Editor: Antenor Maraví
Confidencias en Alta Voz

jueves, 9 de abril de 2009

Memoria histórica y sustento legal de la sentencia de Alberto Fujimori....¡¡¡Por un nunca más!!!‏


Sentencia de la Sala Penal Especial en el Expediente N° AV 19-2001 (acumulado), del siete de abril de 2009. Casos Barrios Altos, La Cantuta y sótanos SIE

ÍNDICE

Cuestiones de Hecho Carátula Parte I: Antecedentes Parte II: Fundamentos de hecho

Capítulo I: Aspectos de la prueba penal
Capítulo II: La Asunción presidencial de Alberto Fujimori Fujimori y las bases de su régimen
Capítulo III: El Presidente de la República y el control de terrorismo
Capítulo IV: Las Fuerzas Armadas y el gobierno de Alberto Fujimori Fujimori
Capítulo V: El Servicio de Inteligencia Nacional
Capítulo VI: La Dirección Nacional de Inteligencia y el Servicio de Inteligencia del Ejército
Capítulo VII: El Destacamento Especial de Inteligencia Colina
Capítulo VIII: Las Operaciones Especiales de Inteligencia
Capítulo IX: Atentado de Barrios Altos
Capítulo X: Atentado en la Universidad Nacional de Educación - La Cantuta
Capítulo XI: Secuestro de Gustavo Andrés Gorriti Ellenbogen
Capítulo XII: Secuestro de Samuel Edwar Dyer Ampudia
Capítulo XIII: Otros delitos del Destacamento Especial de Inteligencia Colina
Capítulo XIV: Actos posteriores a los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta
Capítulo XV: La intervención de Alberto Fujimori Fujimori
Parte III
Capítulo I: Tipificación
Capítulo II: La autoría mediata por dominio de la voluntad en aparatos de poder organizados
Capítulo III: Determinación de la pena judicial
Capítulo IV: Reparación civil
Capítulo V: Otros efectos de la sentencia
Parte IV Decisión
Fallo


Sentencia de la Sala Penal Especial en el Expediente N° AV 19-2001 (acumulado), del siete de abril de 2009. Casos Barrios Altos, La Cantuta y sótanos SIE,

ÍNDICE

Cuestiones de Hecho Caratula Parte I: Antecedentes Parte II: Fundamentos de hecho
Capítulo I: Aspectos de la prueba penal
Capítulo II: La asuncion presidencial de Alberto Fujimori Fujimori y las bases de su regimen
Capítulo III: El Presidente de la República y el control de terrorismo
Capítulo IV: Las Fuerzas Armadas y el gobierno de Alberto Fujimori Fujimori
Capítulo V: El Servicio de Inteligencia Nacional
Capítulo VI: La Dirección Nacional de Inteligencia y el Servicio de Inteligencia del Ejército
Capítulo VII: El Destacamento Especial de Inteligencia Colina
Capítulo VIII: Las Operaciones Especiales de Inteligencia
Capítulo IX: Atentado de Barrios Altos
Capítulo X: Atentado en la Universidad Nacional de Educación - La Cantuta
Capítulo XI: Secuestro de Gustavo Andrés Gorriti Ellenbogen
Capítulo XII: Secuestro de Samuel Edwar Dyer Ampudia
Capítulo XIII: Otros delitos del Destacamento Especial de Inteligencia Colina
Capítulo XIV: Actos posteriores a los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta
Capítulo XV: La intervención de Alberto Fujimori Fujimori
Parte III
Capítulo I: Tipificación
Capítulo II: La autoría mediata por dominio de la voluntad enaparatos de poder organizados
Capítulo III: Determinación de la pena judicial
Capítulo IV: Reparación civil
Capítulo V: Otros efectos de la sentencia
Parte IV Decisión
Fallo

PENA MÁXIMA SIENTA PRECEDENTE HISTÓRICO


El autócrata es culpable

Henry Pease

Mi convicción moral y política sobre la culpabilidad de Fujimori en los crímenes del grupo Colina data de 1993. El 30 de marzo de ese año debatíamos en el Congreso Constituyente una moción del FIM pidiendo una comisión investigadora del caso La Cantuta que, como todas las de la oposición, terminaría archivada.
Poco antes de la interrupción para almorzar, al regresar a mi escaño encontré un sobre cerrado con un documento que relataba con detalle cómo los habían matado, enterrado, desenterrado, quemado e indicaba los oficiales responsables y sus mandos directos, con grado y cargo.
Era prácticamente un anónimo, firmado con las siglas Comaca. Sabía que era mi deber verificar la verosimilitud de su contenido y averiguar su origen para lo cual busqué cuatro fuentes y consulté con mi bancada: Gloria Helfer, Julio Castro y Julio Díaz Palacios. Al reanudarse la sesión, pedí una cuestión de orden y lancé la bomba.
No leí sino los hechos, callé el nombre de la fuerza del orden y los nombres de los autores y sus jefes. Por supuesto, tampoco dije quién lo firmaba. Mi objetivo era lograr una comisión investigadora. El presidente Yoshiyama me pidió desde la mesa que le entregara el documento. Contesté que solo lo entregaría al presidente de la comisión investigadora.
Los familiares —a quienes conocía porque vi su calvario desde que comenzaron a peregrinar tocando todas las puertas— estaban en la galería. Llantos y gritos porque se confirmaba una muerte atroz. En el desorden, la mayoría fujimorista cedió. Me automarginé de la comisión por haber hecho la denuncia y allí entregué y se hicieron públicos todos los nombres de los implicados.
Pero aquí comienza la comprobación de la culpabilidad de Fujimori, su gobierno y su régimen. Solo se encubre así lo que es parte de uno mismo y es mentira cínica decir ahora que no conocía lo que tantos dijimos en todas las formas posibles.
Para impedir que actúe el Ministerio Público y el Poder Judicial —cuatro días después— el Consejo Supremo de Justicia Militar abrió instrucción. La información circulaba mucho antes pero no hizo nada hasta que Hermoza Ríos se lo “solicitó” a raíz de mi denuncia. Para esto mi familia recibía llamadas amenazadoras que me ponían en situación inmanejable. Hermoza Ríos, citado por la comisión, fue al Congreso y me calificó de estar “coludido con el terrorismo” mientras sus congresistas agraviaban a los muertos con similar calificación. Hermoza sacó los tanques desde Chorrillos hasta el Rímac para amedrentar y causó un escándalo internacional que hizo que la Comunidad Europea paralizara la renegociación de la deuda y el Gobierno de EE.UU. emitiera un enérgico comunicado. En esa coyuntura, Fujimori sostuvo: “No hay derecho que se melle la imagen de una institución que trabaja por el país” y salió a invocar armonía entre el Ejército y el Congreso, como si fueran dos poderes del Estado al mismo nivel.
Pero poco después un general que ocupaba la tercera posición en el Ejército, el valiente y respetado general Rodolfo Robles Espinoza, ratificó mi denuncia y pagó las consecuencias. Exiliado, lo llamaron hasta felón, lo humillaron y botaron de la peor manera personas que en ninguna democracia podrían levantar la cara hoy, pues fueron el coro que incriminaba a los que denunciaban estos crímenes.
La historia sigue. La Justicia Militar negó toda información a la comisión investigadora y el Congreso decidió algo inaudito constitucionalmente: las comisiones investigadoras no pueden citar a ningún miembro de las FF.AA. o del SIN, solo pueden citar al jefe de cada una, así hasta Montesinos quedaba protegido. Se limitó a la comisión investigadora. El informe final en minoría de la comisión encuentra responsabilidad penal en Hermoza Ríos y funcional en otros jefes, además de los ejecutores directos. Pero Roger Cáceres, Gloria Helfer y Carlos Cuaresma eran parte de la minoría. La mayoría fujimorista aprobó el informe de los fujimoristas Freundt y Siura que llegaba a sostener que se habían ¡autosecuestrado! El 2001 ese texto se encontró en la computadora de Rafael Merino, funcionario del SIN.
La prensa opositora y los familiares siguieron luchando y son conocidos los hechos: ubicaron los restos, aparecieron las llaves del estudiante Armando Amaro Cóndor y la propia fiscal Colán las miró para no verlas, pues dispuso que la investigación fiscal pase a la justicia militar. La justicia común llegó a ordenar la detención de once implicados pero la justicia militar se opuso. La famosa Ley Cantuta 26291, sorpresiva y de madrugada, varió en febrero de 1994 los procedimientos de la Corte Suprema para dirimir la contienda de competencia, de modo que tuvieran los votos para que la causa siguiera solo en manos de la justicia militar.
Todos recordamos el juicio militar: solo a los ejecutores y no a sus jefes y la condena levísima a no más de seis años. Pero ni eso, ni la prisión dorada que la prensa mostró en fotos, detuvieron el encubrimiento. Dieron la Ley de Amnistía frente a la cual solo pude gritar en el pleno de madrugada: “Señor presidente, esta ley es una infamia”. Quedaron así libres en junio de 1995.
Meses después descubrí que el general Rivero Lazo figuraba en la planilla como general en actividad y recordé al pleno que la Ley de Situación Militar obligaba a pasar al retiro —bastante antes de la amnistía— por medida disciplinaria (sin beneficios ni sueldo del grado superior) a todo oficial que hubiera recibido condena con pena privativa de la libertad. Denuncié el hecho y pedí la presencia del ministro de Defensa, la presidenta Martha Chávez no cursó el pedido en un mes, insistí y el Congreso pidió el informe. Cuando este llegó informaba que los habían invitado al retiro pero solo después de mi denuncia y no por medida disciplinaria. Asesinos jubilados con pensión del grado superior y reajustable. Hasta en esto Fujimori fue leal a sus secuaces, no a la ley ni a la sociedad.
Los tres poderes del Estado y las FF.AA. actuaron en una misma dirección: encubrimiento total, llenando de oprobio a las víctimas, a sus familiares sin un mínimo de piedad, también a los que denunciamos y a la oposición. Si el jefe de ese Estado, con resortes legales e ilegales de poder, defendió paso a paso a los ejecutores del asesinato e hizo encubrir el crimen, paso a paso, es porque él mismo era parte del crimen.
Hay una deuda moral y política con seres humanos sencillos, los familiares que son los héroes de esta lucha. Los personajes del fujimorismo usan hoy hasta el juicio para seguir engañando a los desinformados. Humanidad, compasión por el que sufre, rectitud, valores y principios democráticos y humanos fueron negados por el fujimorato. No permitamos que la historia regrese y la vivan nuestros hijos.


Fuente:D.Bayer

miércoles, 8 de abril de 2009

La rabia de la derecha


César Hildebrandt


La condena a 25 años de Alberto Fujimori no sólo es una obra maestra del derecho y de la lógica, una construcción mental de impecable claridad y un encadenamiento irrefutable de hechos, documentos y testimonios. La condena al hombre que confederó los vicios de la república y las peores flaquezas de la sociedad peruana, es un momento histórico pero también, y fundamentalmente, una manera de recuperar la decencia nacional.Somos bastante mejores como país desde el día de ayer. El fujimorismo gutural quería que siguiéramos siendo, en muchos sentidos, una tribu sin ley que festejara la infamia y que sólo tuviera por norma la conveniencia de su cabecilla.La sala penal que ha juzgado y condenado al usurpador de nombre Alberto Fujimori nos devuelve al mundo civilizado. Podemos decir ahora que, a diferencia de Chile, hemos aplicado la ley a quien jamás la acató. Porque si Pinochet sufrió ciertos aprestos judiciales -infligidos sobre todo gracias al juez español Garzón y al fuero londinense- murió, sin embargo, de larga vida y muchas muertes y jamás fue condenado. Fujimori, en cambio, podrá ahora apelar a las instancias políticas de la siempre intervenida Corte Suprema, pero la condena de ayer lo marca para siempre y marca un antes y un después en la historia judicial peruana.La historia del Poder Judicial en el Perú ha sido una historia de corrupción general y de muy pocas grandezas. La mayor de esas escasas grandezas, la grandeza mayúscula, ha ocurrido ayer. Y gracias a estos jueces con vocación de historia, tendremos que mirar de un modo distinto a la judicatura.


La corrupción no es inexorable. Los jueces paradigmáticos que ayer le han lavado el rostro al Perú demuestran que, al final, la elección entre el honor y la sordidez será siempre un asunto personal. Y que las personas dignas, más allá de las presiones y las turbas amenazantes, producirán siempre actos dignos. Frente a tantos años de canalla abogadil y jueces no sólo sin rostro sino también sin honra, la sala penal presidida por César San Martín e integrada por los vocales Víctor Prado Saldarriaga y Hugo Príncipe Trujillo nos reconcilia con la esperanza: los jefes de Estado no son impunes, la democracia también es depuración y limpieza, no es una fatalidad aceptar el crimen ni resignarse ante la inmundicia.


Si hubo un San Martín importado y amable que juró la independencia en 1821, ayer ha habido un San Martín nacional que nos ha librado de una dominación tan indeseable como la que España impuso en estas tierras: la dominación del deshonor.Fujimori es la interpretación más cabal y el resumen biográfico más perfecto del deshonor. No hubo deshonor que le fuera ajeno ni traición que lo asqueara ni felonía que le mereciese algún reparo. Traicionó a la democracia que juró respetar, a la Constitución que debía cumplir, a la esposa que lo catapultó, a los evangelistas a quienes debía la victoria, a los apristas a quienes había amado tanto, a los tontos que lo creyeron “populista”. Y cuando la ola de podre lo salpicó, traicionó a los traidores Montesinos y Hermoza Ríos, lo que es un refinamiento no sé si romano o delicadamente oriental.


Y cuando la cobardía lo ensilló por enésima vez -porque la cobardía es madre de la crueldad, según Michel de Montaigne, y Alberto Fujimori fue cruel hasta con los cadáveres-, cuando la cobardía lo azuzó, digo, perpetró la que sería la traición más transoceánica de su historia personal: renunció a la presidencia desde Tokio (“porque temía por mi vida”, diría después), se hizo japonés extrayendo la nacionalidad secreta que siempre había negado tener, se vinculó a círculos mafiosos y fascistas de la política del Japón, apareció de pronto en Chile creyendo que en el Perú lo esperaban las masas y, cuando la policía chilena lo detuvo, candidateó sin éxito al Parlamento nipón para blindarse.Esa trayectoria ha terminado ayer con una condena que nos enaltece como país.


Y esa condena se yergue ahora como un aporte de los jueces peruanos al derecho internacional y a la lucha que Latinoamérica ha librado en contra de la barbarie.Sendero Luminoso y el MRTA le declararon la guerra al país. Pero, como lo demostró Antonio Ketín Vidal, enfrentarse al salvajismo marxista de Sendero y del MRTA no implicaba convertirnos en gentuza que celebrara en una playa militar una fiesta borracha tras el asesinato de nueve estudiantes y un profesor.Fujimori vivió a sus anchas cuando Sendero y el MRTA le permitieron actuar como si todo le estuviese permitido.


La captura relativamente precoz de Guzmán, debida al GEIN y no a los sicarios mandados desde Palacio, lo desconcertó. Pronto, sin embargo, encontraría nuevos motivos para continuar su campaña destinada a “prolongar” la guerra todo lo que fuera posible. Un país normalizado no era conveniente porque podía permitir que la gente mirara el otro lado de la luna: el masivo latrocinio del presupuesto militar, las coimas grandiosas que irían a parar a Suiza y a la banca sucia del Caribe, la venta mafiosa de las empresas públicas, la compra de tractores chinos sobrevaluados y de aviones de guerra que costaban la mitad de lo que se decía que costaban, el uso de dineros públicos para comprar a los congresistas tránsfugas y sostener la prensa de estercolero dedicada a denigrar a “los enemigos”.En estos días hemos visto y oído al fujimorismo, en todos sus matices, expresarse con plena libertad. Desde las objeciones de Valle Riestra, ese tribuno de “La Tribuna” y ese primer ministro goloso de la dictadura, hasta la señora Keiko Fujimori, que hasta ahora no nos dice cuándo devolverá el dinero sucio que recibió de su padre, pasando por Jaime Bayly, ese fujimorista que salió del clóset para anunciar que votará por quienes siempre lo asustaron y a los que siempre aduló.Fujimori condenado. Las turbas que Raffo recolecta entre el lumpen harán lo suyo.


“La Razón” gritará lo previsto. Martha Chávez, Martha Hildebrandt, Luz Salgado y Carmen Losada de Gamboa regurgitarán sus viejos argumentos. Valle Riestra usará, más que nunca, la corbata del luto por sí mismo. Los canales que le deben a la Sunat lo que la Sunat jamás permitiría a otros que se le debiera, seguirán reciclando chicharrones de prensa.Pero todo eso será episódico. Desde ahora, el condenado Fujimori ya no es la víctima de una persecución que sus parásitos jamás pudieron demostrar. Desde ayer, Fujimori es un reo. Y el Perú ha amanecido distinto. El Perú ha jalado la cadena.Es importante no olvidar algo que podría ser fundamental. No sólo los Saravá están de duelo. Están también de duelo, aunque quisieran aparentar lo contrario, los empresarios que apostaron todo por Fujimori.


No sólo en “La Razón” -el diario que justifica la masacre de Gaza tanto como la matanza de Barrios Altos- están de duelo. También lloran como viudas y viudos repentinos en “Eisha”, en la Confiep servil, en las oficinas de Dionisio Romero, en las gerencias de Saga y Ripley.Porque Fujimori no fue sólo Barrios Altos y La Cantuta. Fujimori fue también la ejecución del consenso de Washington y del liberalismo en dosis de caballo.El liberalismo no llegó a América Latina demandado por los pobres, como dicen los pobres diablos. El liberalismo llegó a Chile de la mano ensangrentada de Pinochet y a Argentina de la zarpa de Rafael Videla.El Perú no podía ser distinto. Una política de persecución de los derechos adquiridos por los trabajadores, de supresión de los sindicatos, de ajuste para los de abajo y ganancias excepcionales para los de arriba y para las corporaciones que los de arriba muchas veces representan, sólo podía ejecutarse en medio del estado de excepción, la Constitución suspendida y la democracia quebrada.La condena a Fujimori tiene connotaciones políticas. Pero no son las que el fujimorismo pretenderá esgrimir estos días.


El sustrato político en todo esto es que la condena de ayer no sólo alcanza al autor mediato de crímenes abominables y al cómplice encumbrado de asesinos sombríos, sino al operador de una política que hoy, con la crisis mundial desatada, se muestra no sólo como injusta sino también como insostenible en el largo plazo.La derecha llora por Fujimori. ¿Quién dijo que los cocodrilos no lloraban de verdad?


lunes, 6 de abril de 2009

EL FINAL DEL DICTADOR Y LA LUCHA QUE SIGUE


GUILLERMO BERMEJO ROJAS


Lo que nunca me dejara de sorprender del Fujimorismo es su inagotable cinismo, su inconmensurable sinvergüencería, su sideral creencia en que el país en su conjunto somos la manada que sus mentiras pueden arrear en que nos quisieron convertir bajo su dictadura. Ver a Fujimori hablando del mismo como héroe nacional era un insulto a lo más profundo de nuestra conciencia y memoria. Recordemos algunas cosas.
El 5 de abril el país amaneció verde militar, los canales de televisión tomados, los locutores asustados, el senado y la cámara de diputados cercados y con orden de disparar. Los sindicatos intervenidos y las amenazas contra los líderes eran el anuncio e inicio de la nueva temporada de desapariciones y asesinatos selectivos. El 5 de abril inauguraba una dictadura que se metió en la vida de todos, elevando a la n potencia el chuponeo y el reglaje .El 5 de abril inauguro la eliminación de todo lo que haga pensar al estudiante: afuera la filosofía, afuera la geopolítica, afuera la economía política, afuera cívica y hasta la educación física. Recortando la historia o acomodándola para no despertar ideas en los jóvenes. Prohibido pensar, ese fue el mensaje. Después del 5 de abril las universidades tomadas para seleccionar a quienes desaparecer y desaparecer al marxismo de la curricula junto a todo lo que haga pensar a los jóvenes que este país anda mal y que podría ser mejor , hasta convertirlas en las fabricas de individualismo que son hoy .Prohibido cuestionar fue el mensaje .
El carnaval de argumentos hirientes a quienes buscaban a sus familiares desaparecidos fueron trasmitidos en vivo y en directo a nivel nacional .Como olvidar que de los asesinados de cantuta se habían autosecuestrado a decir de los mutantes fujimoristas .O que estaban de parranda o que alguna chica se fue con su novio , cuando la realidad decía que estos habían sido secuestrados torturados asesinados y descuartizados ,tal y como les ensenaron sus profes de la CIA y cumpliendo con el financiamiento especial que fuji le daba a Vladi y este a los chacales .Del caso Barrios altos se les ocurrió decir que eran senderistas que mataban senderistas , cuando en verdad el grupo paramilitar COLINA patino en ubicar a quienes creía buscar pero como ya estaban ahí no les falto valor para pegarle un tiro en la frente a un niño de 8 anos que suplicaba piedad. Junto con 14 inocentes más. Pisotear la dignidad de la gente con mentiras fue la punta de lanza de los que querían quedarse para siempre cueste lo que cueste. La ley de amnistía dada por el gobierno fujimorista a los asesinos del pueblo dejo mas claro que el agua su orquestada política de impunidad.
Mas de 1300 desaparecidos nos dejo la dictadura de Fujimori .Decenas de miles de muertos oficiales gracias a la continuada política de tierra arrasada .Es por eso que algo debe andar mal en la cabeza de Fujimori cuando habla que con el hubo un acercamiento de las Fuerzas Armadas y la población. Lo que hubo fue la coerción contra el pueblo la política del miedo el si no me haces caso eres terruco y o te meto preso o te mueres o te pones del lado de la dictadura. Y mas de 1000 injustamente presos de los cuales mas de la mitad siguen en las cárceles gracias a su medieval medida de juicios sin rostros y sumarios de 20 minutos, donde la sentencia estaba desde antes de la farsa de juicio. Situación que demuestra por si sola el carácter y la voluntad de los golpistas frente al país.
Aprovecho la dictadura la situación política para clavarnos un modelo económico que mando 1 millón de niños fuera del sistema educativo , 400 mil niños que por mala alimentación no podrían tener una educación normal , nos convirtió en el campeón americano de tuberculosos , mas de 50 mil que escapaban del país cada ano( cifras oficiales lo real es superior ).La dictadura inaugurando colegios sobrevaluado que hoy se caen a pedazos por la pésima construcción obras típicas de la corrupción capitalista .Colegios donde se anunciaba entrega de computadoras cuando no había servicio eléctrico , piscinas donde no había servicio de agua.
Los medios de información informando solo lo oficial. Los fraudes electorales eran aseados por la tarada o el bufón de turno de la caja boba al ritmo de una cumbia estupidizante fujimorista. Elecciones donde Don Vladi exigía a comedores populares y comités de vaso de leche que voten por el chino a cambio de no cortarles el elemental apoyo. .La guerra con el Ecuador donde perdimos, la ganamos según la tele y los periódicos .Y Tiwinza con un monumento a los invasores como premio resultaba ser la punta del iceberg de lo que solo nos enteramos por búsqueda al margen de los medios adictos al régimen. Resultaba ser que el patriótico gobierno fujimorista compro armamento chatarra con el que los soldados peruanos irían a una muerte segura al combate. Aviones que se presentaban como de última generación eran más inútiles para el vuelo que una gallina.
Estas líneas no pretenden historiar toda la década infame del fujimontesinismo, para eso se necesitaría mas de un libro .Hoy estamos siendo testigos que la sonrisa torcida del dictador llega a su fin gracias al empuje del pueblo organizado que nunca ceso a pesar del entrabe que le pusieron los sucesores en el poder del dictador. No podemos olvidar que mientras familiares de los desaparecidos, activistas de DD.HH y organizaciones políticas de izquierda consecuente hacíamos plantones frente a la embajada de Japón, refugio del miserable dictador, el gobierno de Toledo aceptaba cobardemente la ayuda del gobierno de Japón para algunas obras mientras ese mismo Japón anunciaba que Fujimori no seria extraditado por ser japonés. Recordemos que mientras el empuje de las organizaciones arriba mencionadas se plantaban valientemente frente a la embajada chilena y en la misma casa del embajador chileno el gobierno de García le seguía entregando el país a la burguesía chilena y poniendo al mando de la extradición a todos los ineptos que se puedan .

Fujimori será sentenciado como violador de DDHH el martes 7 de abril y esperamos los 30 anos que le corresponden .No será como dice el dictador por odio y venganza de sus contrincantes políticos , ellos hicieron poco por traerlo y menos por juzgarlo .Fujimori a gozado de detención dorada en ese departamento de lujo que le han construido en DIROES hasta hoy y de una tribuna abismalmente diferente a los juzgados en los tribunales sin rostro de su régimen .Aquí nadie lo a torturado para que se auto incrimine como se hacia en su gobierno .Este triunfo envuelto en sentencia por violador de DDHH será el triunfo del amor interminable de los familiares de los asesinados por los suyos , será un pañuelo para los ojos de Raida Cóndor cansados de tanto dolor , será una pastilla para la garganta de Gisela Ortiz tan desgastada de tanto clamar justicia , será el pago justo a la generación que lucho y libro la batalla en todos los campos contra la dictadura ya sea recolectando firmas contra la reelección o tirando piedras y haciendo barricadas el los 4 Suyos , y será también un deber sentir que esta sentencia abarque a los compañeros de la universidad del centro en Huancayo con mas de 100 desaparecidos, de los que aun no encontramos por la habilidad siniestra de los creadores de las fosas comunes clandestinas de los asesinados en la universidad del Callao , por Melisa Alfaro y la cobarde carta bomba hecha en el SIN que acabo con su vida , por todos los sindicalistas y dirigentes asesinados y encarcelados , por los rendidos del los penales y la casa del embajador de Japón y asesinados por los paramilitares , por todos lo que trataron de convertir este país en algo mejor y sus vidas fueron cortadas por los Martin Rivas de turno . Y también este triunfo debe ser el triunfo de las mujeres a las que les arrancaron las trompas de falopio bajo la fascista idea que los indios no se multipliquen.

Y este triunfo también será la demostración que para tener resultados el trabajo debe tener el optimismo de la mano de la acción, que el hacer es mejor que sentarse a quejarse y que las victorias se dan después de muchos reveses. Y que la tarea contra impunidad es a pulso y que solo lo conseguiremos si los de esta parte de la trinchera unimos esfuerzos


domingo, 5 de abril de 2009

AL PAREDÓN: ALBERTO FUJIMORI Y LA PROCTOCRACIA EXCREMENTAL


Rodolfo Ybarra

Si alguien me dijera que Alberto Kenya Fujimori no es un ser humano sino un pedazo de excremento de perro, un resto fecal de la peor especie, le creería. Este señor --que confundió su gobierno con un desagüe y palacio con un inodoro, y se juntó a otros detritus (o ratas de alcantarilla) como don Vladimiro Montesinos y a otras excrecencias como las Marthas: Moyano-Hildebrandt-Chávez-- tiene todas las cualidades para pasar por la mierda más inmunda que le ha tocado vivir y soportar al Perú republicano.Sus habilidades de matemático le sirvieron para contar (con las manos atrás) uno a uno a todos los asesinados y desaparecidos en este país y, después, hacerse el loco (o el japonés con kosequi). Su dote de ingeniero le sirvió para construir (o mandar a hacer por lo bajo) todas las fosas comunes y los hornos crematorios que funcionaron a la perfección en los cuarteles del ejército donde se masacraron a poblaciones enteras, dizque posibles sospechosos de sedición en un país de cartón piedra y plutocrático donde el hambre, la miseria y el olvido siempre fueron sinónimos de subversión o, en el mejor de los casos, de conspiración o “resentimiento” (esas viejas palabrejas, rezagos de la supuesta independencia y de los señores feudales que hasta el día de hoy gobiernan).

Todo quedó hecho al detalle como esos colegios de la ignominia que se desmoronan y se caen a pedazos y sólo sirven para demostrarnos que un seísmo imperceptible o un viento fuerte puede ser fatal como una irremediable alegoría al cuento de los tres chanchitos, pero en la versión de Looney Tunes.Este ciudadano japonés que lobotomizó a su propia mujer, Susana Higuchi, y la convirtió en una débil mental a punta de puñetes, patadas y electricidad (y la encerró en una mazmorra mismo reyezuelo medioeval aventándole comida por debajo de la puerta), e hizo estudiar a sus engendros en Estados Unidos (“como debe ser” con dinero del Estado como hacen los dictadorzuelos africanos) se burló de la legalidad peruana, escupió sobre la constitución política de 1979 “que tanto nos costó”, vomitó su sanguaza sobre el congreso de la república, el poder burocrático que supuestamente impedía sus fines muy particulares, pero no porque el congreso tuviera algún fin altruista o alguna cualidad de nobleza, sino porque era una competencia a sus egoístas deseos. Y cuando todo estaba de cabeza y no tenía cómo justificar todas las trafas electorales y los “excesos” del “tío Vladi” (así le llamaba cariñosamente, Keiko Sofía, la casada con un holgazán norteamericano para obtener el pasaporte gringo, la que ahora quiere ser presidente para liberar a la mierda del excusado) y la sangre que brotaba por todos lados ya sea de las fosas comunes o de los asesinatos del grupo Colina y su jefe, el psicópata oligofrénico, Martín Rivas, simplemente se le ocurrió renunciar por fax e irse al Japón a probar suerte política; pero los japoneses que no son tontos ni cojudos le dieron una patada en el trasero y lo convirtieron en un payaso mediático para aliviar el estrés y reírse a carcajadas, y con las cejas muy arriba, de lo que puede hacer un japonés pendejerete (“El Lazarillo de Lima”) en una república bananera, en una mala emulación de país en la que cualquier cosa puede suceder.No olvidemos el “escándalo” de la ropa usada y las donaciones de dinero y otras especias que su familia se disputaba mismos chacales y animales carroñeros para lucrar con la miseria y la pobreza, importándole un comino la realidad peruana; para borrar eso y cada vez que ocurría alguna sorprendente develación o algún desliz mediático o alguna denuncia, salía Fujimori a regalar cocinas y prometer más colegios de quincha y barro cocido, más lozas deportivas descartables, más cocinas de juguete para ese Perú sobre el cual defecaba con la cohorte de empresauros, politiqueros, áulicos y todos esos pobres diablos llamados tristemente “los padres de la patria” cuando todavía se barajaban con ese cuento democrático y tanta estúpida leguleyada (los padres de la angurria, la ambición desmedida y el total despropósito político debería ser; que luego cuando el mismo fuji los sacó a patadas reclamaban que les paguen los sueldos y el dinero que habían “invertido”, mismo negocio, para hacerse elegir… ¿y dónde queda el servicio a la patria, el amor a la bandera, la lucha por la democracia, etc.,?

Ah, eso es otra historia de cañerías y tubos de pvc…), y los ministros como Tudela, el que bailaba al ritmo del organillo (que ahora quiere robarle la plata a su propio padre, a quien llama interdicto, y cuyo odio resentimientos y bajeza humana le impide apreciar los sentimientos y la “delicatessen” de un hombre de casi cien años enamorado de su madrastra); y con todos sus chicheritos y cumbiamberos de medio pelo (Rossy War, Ana Karina, el fenilcetonúrico Raúl Romero, etc., etc) y cientos de ciudadanos, la clásica portátil, a los que se le regalaba el almuerzo o un sanguchito para que agitaran banderitas anaranjadas y corearan ese estribillo simplón (“chino, chino, el baile del chino…”) que nos ha llevado a meditar si esto es realmente un país o un CORRAL DE CHANCHOS.Pero Fujimori no está solo, claro, una prueba de esta disentería política, de esta diarrea e incontinencia nefasta que mancha y hiede a todos los hogares peruanos, son todos esos delincuentes y pobres diablos que lo secundan y lo defienden a voz en cuello. El mojón Carlos Raffo que se caga en las leyes (por mutación o división celular ya que la mierda no puede excretarse a si misma) y ahora aprovecha su “inmunidad parlamentaria” para seguir con sus fechorías, las mismas que lo llevaron a “entregar” dinero a su amigo y hermano del alma, Vladimiro Montesinos, para financiar la(s) campaña(s) de Fujimori (para empezar ciento cincuenta mil dólares del Estado, seguro que hay más detrás de todo, eso debe ser la punta del iceberg). El monstruo “saravá” Delgado Aparicio cuyas cuentas bancarias deberían de abrirse, de seguro ese apego fujimorista, esa negra conciencia y esa fidelidad de equipo estereofónico japonés, tiene muchos fajos verdes sin justificación alguna (todavía se recuerda a su hija carbonizada en una discoteca de lujo con leones y otros animales salvajes en exhibición, en la que el empresauro Fahe Mitre se lavó las manos echándole la culpa a su administrador, el imbécil Percy North y al barman, la parte más débil de la soga, pero esa sigue siendo otra historia).

Al igual que todas esas arpías, incluida la Cuculiza que le hizo creer al país que su esposo (“un empresario como debe ser”) fue asesinado por “delincuentes terroristas” (para azuzar la salida del Perú de todos los pactos internacionales en relación a los derechos humanos) cuando en realidad fue un “ajuste de cuentas” porque el maridito no quería pagar una deuda; y el ejecutante fue un débil mental que luego, en privado y lejos de las cámaras de televisión, confesó su crimen; pero eso a nadie importó porque ya el asesinato o la construcción-del-asesinato (con muerto y todo) había tenido la repercusión política para licenciar a todos esos militares carniceros y matarifes de camal clandestino que barrieron con poblaciones enteras al ritmo pretérito del gaucho Cisneros y de generales como Víctor Malca, ex Ministro de Defensa (y su esposa-cómplice Clarissa Salaverry de Malca) que, cuando fue descubierto, no sabía cómo justificar los 14 millones de dólares que tenía en su cuenta (una de ellas en México). Fue un “regalo” dijo el miserable; de seguro fue un regalo por todos los muertos a los que tuvo que enterrar para seguir justificando el fujimorato y la “derrota del terrorismo”, o, quizá, alguna comisión obtenida por comprar armamento en desuso o chatarra bélica que ahora no sirve para nada, sólo para fundición en la siderúrgica de Chimbote.
La cerebrasténica y logorreica (término psiquiátrico que define a algún parlanchín con poca lógica) Martha Hildebrandt cuyos discursillos seudolingüísticos y cháchara descalibrante espanta a los estudiantitos de primeros ciclos de lengua y literatura o a los postulantes entrampados en el “razonamiento verbal” (RV) y la gramática generativa de Chonski o la neogramática de Ferdinand de Saussure, etc., pero que más allá de esa pose de mollera reblandecida se desluce la verdad como un orodil, pues ese cerebro laxo y esponjiforme sólo justifica como loro de hombro al “estratega” Fujimori, el caballero que según esta Martha, habla un español correcto y castizo, cuando es sabido y verdad de perogrullo que Fujimori habla el español como un niño de diez años y ni siquiera lee bien (lo hemos escuchado estos días), pero eso no es lo peor, y sólo sirve para demostrar que esta señora sólo ve lo que quiere ver y sufre de estrabismo mental y de un daltonismo especial: todo lo ve de color naranja. De seguro, también tiene alguna cuenta bancaria que no puede justificar, algún dinerito bajo el colchón o en el armario, dado como regalo a su carrera proteccionista y lambiscona. Algún día se revelarán sus secretos; pero de seguro, dada su edad (84 años), dirá que es inimputable como el viejo zorro Delgado Parker.De seguro, el abogánster, Nakasaki, el que defiende hasta el mismo diablo con tal de que le paguen bien (conocidos narcotraficantes y asesinos están en su larga lista de defendidos) debe estar pensando en algún estratagema, algún ardid o triquiñuela, para escuderear más allá de lo permisible a su cliente y cuasipaisano Alberto Fujimori.

De seguro, mañana el ronsoco sanchopancesco y uburreico publicitero Carlos Raffo sacará a los “partidarios” a gritar consignas indignantes: “Fujimori es inocente”, “Fujimori nos salvó del terrorismo”, “Fujimori trajo la prosperidad”, etc., etc.; y Kenji, el hijo imbécil por excelencia, el heredero a la fortuna Fujimori calculada en mil millones de dólares (al que Montesinos le entregaba las vedettes o las presentadoras de televisión que quería en un hotel lujoso de Barranco) y ahora moderno “personal training”, se sentirá el próximo ministro del interior o quizá, no me extrañaría, el posible presidente de esta republiqueta que debería de fusilar a todos estos traidores a la patria; sólo de esa forma se podría limpiar, en parte, a toda esa inmundicia que justificó un gobierno PROCTOCRÁTICO Y EXCREMENTAL.

Por eso sólo me queda decir como alguna vez refirió Manuel Gonzáles Prada (cuando un general corrupto le propuso gobernar el país) y como los ciudadanos de a pie, como las amas de casa (sin casa) como los profesores apaleados por reclamar mejores sueldos, como los médicos obligados a hacer turnos y a salir a las calle a medir la presión, como los jubilados desgañitándose por un sueldo miserable, como los obreros y campesinos olvidados por este supuesto desarrollo que en los próximos meses nos va a entregar a miles de despedidos; siguiendo el ejemplo de Rumanía cuando fusilaron al tirano estalinista Nicolae Ceausescu y su esposa, acusados de genocidio:

Al paredón a todos esos fujimoristas cómplices de asesinato, robo, desfalco, saqueo, malversación, narcotráfico y de esta PROCTOCRACIA EXCREMENTAL que hasta el día de hoy riega con sus aguas fétidas y servidas la historia del Perú.


Fuente: W. Orrillo L.

jueves, 19 de marzo de 2009

Negativa a la creación del Museo de la Memoria:



Tiempos de infamia y oscurantismo



Antenor Maraví Izarra


En el libro de Hanah Arendt “Hombres en tiempos oscuros”, se lee esta estrofa: “Aún en los días más negros tenemos el derecho de esperar alguna iluminación; y que tal iluminación no viene de teorías y conceptos, sino de la débil, insegura y parpadeante luz de hombres y mujeres que en sus vidas y sacrificios encendieron ese haz de luz para mirar los errores de quiénes atenten contra la dignidad de los seres humanos, y así evitar otros errores en el futuro”. Estas palabras fueron publicadas en 1935 cuando los horrores del régimen nazi estaban muy presentes en la conciencia de la humanidad.
Esta cita viene a propósito para remarcar el rostro trágico del Perú que subyace en la conciencia nacional, llena de episodios de dolor, de silencios, engaños y de conformismos con una realidad injusta, donde al mismo tiempo la pobreza, la marginación y la explotación causada por unos pocos sobre las grandes mayorías nacionales, configuran esa violencia estructural, fuente de muchas protestas y exigencias.
En este contexto la negativa del Presidente García a aceptar el generoso donativo de dos millones de dólares del gobierno de Alemania para la construcción de un Museo a la Memoria en el país, aparentemente para muchos es pueril y absurdo; pero lo cierto es que su actitud y de quiénes hacen coro, es plenamente coherente al peso de la conciencia.
Los fantasmas de las víctimas de Luringancho y el Frontón, posiblemente tienen mucho que ver con esta negativa presidencial, pues el año 1986, al amparo de la oscuridad de la madrugada y cuando los presos ya se habían rendido, se incurrieron en masacres espantosos.
En Lurigancho se acribilló, uno a uno, a los internos que iban saliendo por un boquerón; y en la isla el Frontón, simplemente se practicó aquella infame acción de la tierra arrasada, se bombardeó por aire y tierra. Más de 300 personas fueron asesinadas de manera alevosa y sanguinaria.
Igualmente, seguramente el presidente García tiene miedo de ver las fotografías y los indicios donde aparece en primera fila ante 63 cadáveres emerreristas, en su mayoría adolescentes y jóvenes, caídos en Los Molinos – Huancayo en abril 1989, en un enfrentamiento en que no hubieron heridos ni prisioneros. Es difícil callar o intentar ocultar, hechos de esta índole, que han ocurrido impunemente en el país, que han horrorizado al mundo.
Si queremos realmente curar las heridas que siguen abiertas en las familias de las víctimas, sean estos miembros de las FF.AA y la Policía Nacional, y los alzados en armas (Sendero Luminoso y RMTA). Si queremos refundar una nueva escala de valores humanos y ética en el país, todos tenemos que sumar esfuerzos.

Hemos vivido tiempos de verguenza nacional

No es sencillo ni fácil hablar de justicia y verdad, especialmente para los pueblos que han confrontado esa violencia dolorosa que se posesionó en el país durante dos décadas.
Hemos recorrido y vivido años muy duros, oscuros e inciertos; y lo que hoy subyace en la memoria de muchos peruanos es el miedo a volver a vivir aquellos años difíciles. En las costillas de ese temor, el recuerdo del ser querido, muerto o desaparecido, sigue doliendo en el alma de muchos peruanos.
Hemos vivido un tiempo de vergüenza nacional, marcado de horror y deshonra para el Estado, un período signado por la violencia, la muerte y la impunidad. En esta realidad, el solo hecho de pronunciar el nombre de Ayacucho, es como poner el dedo en las dolorosas llagas de un pueblo que ha sufrido como ninguno, donde el llanto de una madre que sigue reclamando al hijo ausente o al esposo asesinado, sigue asomando cual lluvia que humedece calles y templos.
En esa memoria dolorosa está escrita la muerte de más de 69,000 peruanos, víctimas de una lucha fratricida e irracional que asoló el país. En las retinas de numerosas familias siguen lacerantes la desaparición de miles de hombres y mujeres, la violación de humildes campesinas, el desplazamiento o migración interna de más de 300 mil familias que huyeron compulsivamente de la violencia.
En el fondo, creemos que las intenciones de quiénes generosamente quieren auspiciar la creación del aludido museo es precisamente para honrar la memoria de tantos mártires y víctimas de esa violencia que nunca debió producirse en el país, y es deber de un presidente reafirmar los mecanismos de participación y esa integración tantas veces exigida, en tal propósito demandamos un liderazgo que permita al país crecer para todos, y no para que unos cuantos puedan beneficiarse de esta democracia que tanto nos costó rescatarla y defenderla, es hora de gobernar con tolerancia y transparencia en la anhelada búsqueda de la reconciliación, que nos permita a todos, sin ninguna exclusión acceder y compartir nuestros derechos y deberes.
Sólo desde la verdad podemos caminar al perdón, la reconciliación y la reconstrucción de nuestra identidad resquebrajada. Este camino exige aunar los esfuerzos de todos los sectores sociales para recuperar esa seguridad básica para compartir una vida digna.

Por qué y para qué la reconciliación?

El perdón y el arrepentimiento responden a voluntades, a valores, a ética, y fundamentalmente donde los gobernantes deben escuchar y respetar la voz del pueblo, gobernar no es imponer ni expedir dispositivos para atentar contra sus derechos. Es equidad, justicia y constante reafirmación en la búsqueda del bienestar y la defensa de la dignidad humana.
Reconciliar es volver a establecer un pacto de común acuerdo que satisfaga a todos, sean estos civiles o militares. En los casos de hechos de sangre, asesinatos, violaciones, torturas y desapariciones, reconciliar significa: Que los afectados por estos hechos colmen su sed de justicia, que se liberen del sentimiento de venganza. Que quiénes cometieron los delitos, reconociendo su falta obtengan el perdón que les quita el cargo de conciencia y los devuelva a su comunidad a plenitud.
La reconciliación supone hacer un camino nuevo que se construye sobre la verdad, la justicia y el perdón. No es el simple olvido de la falta por parte del ofendido, sino que exige, por parte del ofensor, el reconocimiento de la culpa, la reparación del daño y saber aceptar la sanción. Ese camino de reconciliación exige unir esfuerzos de todos los sectores sociales para poder recuperar la seguridad básica para una vida digna, ir a las raíces de nuestra identidad como pueblo y como persona. Tenemos que buscar mecanismos de entendimiento y ese haz de luz de Hanah Arendt que nos permita gritar: ¡Por un nunca más!

sábado, 14 de marzo de 2009

ICA:Daños irreversibles en ecología ambiental



Antenor Maraví Izarra

A pesar de la profusa y oportuna información del diario regional “La Voz de Ica”, sobre el aleve atentado en desmedro del equilibrio ambiental de uno de los médanos de frecuente concurrencia recreativa y turística de Ica, ubicado en la Urbanización Residencial: La Angostura, colindante a la otrora zona denominada como “El Mirador”, el acelerado accionar de la constructora inmobiliaria que pertenece al empresario Domingo Chong Ventura, con la presencia de maquinarias pesadas, instalación de postes de alumbrado eléctrico y el constante acarreo de materiales de construcción, siguen trastocando este bello paisaje ecológico.
Y lo censurable es que ante este accionar que a todas luces es atentatoria al paisaje ambiental, las autoridades de Ica siguen guardando un silencio cómplice, lindante con la veterana incuria que año tras año subyace recostada en el sillón de la indefensión.
Frente a hechos como el que motiva este comentario, razón no les falta a quienes señalan que en la región Ica a las autoridades encargadas de prevenir, cautelar y defender el patrimonio geológico, hidrográfico o histórico, no les gusta comprarse el lío, prefieren compartir ese dicho: “dejar hacer y dejar pasar” , en esa realidad, defender el bien público, es sueño de ilusos, donde permanentemente los brazos de Morfeo acompasan muy orondos el voraz accionar de empresarios y comerciantes, que en su afán de amasar fortunas no respetan las normas de buena convivencia consagrados en una serie de dispositivos que regulan la defensa de los derechos humanos.
Y esta situación no solamente se presenta en el casco urbano, sino en las zonas rurales
donde las actividades mineras constantemente contaminan los ríos en perjuicio de pequeños agricultores. Hay innumerables casos de degradación ambiental que vienen causando graves daños a la calidad y disponibilidad no sólo del agua, sino también la pérdida de biodiversidad y el ambiente vegetal.
Planta de fraccionamiento y otras perlas
En la jurisdicción de la Región Ica, uno de los lugares emblemáticos de esta degradación es la Planta de Fraccionamiento del Gas de Camisea, que se encuentra instalado al costado de la Reserva Natural de Paracas (Pisco), ubicada dentro de la zona de amortiguamiento. Paracas es una zona RAMSAR, es decir declarada a nivel internacional por las Naciones Unidas como zona de especial importancia para que las aves migratorias puedan detenerse, descansar, comer, alimentarse y continuar su viaje.
En el supuesto de que ocurriera un derrame en esta zona de amortiguamiento, llevaría el hidrocarburo hacia la bahía ocasionando graves daños a la biomasa marítima, ante posibles situaciones de esta índole INRENA señaló en su oportunidad como un riesgo y planteó planes de contingencia; pero ahí sigue la Planta de Fraccionamiento cada vez más repotenciada, similar situación viene ocurriendo con las sanguazas que siguen derramando al mar las fábricas harineras, y aquí no pasa nada ante los ojos de los gobernantes, más importan las pingues ganancias de los inversionistas, hoy alentados y aplaudidos a rabiar por el Presidente García.
Nadie dice absolutamente nada frente al exterminio de nuestra riqueza ictiológica, tal el caso de los guanay que siguen comercializados como pollos, la matanza de los lobos, la pesca con dinamita, igual que la tala de huarangos con la consiguiente destrucción de los paisajes ecológicos, etc. No hay ningún atisbo de plan ni proyecto de control y forestación que contrarreste en el futuro ese calentamiento global que hoy ya no es una amenaza sino una realidad, cada vez más letal. ¿Las autoridades locales y regionales?. Bien Gracias.
¿Habilitación urbana en zona de impacto ambiental de Ica?
Es importante precisar que cualquier proyecto de habilitación y/o expansión urbana, aquí o en cualquier punto del país, son señales de progreso, tanto más, si ese proyecto de edificación representa a un conjunto de viviendas de calidad; pero tiene que ser en áreas libres, sujeto a estándares mínimos de seguridad y la fluidez de las vías de acceso, sin trastocar la ecología.
Lamentablemente estas exigencias mínimas son las que se encuentran en tela de juicio en la aludida habilitación urbana que comprende más de seis hectáreas, en las que al parecer se han festinado los trámites ante las instancias administrativas del municipio iqueño, en las que entre otros, se habría omitido la exigencia del impacto ambiental de la zona, la aprobación del proyecto de habilitación y la licencia de construcción.
Quienes deben de estar felices con este proyecto de habilitación urbana son los esposos Zapff Dammert Menfred y Bábara Shultz Conton, representado por Daniel Carter Darwin, pioneros de la Urbanización La Angostura quienes cosecharon grandes dividendos con la lotización de la zona, en las que no hicieron prevalecer el respeto y la intangibilidad de la orografía, las elevaciones de dunas y médanos, así como la floresta, que a la fecha han variado totalmente por las ansias de expansión de los propietarios de las numerosas residencias adyacentes a las elevaciones del terreno, adjudicadas en la década del 70; y que recientemente con argucias legales habrían vendido este médano, y como tal su nuevo propietario ha empezado a echar abajo el tradicional lugar conocido como “El mirador” con la finalidad de construir una nueva urbanización, que obviamente representa un negocio redondo para las partes.
Ausencia de defensa del derecho humano al ambiente
El derecho humano al ambiente, es uno de los derechos fundamentales que tiene el ser humano para el disfrute de condiciones de vida en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna y de bienestar. Comprende el derecho a gozar de un ambiente sano, adecuado y ecológicamente equilibrado, incluye el derecho a un razonable nivel de calidad ambiental e implica el derecho a la protección del patrimonio ambiental.
Por lo que demandamos la interpretación y aplicación de las normas vigentes, que concilien con las exigencias propias del desarrollo con la protección y aprovechamiento racional del ambiente, al servicio de las actuales y futuras generaciones. Un reordenamiento ambiental y territorial que permita a todos a disfrutar los recursos naturales de manera equilibrada, orientadas a controlar y prevenir el riesgo y el deterioro ambiental derivados de la modernidad – y criolla actividad económica - , capaz de entender el crecimiento poblacional, donde las autoridades deben cumplir un rol vigilante en salvaguarda de las futuras generaciones.
Por más bonanza económica que se pueda tener, no podemos darnos el lujo de dispendiar, mal usar o destruir nuestros recursos naturales y culturales. No podemos seguir maltratando la calidad de vida.