Editor: Antenor Maraví
Confidencias en Alta Voz

lunes, 30 de noviembre de 2009

Uruguay ratifica el cambio

Néstor Núñez

Como era de esperar, el luchador revolucionario y ex guerrillero Tupamaro José Mujica se alzó con la presidencia uruguaya, tras ganar con más del 51 por ciento de los votos en segunda vuelta a su oponente de derecha, Luís Lacalle.
Mujica, quien releva en la primera magistratura al también frenteamplista Tabaré Vázquez, declaró que dará continuidad a los programas sociales de su predecesor, y ratificó el camino independiente de Uruguay en la arena internacional y su vocación latinoamericanista.
De hecho, la contienda en las urnas de este 29 de noviembre puso en la balanza dos opciones para la República Oriental.
De un lado, la trayectoria trazada por el Frente Amplio, que impulsa la justicia social, el fin de la pobreza y la indigencia, y la seguridad y prosperidad de todos los ciudadanos, y de otro el retorno al modelo neoliberal, empeñado en la privatización y la desnacionalización de las riquezas del país, la disminución del papel del estado sobre la economía, el imperio del libre mercado, la dependencia con relación a los centros imperialistas, y la supresión de programas sociales considerados incosteables e innecesarios.
En ese contexto, la opción de la mayoría de los uruguayos ha quedado clara, y concuerda con la que ya han asumido numerosas naciones del continente, cuyos gobiernos y pueblos han optado por los caminos de la independencia, la autodeterminación y la integración sobre bases solidarias y de equidad.
De alguna manera, la repetición de un gobierno de izquierda en Uruguay no debe ser una noticia agradable para los círculos imperialistas de poder. No sería lo mismo si a la jefatura del estado hubiese ascendido un abierto compinche de los planes hegemonistas e injerencistas fraguados en Washington.
De ahí que hasta el último momento, como reseñaba la prensa regional, las campañas contra la izquierda, y contra José Mujica, no cesaran, al punto que a pocos días de la cita a las urnas, se intentó vincular al ex combatiente revolucionario con el reciente allanamiento de la vivienda del contador Saúl Feldman, muerto durante el operativo, y donde se ocuparon unas 400 armas.
Se trataba, sencillamente, de despertar los “fantasmas subversivos” en torno al candidato del Frente Amplio, en una maniobra que finalmente cayó por su propio peso y no logró el propósito de disminuir el número de votantes proclives a la izquierda, según revelaron encuestas.
Así, la voluntad popular uruguaya acaba de refrendar su preferencia por la opción progresista, y el Frente Amplio se mantiene como la primera fuerza política en una nación de suma importancia en el controvertido escenario regional de nuestros días.

Fuente : ARGENPRESS

domingo, 29 de noviembre de 2009

La sentencia de González Prada:No cesa de perseguirnos


Antenor Maraví Izarra

No importan los años transcurridos, la vieja y terrible frase del célebre autor de “Horas de lucha”: Dn. Manuel González Prada, no cesa de perseguirnos como una acusación. Donde se pone el dedo brota pus. Tantas veces la hemos repetido, como si al hacerla nuestra y convertirnos, también en acusadores, pudiésemos menguar la responsabilidad que nos corresponde.
Como alguna vez señaló el recordado periodista Guillermo Thorndike, una podre cotidiana nos cubre y nos infecta. En esa realidad, los niños de hogares pobres son los más vulnerables, todos los días se mueren abrazados al infortunio de sus padres, y se mueren simplemente porque sus padres no tienen plata para comprarles los medicamentos. Igual destino protagonizan los ancianos indigentes como el caso de Antonio Mamani que murió en literal abandono en las puertas del Area de Emergencia del ex Hospital Regional de Ica (actualmente en demolición debido al devastador terremoto del 2007). Este anciano falleció afectado por tuberculosis aguda, quien luego de un inútil intento de hospitalización murió como cualquier animal abrazado a su terrible exclusión social y humanitaria. Como diría Eduardo Galeano, se fue cargado por el viento de los nadie, jodido, y abandonado.
En esa hilera de los excluidos, que paradójicamente son la mayoría que los ojos de los gobernantes de turno no quieren mirar, los que no tienen un techo donde guarecerse, los desocupados, aquellos que cargan diariamente la pesada cruz de la extrema pobreza, los que sufren de manera permanente el torcimiento de las leyes. Los niños que trabajan, los hombres y mujeres desplazados por la violencia que hasta ahora no pueden cobrar sus derechos de reparación social, los miles de afectados por el terremoto que siguen durmiendo en carpas de estera y cartones sin recibir el apoyo de las organizaciones estatales, presos políticos sin derechos a la reinserción social, víctimas de crueles cacerías de brujas e interminables espasmos y amenazas macartistas como en los viejos tiempos de Torquemada. Maestros adocenados sin visión ni planificación gubernamental, humillados y maltratados, como es el caso reciente de los exámenes donde alevemente los funcionarios del Ministerio de Educación subastaron las notas. Y lo más grave es el condenable caso del oscuro manejo del donativo de 750 mil dólares efectuado por los maestros de México como apoyo a los docentes damnificados de la región Ica, que nunca llegó a su destino( Son tantos los lodazales cada vez más crecientes y al mismo tiempo enervantes de este remolino que nos acosa sin cesar).
Pero lo que raya este meridiano asfixiante es la reciente noticia sobre la cobranza de Un millón 600 mil Nuevos soles, efectuado por el presidente García por concepto de pensiones y devengados dejados de percibir durante los diez años que estuvo fuera del país, y lo extraño es que este suculento pago fue guardado en un baúl de siete llaves, lacrado por pactos y conciliábulos. Ese es el país que hoy se bambolea cantante y sonante entre faenones con olor a petrodólares y audios disímiles, de silencios cómplices, burdos espionajes, cortinas de humo y giros de amnesia e impunidad constante.
¿Es este el Estado de derecho y la democracia por el que el pueblo peruano, tantas veces se ha fajado y enfrentado los días más aciagos que reiteradas dictaduras y gobernantes autoritarios convirtieron el país en sus granjerías y aposentos de interminables prebendas?, ¿en todo caso, la pregunta es, si ha existido ese equilibrio de poderes, donde la autonomía y la independencia en la decisión de cada poder del Estado, haya representado al fiel de la balanza de un gobierno democrático?.
La respuesta es negativa. En los 189 años de nuestra vida republicana, desde la primera Constitución promulgada en 1823 hasta la Carta de 1993, o sea la actual Constitución. La terrible sentencia de Manuel González Prada, pronunciada hace más de un siglo, sigue latente con su doloroso peso acusador. No ha servido para corregir nuestros males. Al contrario, de acuerdo a las circunstancias y el accionar de los gobernantes enfrentó altibajos y tiempos difíciles y vergonzantes, hubo largos eclipses que impidieron ver esa anhelada luz democrática.
Sólo en tanto aspiremos a una sociedad en la cual el poder central tenga límites, solo cuando la redistribución de los recursos nacionales se orienten al desarrollo sostenido de las regiones y atiendan la demanda social de las grandes mayorías nacionales y se respete la participación de todos sin sectarismos ni torpes marginaciones, sólo cuando entendamos que cuanto mayor sea la libertad de opinión será menor el ejercicio abusivo y arbitrario del poder. Es decir, aspiramos a una cultura donde la solidaridad y preocupación por el otro no sea el atributo solo de algunos, sino la suma de todos en la búsqueda permanente del respeto a los derechos humanos en la exigibilidad y la integralidad plena del bien común, entonces talvez estaríamos dándole sentido a la promesa del Perú como país democrático.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Chile: Ser o no ser



A 13 días de las elecciones, la diezmada Izquierda chilena se encuentra otra vez atrapada entre la nada y la servidumbre a un proyecto ajeno, entre ser una fuerza independiente que abra un camino de liberación o resignarse a un espacio para vegetar en la institucionalidad burguesa.

De un lado, el vacío: el voto nulo o en blanco, la abstención o el voto frívolo que fomentan El Mercurio y la TV. En definitiva, ser un cero a la izquierda. De otro lado, apoyar a una Concertación en crisis a través del Juntos Podemos. Votar por Arrate que levanta un programa de Izquierda como la Asamblea Constituyente o la renacionalización del cobre. Y después, en enero, votar por Frei para atajar a la derecha, como ya hicimos con Lagos y Bachelet. La pesada cruz del mal menor: votar por un candidato cuyo decepcionante desempeño como presidente ya conocemos. Todo sea para impedir que un empresario de oscuro historial como especulador financiero llegue a La Moneda con todos los herederos de la dictadura. Un papel frustrante pero razonable para una Izquierda debilitada. ¿Quién en sus cabales optaría por el mal mayor? Entre prolongar el ocaso de la Concertación, desgastada por la corrupción y un pragmatismo sin principios, o legitimar a una derecha golpista y terrorista, no hay mucho margen de duda. Más de lo mismo o algo peor. La Izquierda necesita un mínimo de condiciones para rehacerse. Y eso corre peligro bajo un gobierno de la derecha. De manera que si Piñera no gana en primera vuelta -lo cual puede ocurrir-, en enero estaremos haciendo fila para votar por la otra derecha, la de los nuevos ricos de la Concertación.

Otra vez llegamos desarmados a la coyuntura electoral. Sin siquiera comenzar la construcción del movimiento social y político capaz de sostener una alternativa independiente de Izquierda. Llevamos años perdiendo el tiempo en el bla,bla, sin asumir esa tarea, lamiéndonos nuestras derrotas, evocando el pasado para no criticar el pauperismo ideológico y orgánico de hoy.

La preocupación por el futuro rebrota cuando llegan las elecciones. Entonces el Partido Comunista, de honorable historia pero de secular vocación reformista, se encarga de levantar un tinglado electoral que designa a un candidato con un programa de circunstancias. Ese “frente” electoralista, que desaparece la misma noche de los cómputos, se guía por los intereses del PC, como es natural. Pero no hay que confundirlos con los intereses mucho más amplios, variados y de largo plazo de esa Izquierda que pena en las sombras sin lograr todavía corporizarse. Lo que haga o deje de hacer el PC no debe servir de excusa para no ponerse a construir la Izquierda independiente, democrática y socialista que hace falta. Ese proyecto no puede amarrarse a la suerte de la Concertación, so pena de ser arrastrado por la vorágine de su fracaso. La Izquierda tiene que abrir un nuevo camino, cuyo destino es el socialismo.

Nos enfrentamos a la posibilidad que la derecha gane las elecciones y debemos prepararnos para ello. Hay que estar listos para enfrentar la peor eventualidad. Piñera pertenece a la calaña de gobernantes de su amigo el colombiano Alvaro Uribe, cómplice de narcotraficantes y paramilitares, asesino de dirigentes sindicales y defensores de derechos humanos. Uribe no ha vacilado en entregar la soberanía de Colombia para instalar las bases militares norteamericanas que apuntarán al petróleo, el agua y demás recursos de Venezuela, Brasil y del resto de Suramérica. El imperio está desplegando con vigor su estrategia para detener el socialismo en América Latina. Un profundo conocedor de la región, Fidel Castro, ha escrito: “Sostengo el criterio de que antes de que Obama concluya su mandato habrá de seis a ocho gobiernos de derecha en América Latina que serán aliados del imperio” (Una historia de ciencia ficción, 12/11/2009).

Aunque todavía no se ha dicho la última palabra, Chile es uno de esos probables enclaves en la onda reaccionaria que inició el golpe de Estado en Honduras. Ello plantea -como una necesidad de supervivencia- iniciar la construcción de una Izquierda independiente en Chile para unirnos a los que luchan por salvar a la Humanidad de la locura depredadora del capitalismo. Eso exige optar entre ser o no ser. Y es tiempo de ser.
(*) Publicado en Punto Final, edición Nº 699

jueves, 26 de noviembre de 2009

Perú: Carta de Lucero Cumpa a la Corte Interamericana de Derechos Humanos

"No permitamos que los corazones se oscurezcan por la tristeza"

Soy Lucero Cumpa Miranda, quizá ya hayan escuchado mi nombre, soy una mujer nacida en un hogar sencillo, me siento muy orgullosa no solo de mi seno familiar si no de pertenecer a este pueblo peruano tan querido; como toda mujer me ha costado emprender mis sueños, caminar para alcanzar mis objetivos, muchos de ellos aún inconclusos. Estoy presa desde hace más de 16 años, esto de por si es una traba muy difícil de salvar, por todos los efectos que han pasado tanto en mi propia persona como las consecuencias dolorosas que han padecido mis seres más queridos: mi familia.

Tengo dos hijos hermosos que son mi luz y mi fuerza, muchas veces les he dicho a ellos, que si bien yo les di vida, son ellos los que me dan vida día a día con su sonrisa, con sus caricias y con su amor.Estoy sentenciada a 30 años de prisión, los primeros cinco años me tuvieron recluida en la cárcel de la Base Naval del Callao, años en el que el silencio absoluto y la soledad aplastante fueron mi única compañía, no sé como no me volví loca, quizá porque hacia ejercicios aeróbicos dentro de mi celda de 2X2.5 mts. O por que no permití que se escapara el amor de mi corazón …, la luz del sol solo la podía gozar por media hora diaria, en un espacio reducido que hacia de patio, no sé si ustedes ¿a dejado de hablar Con absolutamente nadie por más de un año?
Es lo que hicieron conmigo , no hablar, no comunicarte con nadie, no reír, no llorar, no tener un abrazo amigo, a una mirada de compañía sincera; la soledad extrema puede hacerte creer que ya no tienes vida…, puede también convertirte en un ser aislado, un/a insociable… o quizá encontrarte a ti misma en lo más profundo de tu interior para conocerte y reconocerte…, ¿Qué paso conmigo? Creo poder afirmar que me hallé a mi misma y encontré la luz en capacidad de amar, sin condiciones …, de saber que la vida tiene sus claros y sus oscuros… pero que sólo una puede darle el color que quiere y los tonos que desee, si encuentras la motivación… como decía Nietzsche: “Cuando tienes un POR QUE vivir, siempre hallarás el COMO vivir”. Y mi motivación fue y es mantener mi sensibilidad humana y con ella trabajar porque mi entorno y mi comunidad aprendamos a vivir en paz, armonía y esencia, sin saber que aún me faltaría mucho por pasar…Los siguientes años recibía mi visita familiar por locutorio (con una gruesa luna de intermedio y con micrófono) y por 30 minutos que pasaban rapidísimo, una vez al mes; no trabajar, no estudiar, no socializar ese era el signo de mí día a día, en aquel tiempo me habían sentenciado por un Tribunal sin Rostro a cadena perpetua, ¿Qué podía esperar de la vida? ¿tenía futuro? ¿ENLOQUECERÍA? … Una vida de incertidumbre no es vida. Lo único cierto en mi era que tenía a mi hija y a mi madre dos seres sublimes por los cuales valía todo esfuerzo.
Luego de cinco largos años me trasladan al penal de Yanamayo, Puno, a 4,2000 m.s.n.m. seguía encerrada 23 horas y media, a pesar de que veía a otras presas, no teníamos talleres de estudio, ni trabajo, ni se me daba la oportunidad de pensar en la libertad…, era plena dictadura de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Tuvo que caer la dictadura producto del fervor y constancia de la dignidad juvenil y el esfuerzo de la población para que cambie la situación catastrófica de los 28 millones de peruanos.Tengo a mi segundo hijo en el 2001 justo cuando se recupera la democracia, me realizan un nuevo proceso judicial y puedo empezar a soñar con la posibilidad de una vida familiar en libertad… reinicio mis estudios universitarios a distancia, actualmente voy en el sexto ciclo de contabilidad.
El 14 de octubre del 2009, es promulgada la Ley que anula los beneficios penitenciarios de libertad condicional y redención por educación y trabajo para los sentenciados por el delito de terrorismo, argumentando, entre otras, “razones de Estado” queriendo atribuir a los que estamos recluidos más de tres lustros, conexión (hecho absurdo) con los que realizan acciones militares (narcotraficantes y rezagos de senderistas) en la zona del VRAE, cuando es conocido que los que han estado presos por sus ideas y actos políticos ninguno ha reincidido y/o ha sido recapturado por estas acciones (así lo especifican los datos recopilados por el Poder Judicial y la Defensoría del Pueblo.Esta derogatoria se contrapone con la Constitución Política del Perú en sus artículos 2 incisos 1,2, 17, 18. Así mismo violentando en las disposiciones finales y transitorias , disposición cuarta, igualmente el articulo 139 inciso 21 que a la letra dice: “El principio de que el régimen penitenciario tiene por objeto la reeducación, rehabilitación y reincorporación del penado a la sociedad”.El Tribunal Constitucional emitió en enero del 2003 un pronunciamiento por el cual se restituía los beneficios de libertad condicional y redención de la pena por educación y trabajo y en febrero de 2003 se la regula con el Decreto Legislativo 927. El Estado peruano en una interpretación antojadiza arguye que dicho Tribunal autorizó a que el Estado podría o no dar dicho beneficio por ley, cuando en realidad se refería al Poder Judicial como ejercicio del Juez de aceptar o no dar libertad en un trámite de beneficio penitenciario. Esto también violenta los acuerdos internacionales en el artículo 10.3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.Muchos de nosotros llevamos más de 15 años recluidos y al habernos colocado sentencias altísimas (23, 25, 30 y 35 años) con esta derogatoria de beneficios penitenciarios se nos confina a continuar largamente en prisión cortando todo tipo de proyecto de vida personal, familiar y profesional.
No es mi intención justificar el por qué de mi reclusión y sentencia, soy una convencida de que la verdad siempre llega, aunque a veces tarde, pero llega, he hecho las explicaciones del caso a mi familia, posteriormente reconocí mis responsabilidades ante la Sala Nacional de Terrorismo pues soy una convencida que es necesario conocer lo que sucedió en las décadas del 80 y 90, para que no se vuelvan a repetir. Para que todos aprendamos de lo vivido y de los que nos toca asumir para el futuro de la Nación, pertenecer a las filas del MRTA fue una parte de mi vida, y he sido sentenciada llevando ya encerrada aproximadamente 19 años (de dos carcelerías) los cuales han marcado radicalmente mi vida y la de los míos.Ya es bastante lo que hemos padecido, como para que ahora se nos aumente aún más con encono y ensañamiento. Mi familia y yo soñamos con un futuro próximo en libertad para reconstruir nuestros lazos y avanzar en la vida aportando a la comunidad, siempre con el compromiso de buscar la armonía, la paz, el bienestar general y sobre todo aprender a ser tolerantes con todos y todas.No podemos estar de acuerdo con dicha Ley, cualquier ciudadano tiene el derecho a vivir en sociedad desenvolviendo todas sus capacidades y potencialidades. Ya se ha cumplido con creces una sentencia condenatoria, para que ahora se nos impida retomar la vida el seno familiar. La familia está llena de ilusiones y esperanzas de poder reencontrarse con sus hijos, hijas, hermanos (as) y madres y/o padres. No permitamos que los corazones se oscurezcan por la tristeza.

Atentamente.
María Lucero Cumpa Miranda
DNI: 077958625
Presa política recluida en el Penal de Chorrillos anexo II. Lima. Perú

martes, 24 de noviembre de 2009

Señora de su destino


Mariela Buonomo


¿Cuáles pueden considerarse ideas claves para promover una integración latinoamericana? Esta y otras preguntas similares tienen una enorme relevancia. Como respuestas, se podría plantear, a modo de ejemplo, que “solamente una América Latina integrada podrá preservar su identidad como región, fuente de una cultura diferenciada, actora con sentido político económico propio, señora de su destino”, o que “el proceso de integración permitirá la coordinación activa de las fuerzas que impulsan el progreso de los sectores renovadores, de los que en cada país están pugnando por la mejor distribución del ingreso y por el beneficio de las grandes masas populares”. Incluso se podría afirmar que “el camino de la integración económica y política, coordinando intereses y políticas nacionales, constituye la única alternativa para crear las condiciones para un desarrollo más acelerado y más equilibrado, reduciendo las diferencias de desarrollo relativo entre regiones y países de Latinoamérica y el Caribe”.

Estas respuestas, donde se invoca la “identidad” de la región, una “coordinación activa” o la necesidad de “reducir las diferencias” entre distintas economías, resultan impactantes. Pero más de un lector podrá advertir que hoy por hoy no son comunes de encontrar. Sin embargo, esas ideas se publicaron hace más de cuarenta años atrás, y no estuvieron en manos de un grupo radical o de una corriente alternativa de aquel entonces, sino que son las propuestas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En efecto, estas ideas son presentadas y analizadas en “Factores para la Integración Latinoamericana”, promovido por ese banco, y publicada en 1966 por el Fondo de Cultura Económica en México.

En ese reporte se analiza el sentido y alcance de una integración económica latinoamericana, los obstáculos que debería sortear, las medidas apropiadas para su promoción y la forma necesaria para que resultara exitosa. Sin entrar en una discusión sobre la validez de las propuestas que allí se especifican, llama la atención el nivel de rigurosidad y detalle con que se formulaba en aquel entonces un proyecto para una integración de América Latina y el Caribe. Los temas considerados en esa discusión aunque siendo válidos, en la actualidad no siempre son abordados con la misma originalidad y rigurosidad.

El reporte deja claro que la integración latinoamericana era vista como el requisito fundamental para asegurar y activar el desarrollo económico de la región. Su propuesta se construye entorno a cinco líneas principales: integración para el desarrollo, integración comercial, integración sectorial y fronteriza, integración financiera e integración cultural.

Como premisa de partida se plantea la integración como un proceso que requiere de un esfuerzo deliberado y programado para alcanzar condiciones de “desarrollo autosustentado de la región que aseguren a todos los pueblos latinoamericanos, hacia fines del siglo, los niveles económico-sociales que hace posibles la tecnología contemporánea”. Es preciso remarcar aquí que no es menor la visión de Latinoamérica como autosuficiente, capaz de construir una integración para autosustentar su desarrollo, una meta que cuatro décadas después todavía no se ha cumplido. Asimismo, no es menor que no se plantee a la integración como un medio para permanecer como proveedora de materias primas.

Se definen además los objetivos esenciales de la integración, destacándose como principal objetivo el lograr un “desarrollo equilibrado y equitativo” para el conjunto de países. En cuanto a la institucionalidad de la integración, aquel BID, el de aquella época, propone como objetivo final la creación de una “Comunidad Económica de América Latina”, con su propia Corte de Justicia, un Consejo de Gobierno y hasta un Parlamento Continental. No se plantean como ideas genéricas, sino que se ofrece un organigrama detallado, se describe cada componente y el vínculo entre las instituciones, y se diseña un calendario quinquenal para el cumplimiento de sucesivas etapas.

El documento redobla la apuesta y sostiene que no basta con alcanzar la cooperación entre las naciones si se pretende activar el desarrollo de la región, y que el fortalecimiento y arraigo de este desarrollo necesariamente requiere de la integración. Esto es casi lo contrario a lo propuesto por la CEPAL en su reporte 2009 sobre inserción internacional latinoamericana, donde postula volver a enfocarse en la cooperación debido al estancamiento de la integración.

Causa mayor sorpresa la importancia que se le dio al tratamiento de las asimetrías, ya que se entiende que la integración debería contemplar la situación de los países de menor desarrollo relativo y promover medidas especiales para evitar que éstos se conviertan en la “periferia” de las economías industriales regionales. El objetivo era evitar que se repitiera dentro de América Latina una nueva división entre “centros” y “periferias”. El reporte insiste en que no tiene sentido ensayar la integración si no se reconocen las asimetrías entre los países, y por lo tanto se debería contar con mecanismos políticos eficientes para reducirlas. Cuatro décadas después, esa preocupación estuvo presente durante la breve vida de la Comunidad Suramericana de Naciones, pero en la UNASUR perdió relevancia.

El reporte del BID, admite que la integración comercial es un punto de partida, desde donde es necesario romper con la estructura de economías al servicio de la exportación hacia fuera del continente. Esa inserción, recomiendan, debía ser reemplazada por intercambios recíprocos y complementarios, junto a medidas de desgravación tomadas conjuntamente por todos los países. Y desde allí, apuntar a un mercado común.

Más allá de los detalles de este reporte del BID de mediados de la década de 1960, es impactante la amplitud de temas abordados, así como el grado de detalle y precisión que en algunos de ellos se alcanza. Eso deja en evidencia que las discusiones que hoy en día se plantean entorno a la integración latinoamericana, han perdido varios ingredientes de aquel sentido central de construir un desarrollo propio, autónomo, comprometido con elevar la calidad de vida.

Hoy, más de cuarenta años después, parecería que en varios aspectos se ha transitado en sentido inverso. Por ejemplo, la región persiste como proveedora de materias primas, se ha desindustrializado (la participación del sector manufacturero en el PBI cayó de 12,7 % en 1970-74 al 6,4% en 2002-06, según recuerda el economista mexicano Alejandro Nadal; La Jornada, octubre 2009), y está atada a los flujos globales de capital.

Mientras que aquel documento de los sesenta expresaba el espíritu de una integración latinoamericana, a escala continental, el camino seguido ha desembocado en una fragmentación en distintos bloques, y dentro de cada uno de ellos, padeciendo los más diversos problemas.

La construcción de la integración latinoamericana sigue pendiente, y las discusiones que tuvieron lugar décadas atrás tienen la potencialidad de ser un ingrediente que contribuya a recuperar una mirada innovadora y comprometida, para que la región, logre una identidad con sentido político y sea una “señora” dueña de su destino.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Cuerdas separadas o cuerdas rotas:
Denunciar el Tratado de Libre Comercio

Jorge Manco Zaconetti

Un principio básico de las ciencias políticas y de la crítica de la economía política es que los “estados no tienen amigos sino intereses”. Por ello, la red de espionaje descubierta en el Perú financiada por el servicio de inteligencia de Chile es una prueba más acerca de la necesidad de replantear la política del Perú hacia nuestro vecino del sur. No tiene sustento alguno la tesis sostenida por los últimos gobiernos del Perú, desde el ex presidente Fujimori hasta el actual del presidente Alan García, sobre “las cuerdas separadas” con Chile. Por un lado, mayores inversiones e intercambios comerciales de otro lado, las diferencias políticas.
Es decir, los asuntos comerciales, financieros, los mayores intercambios de capital no se debieran contaminar con las diferencias políticas que pudieran existir, sean estas las controversias sobre la delimitación marítima y la Corte Internacional de la Haya, los posibles acuerdos sobre la limitación de compras de armas, la presencia del Perú en la Antártida, la migración y situación de miles de peruanos en Chile, la salida de exportación del gas boliviano, etc.
Lamentablemente nuestros gobernantes demuestran una supina ignorancia sobre lo que ha sido la historia económica y política con Chile. No se trata de asumir posiciones de halcones o radicales nacionalistas. Se requiere aprender de la historia para no repetir los mismos errores. La economía y la política son consustanciales, de allí que los Estados desarrollan proyectos nacionales donde los intereses económicos de los capitales privados o estatales están subordinados a los intereses del Estado.
Para ello existe una ciencia reconocida como la Geopolítica que explica los intereses de los estados y su capacidad de desarrollo, relacionando la población con los recursos naturales con los cuales está dotado cada país. Las proyecciones sobre las necesidades a futuro, los puntos críticos, los requerimientos de materias primas básicas, de alimentos y de energía resultan imprescindibles para el desenvolvimiento de las sociedades.
La versión más clara de los intereses geopolíticos serían por ejemplo la tesis del “espacio vital” de Adolfo Hitler que explican la Segunda Guerra Mundial, identificando el este europeo, invasión de Polonia y Rusia para el aprovechamiento de la riqueza de sus recursos naturales, los intereses estratégicos de los Estados Unidos de Norteamérica en el Golfo Pérsico con el objetivo de dominar las mayores reservas de petróleo y así ejercer su hegemonía mundial. Y, el interés geopolítico del Brasil de ser la potencia de América Latina.
En esa perspectiva, por historia las clases gobernantes en Chile es decir las élites políticas siempre han percibido al Perú como el “país rico” en recursos naturales, y el proyecto nacional chileno es convertir a ese país en el centro hegemónico político y económico de esta parte de la América del Sur. Lejos de ser una “republiqueta” nuestro vecino, es el país que tiene los mejores índices de desarrollo social y de bienestar, especialmente de salud y educación. De allí, que antes del 2015 se espera que sea reconocido como un país del primer mundo.
Se debe asumir la existencia de una continuidad histórica del proyecto nacional de Chile, desde Diego Portales, Domingo Santa María, Augusto Pinochet, Frei pasando por la presidenta Michelle Bachelet. No interesa si se es de derecha o tendencia socialista, el proyecto nacional de Estado está más allá de las directivas de los partidos. Mas como resulta obvio, los intereses nacionales tienen en las fuerzas armadas el soporte material para llevar a la práctica el principio de: “Por la razón o por la fuerza”
Por ello, cuando hacia los años noventa en el Perú se inició un irracional proceso de privatización de las empresas públicas, desde empresas mineras, eléctricas, lotes petroleros, empresas pesqueras, bancos, el dictador Augusto Pinochet en una reunión en Valparaíso con los empresarios expresaría una frase célebre: “Compren en el Perú que está barato”
Se refería a que las empresas chilenas podían adquirir en nuestro país empresas, activos, yacimientos equivalentes a una fracción de su valor. En razón de una indiscriminada privatización sin planeamiento estratégico se transfirieron empresas rentables muchas de ellas comprometidas directa e indirecta con capitales chilenos.
Los problemas con Chile debieran hacer repensar a nuestros gobernantes acerca de los intereses estratégicos del Perú, y revisar la suicida política de “cuerdas separadas”. Para empezar se debiera denunciar el Tratado de Libre de Comercio con dicho país mientras no se resuelva el diferendo marítimo.

¿Qué se exporta desde el Perú?

Para los círculos empresariales de Chile, la denuncia del TLC es considerado como “un absurdo total”, así calificó el renunciado presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), Alfredo Ovalle, acerca de las sugerencias provenientes desde Perú en cuanto a suspender el Tratado de Libre Comercio con Chile, a raíz de un supuesto caso de espionaje acusado por el vecino país.
En nuestro país, los representantes empresariales piensan lo mismo, incluso ministros de vocación liberal como los de Defensa, Producción, y Comercio Exterior y Turismo afirman que sería un error denunciar el TLC. Sin embargo, es tan amplia la soberbia de los dirigentes de Chile que nuestro país debiera mostrar fortaleza y hacerse respetar.
Sin embargo, un análisis del comercio desarrollado en los últimos años demuestra el carácter primario exportador de las exportaciones del Perú hacia Chile, a ello se suma la presencia de empresas de capitales chilenos que comprometen inversiones directas superiores a los 7,000 millones de dólares, al margen de las inversiones de portafolio, es decir de participaciones accionarias, en resumen la presencia de los capitales provenientes de dicho país resultan mayores.
El cuadro “Perú: Exportación de principales productos a Chile 2004-2008” demuestra que el comercio con Chile es cada vez más desigual y asimétrico para nuestro país a pesar de los saldos favorables de nuestra balanza comercial en los últimos años. Resulta una curiosidad que el primer producto de exportación sea el molibdeno que entre el 2004 al 2008 ha pasado de los 259 millones de dólares a prácticamente 780 millones de dólares. Este mineral sirve para endurecer los metales principalmente el acero, y lo producen en el Perú dos grandes empresas mineras transnacionales la Southern Perú Copper Corporation (SPCC) y Antamina.
Estas exportaciones son necesarias para la industria chilena con aranceles o sin aranceles igual serían demandadas. Es más, un análisis fino demostraría el peso que tienen las exportaciones mineras desde el Perú, básicamente lideradas por empresas transnacionales como SPCC -que tiene un acuerdo con la estatal chilena Codelco- y Antamina. Así, para el 2008 las exportaciones de materias primas provenientes de la minería (molibdeno, cobre, zinc, acero) representan más de 1,065 millones de dólares, que significó el 58% de las exportaciones hacia Chile.
En segundo lugar, destacan las exportaciones de los crudos pesados provenientes de la producción de la selva norte del Perú, en tal sentido las exportaciones de 392 millones en el 2007 y de 167 millones en el 2008 son efectuadas por la empresa argentina Pluspetrol Norte que opera los lotes 1-AB y lote 8. Estos crudos pesados son procesados en las refinerías estatales de ENAP de Chile, y se convierten en derivados ligeros como las gasolinas y diesel. Es más, parte de esa producción regresa al Perú en volúmenes superiores a los 7 mil barriles diarios de gasolinas y algo de diesel.
Mientras las exportaciones desde el Perú hacia Chile se concentran en productos mineros, crudos pesados más aceites y harina de pescado las importaciones provenientes de Chile destacan por su diversidad y mayor grado de elaboración. Así, se compran derivados del petróleo como el diesel 2, bobinas de papel, gasolinas de 90 octanos, nitrato de amonio que sirve especialmente como explosivo para la minería, agréguese sulfatos de potasio, frutas secas, vinos, fideos y harinas, celulosa, etc. Por ello, quien más perdería con la denuncia del TLC serían las empresas chilenas.
Por tanto, la denuncia del TLC con Chile y su aprobación en el Congreso de la República resulta un imperativo de la historia, y los negocios privados deben subordinarse al interés nacional del Perú. En tal sentido mientras no se resuelva el diferendo por la delimitación marítima nuestro país debiera suspender la vigencia del Tratado de Libre Comercio. Es lo más digno que se puede hacer ante tantas provocaciones agresivas de nuestros vecinos del sur.


lunes, 16 de noviembre de 2009

EDUARDO GONZALES VIAÑA METIDO EN LOS INFIERNOS: ¿DEBE O NO DEBE ACEPTAR SU CONDECORACIÓN POR EL CONGRESO PERUANO


Nicolás Hidrogo Navarro(*)

Que un escritor clasista y contestatario, rebeldemente denunciador y con un compromiso militante de izquierda, desde sus años mozos, antagonista de los políticos y los gobiernos corruptos, reciba alguna vez de un Congreso multipartidario en el Perú, una condecoración ¿debe rechazarlo porque se lo aconsejan camaradas con odio y virulencia al partido de turno y apelando a defensas de actos de Estado contra la subversión o apelando al mismo ejemplo de Jean Paul Sartre, en su momento? ¿Perdería Gonzales Viaña su espíritu contestatario y su libertad de escritor para seguir su línea conocida como intelectual, si recibe un merecido homenaje de un poder del Estado? ¿De quién debería recibir la condecoración, de un gobierno comunista o socialista para estar a tono con la congruencia de sus ideales?, ¿El reconocimiento se lo hace el partido aprista o el Congreso de la República? ¿Si te sientas en la misma silla donde horas antes se sentó un criminal, te convierte en criminal? ¿Puede un escritor cuajado y viejo como Eduardo Gonzales Viaña hipotecar o alquilar su pluma a favor de un partido de gobierno porque reciba una condecoración de un poder representativo del Estado? ¿Los que lo atizan a no recibir la condecoración no tendrán viejos odios irreconciliables políticos con el APRA –y que no han superado sus viejos traumas de rencores putrefactos- y con todo lo que huela a sistema nuevo y más que un sentido de ética lo mueve un criterio politiquero comunistoide, ramplón, rancio y de hasta rebeldes sin causa? ¿Todo el que va a EE.UU. o viva, escriba y piense allá se convierte en capitalista? Los textos de Eduardo González Viaña denuncian la política norteamericana contra los inmigrantes latinoamericanos y pese a ello ha recibido reconocimientos por su obra en EE.UU. y no lo han acallado ¿Por qué no aceptarlo en su patria? ¿Hasta cuándo los “comunistas” pararan su guerra si respiran el mismo aire, viajan en el mismo avión de American Airlines, viajan en carros Ford, comen hamburguesas Mc Donald, toman Coca-Cola, que los propios “capitalistas”?
Ni soy aprista –por si acaso lo apristas para mí son un cadáver hediondo y maloliente- ni comunista, ni capitalista ni socialista, ni ninguna puta madre, Soy libre, busco la igualdad y oportunidad en el mundo para todos, amo la vida y la paz, detesto cualquier dictadura y cualquier ideología impositiva que estupidice al hombre. Soy pobre, soy docente de Lengua y Literatura formado en una universidad nacional de provincia, filosófica y políticamente he leído a Marx, Engels, Kant, Sartre, Camus, Mao, Lenin, Druker, Friedman y ninguno de ellos dice “no recibas un premio si lo mereces y te lo da una representación nacional”- Que este congreso nacional del Perú es un cuchitril de alimañas zarrapastrosas que jamás deberíamos reelegirlos, estamos todos de acuerdo.
Considero que Eduardo Gonzáles, debe recibir su condecoración y homenaje en vida sin olvidarse ni desviarse de su siempre línea de intelectual a favor de la verdad y la justicia social (para Eduardo la situación de los inmigrantes y su defensa férrea es la mejor prueba que su valor con intelectual está incólume, en defensa de los maltratados). El único compromiso de un escritor es con sus lectores, el pueblo; ningún compromiso con ningún partido político ni gobierno ni poderoso abusador.
(*)Narrador y promotor cultural del Conglomerado Cultural de Lambayeque