victimarios, los  líderes de la comunidad fueron inducidos a autoinculparse.
En la entrevista televisiva, efectuada el día de ayer por Beto Ortiz, al autor del libro: "Memorias de un soldado", Lurgio Gavilán Sánchez, (ex senderista, ex soldado y ex sacerdote franciscano, copartícipe de los años difíciles que imperó en los años 80 y 90), hoy convertido en antropólogo, señaló ante las cámaras de la TV, que cuando era soldado, entre otras actividades bélicas, sus jefes militares les enseñaron a beber sangre humana y cotidianamente cambiar de atuendo de acuerdo a las circunstancias.
Sin embargo, a pesar de estas luces que, de cuando en cuando parpadean en la afirmación de la verdad, duele que algunos peruanos sigan motejando a los que dicen la verdad como apologistas del sensacionalismo y la mentira. Los dolorosos años de la irracional violencia que confrontó el país siguen lacerantes en la memoria del pueblo, y  como tal, debemos honrar con hechos plausibles a los mártires de Uchuraccay y otros tantos, héroes anónimos que ofrendaron sus vidas en la defensa del Estado de derecho y la democracia al real servicio de las aspiraciones superiores del pueblo peruano.
En esta perspectiva, para quiénes de alguna manera tenemos la posibilidad de acceder a los medios de comunicación, debe  ser una oportunidad para reafirmar nuestro compromiso ético moral  en la defensa de la verdad, pues una nación tan afectada por la violencia, la impunidad y la corrupción como la nuestra, no podrá reconciliarse sino es en base a la verdad y la justicia.


jueves, 24 de enero de 2013

PROMESAS Y SILENCIOS COMPLICES

Por: Antenor Maraví Izarra (*)

Han transcurrido alrededor de un año y cuatro meses, tiempo en el que, el coliseo cerrado de Ica, los días 7 y 8 de setiembre del 2011, fue convertido en una especie de remedo del histórico hemiciclo del Congreso de la República, donde los 130 parlamentarios, dando cumplimiento al denominado programa “El Congreso en el pueblo”, protagonizaron ante la avidez  de la prensa local y nacional, una réplica viviente del Parlamento Nacional.
Esta decisión, de supuesta descentralización, además de la realización de la plenaria y la consiguiente aprobación de algunas leyes y disposiciones administrativas, señaló que a fines del mismo mes de setiembre, y en las oportunidades que se llevarían a cabo en otras sedes, todos los congresistas, previamente cumplirían tareas de coordinación, debiendo entre otras, auscultar in situ sus necesidades y demandas, y consiguientemente dar cuenta de las gestiones cumplidas, así como fomentar el diálogo y la participación democrática del pueblo.
Enpero, Ay, patria nuestra, de derechos esquivos y penumbras tristes, más fueron los ruidos que las nueces logradas como fruto de este desplazamiento congresal. La gran mayoría de los parlamentarios participantes, con honrosas excepciones, como Pedro en casa, hicieron de todo, menos coordinar y concertar con el pueblo, dedicándose a otros menesteres, y como tal, ese pueblo, una vez más fue colocado en las puertas de ese gran socavón llamado engaño y demagogia de quienes nunca se identificaron con sus inmemoriales sueños  de bienestar y justicia.
Los denominados padres de la patria, sin embargo cuando se trata de satisfacer sus apetitos personales, todos como el grito de ovejuna, al unísono prendieron sus velas y en un abrir y cerrar de ojos aumentaron sus remuneraciones con la suma de siete mil quinientos nuevos soles mensuales dizque como bono de representación, que en la práctica se convirtió en un aumento de sueldo encubierto al monto total de S/.30,000  nuevos soles mensuales a percibir.
Y vaya ironía hirviente de esta patria nuestra, en el anverso de esta moneda, cientos de miles de maestros y maestras, año tras año, siguen mendigando puestos de contrato laboral, sin que medien mecanismos ni disposiciones de real dignificación a su noble labor,entre otros tantos problemas sociales, que a diario siguen lanzando gritos al sordo cielo.Sin embargo, las incesantes apologías y loas soterradas dedicadas por la prensa escrita y hablada, entre otros, dedicados al delincuente juvenil cuyo alias es "Gringasho", son señales incontrastables de la banalidad del tiempo oscuro en que vivimos.
En el caso específico de Ica, en materia de corrupción han transcurrido más de un año, y la Comisión de Fiscalización y Contraloría del Congreso de la República, designado para la investigación de los fondos asignados al forsur, para la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 2007,desde la elección de esta comisión congresal, siguen caminando con pasos de tortuga hacia las calendas griegas.En tanto, la paciencia del pueblo, no da para más.