Editor: Antenor Maraví
Confidencias en Alta Voz

jueves, 21 de abril de 2011

Contra el miedo, Ollanta

http://youtu.be/cKr7cw3wG3Q


Eduardo González Viaña


Durante los días previos a las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos, Jeff Dummy, un obrero que estaba instalando los servicios de riego subterráneo de mi jardín, me dijo que iba a votar en contra del entonces candidato Barack Obama. Me dio a conocer sus motivos:
-Ha dicho que va a reformar el sistema de salud. Eso quiere decir que los hospitales, las medicinas y los profesionales van a estar al servicio de todos.
Me pareció extraña la razón que aducía. Aparte de que cincuenta millones de norteamericanos no tienen servicios de salud, el propio Jeff se queja siempre del alto precio de los medicamentos. En vista de que no posee un seguro médico, se ve obligado a pagar 300 dólares por su dosis mensual de Lipitor. Si no compra ese fármaco, su colesterol podría llegar a niveles incontrolables. Su vida correría peligro.
-No entiendo lo que me dice. Usted debería votar por Obama para gozar del seguro de salud y evitar un riesgo de muerte.
-Es que se trata de una medida socialista-argumentó Jeff.-Los servicios universales de salud son socialistas. Obama es un socialista disimulado.
-Sinceramente, no lo creo, pero ¿que le importa usted eso?
-¡Cómo! ¿No se da cuenta?… Además de darnos un sistema gratuito de salud, los socialistas van a internar en campos de concentración a todas las personas mayores de cincuenta años.
Al buen Jeff Dummy le habían contado ese cuento por internet y por televisión durante meses. Al parecer, la propaganda del miedo había dado resultados. Felizmente, Obama resultó electo presidente por encima de todas las paranoias.

La propaganda del miedo es la misma en todas partes. No tiene mucha originalidad. En el Perú de nuestros días, se están usando cuentos y artimañas que ya se utilizaron en México y El Salvador, por ejemplo.
En esta semana, he recibido unas cincuenta veces el supuesto reportaje que una periodista alemana hace al candidato de Gana Perú. Según la misma, Ollanta cree en el cinturón de castidad y en Hitler, y pretende meter a todos los peruanos en un cuartel del ejército.
Aunque el texto era de por sí delirante, los correos me fueron enviados por personas ansiosas de creer en ellos y que no vacilaban en declarar: “Después de haber tenido la posibilidad de tener un presidente blanco y de ojos azules, no queremos que otro cholo nos venga a gobernar.Eso es espeluznante.”
Pacientemente, he rastreado el Internet… y nada encuentro. No existe el periódico aludido ni mucho menos la periodista. Más bien, a través de su cuenta de Facebook, la verdadera Ulrike Baader está indignada con quienes usan su nombre.
En otro email, una querida amiga mía me ruega que no vote por Ollanta. “No puedes votar por ese hombre que les va a quitar la jubilación a personas que tienen más de 40 años de trabajo. Te lo ruego.”
En este caso, los propagandistas son aún más perversos. Se dirigen a personas de la tercera edad con una historia que se vuelve contra ellos. Como todos sabemos, más bien el gobierno de Fujimori cortó por la mitad el monto de las pensiones de jubilación y eliminó la mayoría de los beneficios sociales con el objeto de caerles simpático a las empresas extranjeras.
En México y en El Salvador, la extrema derecha armó la ficción de que esos países iban a formar una sola nación con Cuba y a Venezuela si triunfaban las candidaturas populares.
En El Salvador advirtieron que el posible triunfo de la izquierda significaría el cierre de todas las iglesias. La incoherencia y lo canallesco de esta versión-supuestamente defensora del cristianismo-es que era lanzada por el partido derechista ARENA, el mismo que financió el asesinato del santo defensor de los pobres, el obispo Romero contra quien dispararon los sicarios en el momento en que alzaba la hostia.
Esta es la propaganda del miedo. La arman y sustentan las voraces corporaciones extranjeras, las únicas perjudicadas por el ascenso de un gobierno popular que les exigirá pagar mejores precios por nuestros productos naturales. Es alarmante el poder de manipulación y de control de la opinión que tienen en un país que de veras es libre y quiere votar libremente.
Han ensayado todos los trucos contra el candidato popular, pero todo indica que Ollanta Humala va a ganar la presidencia. La propaganda del miedo tiene un límite. El miedo no se lleva bien con la inteligencia ni con el amor. Siempre llega el día en que triunfa la condición humana.

jueves, 7 de abril de 2011

Los últimos sondeos ponen a Humala y Fujimori en la segunda vuelta electoral

LIMA, 7 Abr. (EUROPA PRESS)


Las últimas encuestas divulgadas cuando faltan apenas unas horas para que culmine la campaña electoral ponen al nacionalista Ollanta Humala y Keiko Fujimori, hija del ex mandatario Alberto Fujimori, en la segunda vuelta electoral porque no cuentan con los votos suficientes para ganar en las elecciones del próximo domingo en Perú.

La encuesta Ipsos Apoyo coloca a Humala a la cabeza con el 27,2 por ciento de las intenciones de voto. Fujimori aparece de segunda con el 20,5 por ciento de las preferencias. En tercer lugar se ubica el ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006) con el 18,5 por ciento, seguido muy de cerca de Pedro Pablo Kuczynski con 18,1 por ciento.El estudio se realizó entre el 26 de marzo y 1 de abril con una muestra de dos mil personas en 24 departamentos de Perú. El margen de error es de más o menos 2,2 por ciento y el nivel de confianza es del 95 por ciento.

Otra encuesta de la Compañía de Estudios de Mercados (CPI) ha mostrado una tendencia similar, con Humala en primer lugar con el 29 por ciento de las intenciones de voto y Fujimori en el segundo puesto con el 21,5 por ciento, según dijeron fuentes que tuvieron acceso al estudio citadas por Reuters. El sondeo ubicó tercero a Kuczynski con 19,3 por ciento y a Toledo de cuarto con un 15 por ciento.

viernes, 1 de abril de 2011

Ollanta: ¿Terremoto y tsunami juntos?


Gustavo Espinoza


Pareciera que para la derecha peruana el que Ollanta Humala lidere las encuestas para los comicios del 10 de abril equivale a varios terremotos y tsunamis juntos. Probablemente influida, y aterrada, por los estragos de la tragedia nipona, ve en el candidato presidencial de Gana Perú una amenaza mayor que la explosión de la central nuclear de Fukushima y grita desesperadamente pidiendo el auxilio del mundo. No de otro modo puede interpretarse lo que ocurre aquí: bastó que el domingo por la noche las principales encuestadoras dieran sus reportes ubicando al Comandante en el primer lugar de las preferencias electorales con un 23.1%, para que a primera hora del día siguiente se anunciara el más singular de los cataclismos financieros: Cayó la bolsa de valores, se disparó el precio del dólar, cundió el pánico en los mercados, subió el precio de los artículos de primera necesidad, el costo de los alimentos voló por los aires, se retrajo la inversión externa, asomó en el escenario el peligro de la más desbocada inflación. Fue ese, a partir de allí el coro ululante de la radio, la televisión y la prensa de la Clase Dominante. Pareciera entonces que hubiesen caído sobre los peruanos las maldiciones del infierno y que el diluvio universal hubiese quedado convertido en una inundación de pacotilla, comparado a lo que se vendría después de contar los votos de la jornada electoral que se avecina. Todos los segmentos de la derecha tradicional dispararon fuego graneado a partir del lunes 28 de marzo con el propósito de intimidar al electorado a fin que “se arrepienta”, y no cometa “el increíble error” de votar por Ollanta Humala.

En forma paralela la derecha se lamentó por la dispersión de su electorado, dividido hoy como está en cuatro opciones que compiten entre si; contrariando el optimismo que antes la llevara a asegurar que ese escenario le era altamente favorable porque le permitía “escoger en democracia” la alternativa más justa para el efecto de la “afirmación del proceso” Y es que, en efecto, en el plano electoral las cosas marcharon por un carril distinto al originalmente previsto: la cantada división de la izquierda, se convirtió en unidad; y el pluralismo de la derecha, en dispersión. Hoy Ollanta corre virtualmente solo, enfrentado a Toledo, Castañeda, Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski los cuatro equinos del Imperio. Con maniobras sutiles -aunque en su momento costosas, y hasta injustas- en su momento Ollanta Humala se dio maña para dejar en el camino a sus competidores reales en el campo popular.

Alberto Pizango, el Padre Arana y hasta el Movimiento Nueva Izquierda -el MNI- debieron abandonar la carrera electoral pagando un alto precio por ambiciones desmedidas, o cálculos mal hechos. Después -y más recientemente- Manuel Rodríguez Cuadros -el candidato negado de Susana Villarán- abandonó la contienda. Así, Humala quedó sólo en el bolo galopando por fuera mientras sus adversarios se mordían con fiereza. Hoy, en los predios de la Clase Dominante surgen voces urgiendo a los representantes de sus intereses que “depongan sus ambiciones” y se unan. Incluso, no han faltado quienes solicitaran la renuncia de unos, en beneficio de otros, para “cerrarle el paso” al candidato “anti-sistema”. Lo malo -para ellos- es que ese camino luce inviable. Cuando a cada uno de los cuatro gonfaloneros de la reacción les plantearon el tema de la renuncia, dijeron estar de acuerdo, con una sola condición: que renuncien los demás. Esa fue la versión de Toledo, Castañeda, la Keiko y Kuczynski que no encontró más camino que marchar presto a la sede de la embajada USA en Lima para dejar allí su Pasaporte yanqui en señal de repudio de la nacionalidad que juró asumir hace algunos años y que sin duda guarda celosamente en su corazón. Más desesperados que todos, los voceros del influyente y poderoso Grupo “El Comercio”, pusieron las páginas de sus publicaciones a disposición de la artillería pesada del anti humalismo. Y así salió una nueva versión de la Apocalipsis made in Perú.

En el extremo, el director del diario Correo, después de proclamar un “Día Negro” para el Perú, resolvió apuntalar a dos de los candidatos de la derecha para que ambos derroten a Humala en la primera vuelta y compitan entre si en la segunda. Fracasará en toda la línea, sin duda. Vale la pena, sin embargo, señalar que esta desesperación ha puesto en evidencia algo que se sospechaba desde antes, pero en torno a la cual no existía certeza: la derecha está dispuesta a votar incluso por la Mafia Fujimorista con tal de cerrarle el paso al cambio. “Lobo disfrazado de cordero” le han dicho en todos los tonos al candidato de Gana Perú, exigiéndole un requisito mínimo: que maldiga a Hugo Chávez. Sino, es porque “sigue siendo el mismo”. Poner al Presidente de Venezuela en el centro del debate nacional es uno de los sueños más caros de la reacción. Con marcada ironía, un caricaturista local asegura que hay quienes están dispuestos a otorgar el Premio Pulitzer al periodista que le haga decir: “Hugo Chávez es un dictador” al candidato Ollanta Humala. El líder de Gana Perú ha tomado, por cierto, distancia de Caracas. Y en más de una ocasión se ha esforzado en precisar que su camino “es distinto” al camino de Chávez. Pero nada de eso luce suficiente.

Le exigen que condene al mandatario venezolano. Y si lo hace, dirán que miente, para engañar al electorado. Lo real es que el escenario electoral peruano ya dio un vuelco. Se afirmó la demanda popular que clama por el cambio de un “modelo” que agobia a los peruanos desde hace más de dos décadas y que solo ha incrementado el hambre y la miseria de millones. ¿Qué hay peruanos que hoy viven mejor antes? ¡Sin duda!. Incluso, mucho mejor que antes. Pero esos, son la minoría de la sociedad. El núcleo privilegiado que habita a la sombra del Poder y que busca perpetuar su dominio a cualquier precio. La mayoría de los peruanos no vive mejor, sino peor que antes. Porque a la miseria que lo agobia, se suma la incertidumbre, la inseguridad y el miedo. Mientras la primera, es producto del neo liberalismo impuesto por el Fondo Monetario bajo el ala de Alberto Fujimori, los otros son el derivado social de una crisis que no tiene remedio en el marco de la sociedad actual. Y eso es lo que se ha demostrado -le guste o no a la derecha peruana- en Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua, para no hablar de Cuba, a fin de no espantar más a nuestros adversarios hoy al borde del soponcio Ollanta Humala se esmera en asegurar que no busca salir del capitalismo.

“La política económica que me comprometo a implementar respetará nuestros compromisos internacionales, independientemente de las opiniones que nos provocó en su momento tal o cual de esos acuerdos y tratados. Desde el momento en que los mismos fueron firmados, ellos no pueden ser unilateralmente cuestionados o revisados, salvo cuando cláusulas específicas así lo autoricen o cuando una flagrante ilegalidad precedió a su adopción”, dijo respondiendo la campaña desatada contra su candidatura, al mismo tiempo que reiteró su compromiso con la llamada “libertad de prensa” y con el “pluralismo” que le reclaman. Pero tampoco le creen. Es mucho, por cierto, lo que está en juego en el Perú de hoy. Y eso, no interesa solamente a los peruanos. También al concierto internacional. Sobre todo ahora cuando el señor García busca suscribir un inconsulto “acuerdo” con las administraciones de Santiago, Bogotá, San José y Ciudad de México, construyendo un “eje” de dominación continental ciertamente supeditado al mandato yanqui. No solo la suerte de los peruanos se juega el 10 de abril. También la de una región del mundo que busca afirmar un camino solidario que le ayude a enfrentar los retos de nuestro tiempo. La unidad que se demanda, para esta lucha, no debe ser solo la unidad nuestra. Debe ser también la unidad de los hombres y mujeres de nuestro continente enfrentados a los mismos retos y empeñados en las mismas tareas.

lunes, 21 de marzo de 2011

Barak Obama por estos lares

Gustavo Espinoza

Finalmente el Presidente de los Estados Unidos decidió visitar América Latina llegando a nuestra región en procura de apoyo para su política externa, pero también para su golpeada imagen dentro de su propio país.
Su periplo por esta parte del mundo, tendrá solamente tres escalas. Estará en El Salvador, Brasil y Chile, para luego retornar a Washington donde le espera una recargada agenda en la que se entremezclan asuntos del Estado de la Unión - como le llaman- con los temas mundiales agravados recientemente por la crisis Libia y los desastres naturales ocurridos en Japón.
Como la vida no espera estos temas serán abordados “al vuelo” por el mandatario de la Casa Blanca mientras su avión despegue de los aeropuertos locales, y el titular del servicio estreche la mano de los Jefes de Estado que habrán de recibirlo.
No es difícil precisar los motivos de la incursión presidencial norteamericana por estos lares y que comenzó ya en Brasil.
La visita al gigante de América Latina resulta sin duda obvia. Aunque el Presidente Lula -en ejercicio de su función- viajó a Washington en el 2009 para visitar la Casa Blanca, su entusiasmo no fue suficientemente compartido por Obama, que resolvió esperar las elecciones de octubre pasado para diseñar su política regional en América Latina. Y es que el hoy Presidente de los Estados Unidos piensa lo mismo que Richard Nixon en la materia: “donde mira Brasil, mira América Latina”
Ahora, entenderse con Dilma Rouseff resulta vital para la administración norteamericana no sólo por el poderío regional y la fuerza de Brasil, sino también porque, presumiblemente, la nueva inquilina de Brasilia tendrá siete años más de gestión gubernativa. Es decir, que excederá, quizá la propia extensión del mandato presidencial de Obama.
Las cosas no saldrán, sin embargo, como el mandatario yanqui habría querido. Una importante presencia suya ante la ciudadanía brasileña, fue abruptamente suspendida. Como lo indican los cables, sin explicar los motivos, el Consulado General de Estados Unidos en Río de Janeiro resolvió cancelar el discurso público del presidente Barack Obama, en esa ciudad brasileña, programado para Cinelandia, en el centro de la llamada Ciudad Maravillosa, y escenario en el pasado de importantes manifestaciones populares y protestas contra la dictadura militar que se impuso en Brasil en la segunda parte del siglo XX.
Y es que desde inicios de la semana, movimientos sociales y sindicatos brasileños convocaron a una gran manifestación de repudio a la visita de Obama, para el mismo sitio donde pensaba pronunciar su suspendido discurso.
La visita a Chile tiene otra connotación. Para Estados Unidos, Chile es una suerte de Israel en América Latina. Instrumento de penetración, pero también fortaleza a su servicio. Para asegurarla en la región, nada mejor -supone Washington- que convertirla en una potencia nuclear poniendo una base en la cercanía de la frontera con Perú, en la zona de Arica.
No otro sentido ha tenido, sin duda, el acuerdo suscrito contra viento y marea por la Casa Blanca y el Palacio de La Moneda no obstante el marcado rechazo de la ciudadanía en el país del sur. Hoy se sabe, en efecto, que sin esperar el arribo del ilustre visitante, el canciller chileno, Alfredo Moreno y el embajador estadounidense en Santiago, Alejandro Wolff, suscribieron el 17 del presente, el llamado "Memorándum de entendimiento y cooperación relativo a la utilización de energía nuclear con fines pacíficos", ratificando la intención de Sebastián Piñera en la materia.
Para todos resulta obvio que luego de la aún inconclusa tragedia nipona, la idea de tener en sus cercanías una estación nuclear, no resulta en absoluto grata, aunque sea portador de ella el Premio Nobel de la Paz, que busca ampliar los escenarios de guerra no sólo en el medio oriente; contrariando a los ambientalistas que, a través de Greenpeace en Chile desplegaron una bandera gigante frente al Palacio de La Moneda en rechazo al desarrollo de la energía nuclear en el país más sísmico del mundo.
Cualquier encuesta que se haga en Chile respecto a la opinión ciudadana en torno a la ubicación de una central nuclear en ese país, contaría sin duda con un resultado categórico: nadie quiere vivir en el extremo sur del continente americano el drama que conmueve al mundo en el extremo oriente. Aunque Obama y Piñera juren que eso no implica riesgo alguno, ni los expertos ni los ciudadanos se muestran dispuestos a creer tamaña mentira.
Particular importancia tendrá, sin duda, el discurso que pronunciará la tarde del lunes 21, y que será -en el fondo y en la forma- un mensaje al subcontinente y una suerte de Carta de Presentación del mandatario USA en la región.
El Salvador -último punto de destino- es, quizá, el lugar natural para celebrar un encuentro con los Jefes de Estado y de Gobierno de los países centroamericanos. Las otras administraciones lucen ahora muy débiles y están afectadas por diversos conflictos referidos a la violación de los Derechos Humanos -como es el caso de Guatemala y Honduras-; o a conflictos limítrofes, como ocurre entre Costa Rica y Nicaragua sometidos temporalmente al arbitraje de la Corte de la Haya por las aguas del río San Juan; o simplemente debilitadas por conflictos de temperamento, como sucede con Panamá y su Presidente Martinelli, que no halla un lenguaje común con otros mandatarios de la región.
Por lo demás Obama es consciente que debe “darle la mano” al Presidente de El Salvador, complicado como está con el partido que lo ungiera como Jefe de Estado en las pasadas elecciones.
Y es que es público el distanciamiento entre el periodista- presidente y el Farabundo Martí para la Liberación Nacional, que depuso las armas y ganó las elecciones no para administrar la crisis que le dejaran en herencia las fuerzas reaccionarias representadas por ARENA, sino para cambiar el escenario nacional abriendo un cauce a la transformación democrática del país.
Diferencias de estilo, pero también de criterio se reflejan en el quehacer de los actores salvadoreños, que no hacen presagiar un escenario calmo en la perspectiva. Y Obama debe tomar sus precauciones.
Los analistas de la política latinoamericana, al mismo tiempo que han subrayado las razones de Washington para incluir en este periplo a determinados países; también se han detenido en explicar las exclusiones más notorias programadas por el jefe de la Casa Blanca. Y de inmediato, han brotado dos: Argentina, y Colombia. Nosotros -y no sólo por peruanos- podríamos añadir también nuestro país.
El caso argentino constituye ciertamente una toma de distancia con relación al gobierno de la señora Kichner. Para las autoridades de Norteamérica, la administración de Buenos Aires desarrolla iniciativas que no se compaginan con sus intereses. Por eso les resulta mejor esperar las elecciones de octubre próximo con la idea de que -a lo mejor- tal vez Macri o algún otro gonfalonero de la embajada yanqui pudiera estar más a gusto del tío Sam.
Bogotá resulta más complicada. Quizá si Uribe hubiese seguido siendo el presidente colombiano, la visita del Presidente de los Estados Unidos, hubiese asomado en agenda. Pero pareciera que con Santos, hay algunos elementos de desconfianza que afloran, o que aconsejan al señor Obama a guardar prudencia.
Probablemente las reiteradas denuncias referidas a la colusión entre las autoridades del gobierno de Colombia y el narcotráfico; o las poco conocidas conversaciones entre la administración Santos y mediadores de la guerrilla de las FARC que posibilitaran la liberación de algunos rehenes en el pasado reciente, habrían suscitado suspicacias en la materia.
En cuanto al Perú, la cosa tiene otro carácter: se trata de un severo golpe al descomunal ego del Presidente García, que habría dado el cielo -y hasta varios kilos de su hoy voluminoso vientre- por encontrarse con Barack Obama en Lima, en víspera de concluir su mandato.
Las razones del fuerte no son siempre las razones del débil. Y probablemente para el presidente de los Estados Unidos los anhelos de García carecen de importancia. El gobierno norteamericano mira con desconfianza las elecciones del 10 de abril -virtualmente ad portas- y prefiere callar antes de comprometer un mensaje que, de pronto, va a ser contestado por la ciudadanía en las urnas.
Independientemente de los temas de agenda que el señor Obama traiga a nuestros lares, hay asuntos que deben plantearse y que, sin duda, resonarán en un coro multitudinario de voces en todas partes. Nos referimos a la dramática situación de los migrantes en los Estados Unidos, amenazados por leyes simplemente discriminatorias y abusivas; y el caso de los 5 héroes cubanos encarcelados desde hace más de 12 años en celdas de castigo en los Estados Unidos. Como bien dijera Ricardo Alarcón, el infatigable diplomático cubano, los nombres de René, Fernando, Ramón, Antonio y Gerardo, habrán de caer como una maldición gitana sobre los hombros de Barack Obama en cada una de las plazas de nuestro continente.

lunes, 14 de marzo de 2011

Lima podría sufrir antes del 2013 terremoto de 7.8 grados de magnitud


Tras el devastador terremoto de 8.9 grados en la escala de Richter que azotó Japón y dejó más de tres mil muertos, en Lima se ha vuelto a reactivar el temor de experimentar un terremoto de igual o mayor magnitud. Ver infografía.
Por Luis Neyra O.
¿Pero qué tan cercano estamos de sufrir un movimiento sísmico? Según el investigador Churchill Vela Velásquez, experto en tectonofísica y microtectónica de la Universidad de Montpellier, Francia, este hecho está más cerca de lo que pensamos: antes del 2013.
Para ese año se espera un terremoto en Lima de 7.7 a 7.8 grados de magnitud y con más de mil réplicas. ¿Y en qué se basa esta predicción científica?
El citado geólogo señala que el supuesto sismo, cuyo epicentro sería el mar del Callao, responde a un “Ciclo sísmico de liberación de energía” de 33 a 40 años. Es decir, se producirán terremotos de gran fuerza en las zonas donde, hace 33 o 40 años, se produjo un sismo.
“En consecuencia se espera el retorno de los ciclos sísmicos, como el que ocurrió en Lima en 1974, con una magnitud de 7.8 grados... Hay que estar preparados”, advirtió.
Placa rotaVela Velásquez reveló detalles del comportamiento sísmico en el país hasta ahora desconocidos. Según dijo, la placa de Nasca, cuyo movimiento genera los terremotos, se ha dividido en tres nuevas placas. Estas son llamadas la Placa Tectónica Nasca Sur, Placa Tectónica Nasca Centro y la Placa Tectónica Nasca Norte.
El trío, de acuerdo con la investigación realizada por Churchill Vela, no se mueve al mismo tiempo. La placa situada al sur, que parte desde Chile hasta Pisco, dijo, fue la causante del terremoto en esta ciudad costera.
“La placa sur liberó toda su energía y volverá hacerla entre unos 40 años” precisó, al señalar que es la liberación de energía de la Placa Nazca Centro la que debe preocuparnos, pues es la que causaría el terremoto en Lima.
Concentración sísmicaAhora bien, existe otro factor que fortalece la probabilidad de que nos sorprenda un sismo. Se trata de la concentración de epicentros sísmico de magnitudes de 4.0 grados frente a la capital. Esto, según el experto, son señales de lo que se nos avecina en menos de dos años. La pregunta ahora es: ¿estaremos preparados?
Fuente:La Republica

sábado, 12 de marzo de 2011

Los dos terremotos



Un fuerte terremoto de magnitud 8,9 estremeció hoy a Japón. Lo más preocupante es que las primeras noticias hablaban de miles de muertos y desaparecidos, cifras realmente inusitadas en un país desarrollado donde todo se construye a prueba de terremotos. Incluso, se hablaba de un reactor nuclear fuera de control. Horas después se informó que las cuatro plantas nucleares próximas a la zona más afectada estaban controladas. Se informaba igualmente de un tsunami de 10 metros de altura, que provocó alerta de maremoto en todo el Pacífico.
El sismo se originó a 24,4 kilómetros de profundidad y a 100 kilómetros de la costa. De haberse producido a menos profundidad y distancia, las consecuencias habrían sido más graves.
Hubo desplazamiento del eje del planeta. Era el tercer fenómeno de gran intensidad que se producía en menos de dos años: Haití, Chile y Japón. No se puede culpar al hombre de tales tragedias. Cada país, con seguridad, hará lo que esté a su alcance para ayudar a ese laborioso pueblo que fue el primero en sufrir un innecesario e inhumano ataque nuclear.
De acuerdo con el Colegio Oficial de Geólogos de España, la energía liberada por el sismo equivale a 200 millones de toneladas de dinamita.
Una información de última hora, transmitida por la AFP, expresa que la compañía eléctrica japonesa Tokyo Electric Power comunicó que: “De acuerdo con las instrucciones gubernamentales, hemos liberado parte del vapor que contiene sustancias radioactivas…”
“Seguimos la situación. Hasta el momento no hay problema…”
“También se señalaban desarreglos relacionados con el enfriamiento en tres reactores de una segunda central cercana, Fukushima 2.
“El Gobierno ordenó la evacuación de las zonas circundantes en un radio de 10 km en el caso de la primera central y de 3 km en el caso de la segunda.”
Otro terremoto, de carácter político, potencialmente más grave, es el que tiene lugar en torno a Libia, y afecta de un modo u otro a todos los países.
El drama que vive ese país está en pleno auge, y su desenlace es todavía incierto.
Un gran corre corre se armó ayer en el Senado de Estados Unidos cuando James Clapper, Director Nacional de Inteligencia, afirmó en el Comité de Servicios Armados: “No creo que Gaddafi tenga intención alguna de irse. Por las evidencias de que disponemos, parece que se está instalando en un proceso de larga duración.”
Agregó que Gaddafi cuenta con dos brigadas que “son muy leales” .
Señaló que “los ataques aéreos del Ejército fiel a Gaddafi han dañado ‘principalmente’ edificios e infraestructura, más que causar bajas entre la población”.
El teniente general Ronald Burgess, director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, en la misma audiencia ante el Senado dijo: “Gaddafi parece que ‘va a seguir en el poder, a menos que otra dinámica cambie el momento actual’.”
“La oportunidad que los rebeldes habían tenido al comienzo del levantamiento popular ha ‘comenzado a cambiar’.” Aseguró.
No albergo duda alguna de que Gaddafi y la dirección libia cometieron un error al confiar en Bush y en la OTAN, como se puede deducir de lo que escribí en la Reflexión del día 9.
Tampoco dudo de las intenciones de Estados Unidos y la OTAN de intervenir militarmente en Libia y abortar la ola revolucionaria que sacude el mundo árabe.
Los pueblos que se oponen a la intervención de la OTAN y defienden la idea de una solución política sin intervención extranjera, albergan la convicción de que los patriotas libios defenderán su Patria hasta el último aliento.



viernes, 25 de febrero de 2011

Municipalidades de Huancavelica e Ica se asocian para enfrentar el problema del agua


Durante los próximos años nuestro país y en particular sus cuencas, sufrirán de cambios extremos en la disponibilidad de agua. En la perspectiva de enfrentar este problema 10 municipalidades ubicadas en la cuenca del río San Juan decidieron unirse.
Esta iniciativa es promovida por la Asociación de Municipalidades distritales del Norte de Castrovirreyna y Chincha (AMDINCH), que agrupa a 08 municipalidades de la provincia de Castrovirreyna (Huancavelica) y 02 de la provincia de Chincha (Ica)[1], en el marco del proyecto “Mancomunidad y buen gobierno para la gestión del agua en la Cuenca del Río San Juan”, ejecutado por la Red de Municipalidades Rurales del Perú (REMURPE) con el apoyo financiero de Lutheran World Relief (LWR).
Este proyecto busca responder a las precarias condiciones sociales e institucionales en las que se maneja el agua a lo largo de la cuenca del San Juan. El sobrepastoreo, la quema de pastos y forestales son prácticas comunes que afecta la capacidad de los suelos para la retención del agua e impacta negativamente en los caudales de los afluentes del río San Juan. Ello reduce la disponibilidad del agua afectando la producción agropecuaria, principal actividad económica de miles de familias a lo largo de la cuenca, pero también la disponibilidad para su uso en el consumo domestico.
“El proyecto promueve el buen gobierno de las municipalidades asociadas para la gestión integrada del agua a fin de mejorar su disponibilidad y acceso para los diferentes usuarios de la cuenca; esto supone fortalecer la gobernabilidad en el agua y nos exige generar las condiciones políticas e institucionales necesarias para garantizar dicha accesibilidad bajo el enfoque de gestión integrada de los recursos hídricos”, señala el Ing. Leonardo Montes, coordinador del proyecto.
“Nuestra estrategia principal sigue siendo desarrollar capacidades de los comités de regantes para que hagan una gestión integral de los recursos hídricos de la cuenca y concertada con las municipalidades orientándolas al desarrollo productivo”, remarca el Ing. Montes.
Este proyecto que se extenderá hasta setiembre del 2012, ha elaborado un estudio sobre “Potencialidades de los Recursos Hídricos de la Cuenca del Río San Juan”, a fin de que los gobiernos locales conozcan las potencialidades hídricas de sus territorios y sirva de base para desarrollar planes, programas y proyectos para el aprovechamiento sostenible del agua; también ha apoyado la formulación de un proyecto denominado “Desarrollo de capacidades colectivas para la gestión integral del recurso hídrico en la Cabecera de la Cuenca de San Juan” para ser financiado con fondos públicos y ha realizado el I Concurso Local de Organizaciones de Riego, actividad que se orientó a promover el uso de instrumentos de gestión en las organizaciones de regantes de la cuenca. Este concurso logró que las organizaciones de regantes adoptaran instrumentos de gestión como Libro de Actas, Padrón de Usuarios, Reglamento Interno, Libro de Caja, Plan de Distribución, Plan de Trabajo y proceso de reconocimiento ante la Administración Local de Agua. La población tomó conciencia de la importancia de la organización y formalización de sus organizaciones de riego y tener mayor protagonismo e injerencia en la Junta de Usuarios de Chincha.

[1] Municipalidades distritales de Arma, Aurahuá, Capillas, Chupamarca, Huamatambo, Huachos, San Juan y Tantará (Huancavelica) y San Juan de Yana y San Pedro de Huacarpana (Chincha).