Editor: Antenor Maraví
Confidencias en Alta Voz

jueves, 19 de julio de 2012

Tiempo de escribir nuevas páginas en la historia

Por:Antenor Maraví Izarra (*)  

 Ayacucho:Ministro de Defensa Urquizo,ofreciendo intermediar por los maestros en sus reclamos sindicales.
   
A escasos nueve días para cumplir un año de gobierno del presidente Ollanta Humala, y nueve años para conmemorar el bicentenario de la Independencia Nacional, el país confronta una vez más, una preocupante y crucial crisis gubernativa, cargada de conflictos y un listado de promesas  electorales pendientes a cumplir. Crisis que no puede reducirse a mirar solamente el aspecto político y económico, sino también de una preocupante ausencia de celeridad en la sanción ejemplarizadora contra esa vieja corrupción que sigue aleteando monda y lironda, abrazada  a la impunidad y la complacencia de quiénes, les importa un comino, la moralización y las necesarias gestiones de bienestar social, que deben impulsarse en el país.
En esta inevitable constatación, más allá de quienes baten palmas por la continuidad de los graves problemas generados en el proyecto minero conga en Cajamarca, así como la absurda y torpe afirmación de que los profesores que se encuentran en huelga general indefinida en más de 15 regiones al interior del país, son militantes de Movadef. Estas afirmaciones descabelladas, lo único que logran es enervar al pueblo y comprometer su sumatoria, pues a despecho de estas inventivas, el pueblo de hoy, analiza y sabe en que lado se encuentra la verdad y las justas exigencias.
A pesar de estas referencias desalentadoras y otras tantas que deben deslindarse en el próximo mensaje presidencial. Nunca creímos ni creeremos que todo está perdido, nuestro país es la suma del esfuerzo de muchas culturas y generaciones, y es más grande que sus problemas y  las buenas intenciones de los gobernantes de turno.
El Perú es un país de historia milenaria, se debe a un pasado glorioso, un presente de lucha y esperanza en el más grande futuro. Un futuro que logre de algún modo materializar esa “Promesa de vida peruana” que planteó el historiador Jorge Basadre en uno de sus más lúcidos ensayos. En esa perspectiva es imposible soslayar los problemas latentes como la pobreza y la extrema pobreza de las mayorías alto andinas y rurales  nacionales, la desocupación, y la falta de vivienda de una población mayoritaria que sigue caminando a tientas, donde los maestros y maestras de hoy, en furibundas comparsas de desprestigio y satanización, son motejados de pro senderistas y otros viejos epítetos, sin escuchar ni atender sus justificadas demandas,  como diría el poeta Manuel Scorza, los que  hoy marchan en las calles, exigiendo dignificación a sus derechos profesionales deliberadamente postergados, son los mismos de ayer, activos y cesantes, que continúan gritando con sus humillantes remuneraciones: Ay Perú, patria tristísima./ Si yo llamara al padre/ y al padre, padre hasta el padre más antiguo/ para que me mostraran la dicha,/ toda la felicidad que aquí suena / no cabría en este pañuelo lleno de lágrimas/…No me traigan alondras, ni manzanas./ No se puede apagar con salivas mi pueblo ardiendo,/ no se puede pegar con palomas mi patria rota, mi amor, mi agonía.
En esta dramática realidad, ciertamente todos tenemos algo de responsabilidad, pues no sólo se trata de exigir más democracia y respeto al Estado de derecho, sino de participar y generar una permanente corriente de opinión en defensa de los derechos tanto del hombre como la mujer, ejercer la mediación institucional orientada a la integralidad y exigibilidad de los derechos económicos, sociales y culturales de todos los peruanos, sin distinción ni discriminación alguna. Es hora de abrir y escribir nuevas páginas en la historia  peruana.

lunes, 25 de junio de 2012

RECORDANDO A ALAIN ALTEZ CABRERA…


Por: Antenor Maraví Izarra (*)



Envuelto en el velamen de un dulce sueño, aferrado a los trinos incesantes de los jilgueros y pichiusas que abundan en los capulíes y arrayanes, del cielo azulino de Acobamba - Huancavelica, tierra donde nació Alaín Altez Cabrera hace 66 años, en cuyos linderos, todas las mañanas los luceros del alba, hoy como ayer, siempre anunciaron reverberantes el arribo del tradicional ángelus con su cargamento de infaltables cuitas de amor y oraciones tejidas para todos sus hijos ausentes y presentes.Hace un mes que dejo de latir el corazón de Alaín, y posiblemente como una pajita de algún trigal despellejado en una de las tantas memorables trillas convocadas por el abuelo Epifanio entre jarahuis y cánticos, donde junto a los familiares y los  numerosos peones especialmente contratados, cual haravico de las inmensas lomadas que existen en su pueblo, siempre estuvo presente. Y como tal, es de suponer que Alain, antes de cerrar los ojos, en los minutos previos a su lamentable deceso, haya hilvanado  con una mirada retrospectiva, los insondables años de su fecunda existencia, llenas de arengas a la vida, y fundamentalmente al bienestar de su pueblo, donde tantas veces participó como un gran gladiador andino.
Entre estos y otros recuerdos, recostados entre la fina garúa y el incesante viento frío del mes de mayo arrancados desde las entrañas del mar limeño, partió súbitamente hacia la eternidad, sin decirnos ningún adiós, se fue en silencio como la brisa mañanera de su pueblo, desde entonces, en esa ausencia sin retorno, los magistrales bordones de su guitarra ayacuchana han enmudecido y están de duelo.
En esta fresca memoria, que empezamos a remarcar, entre otras importantes vivencias que desplegó Alaín activamente en vida, además de su gran maestría como intérprete de las melodías ayacuchanas, cabe recordar que en los primeros años de la década del 70,época en que desempeñó el Rectorado de la  otrora Universidad Católica de Ayacucho, el doctor Adrián Arce Iturre, Alain fue uno de los fundadores e integrantes  de la Tuna Universitaria, en este interin, alternadas entre la bohemia y el embrujo de la noble y señorial ciudad colonial de Huamanga, acrecentó a ritmo acelerado sus cualidades artísticas en contacto  con los mejores exponentes de la música ayacuchana de entonces, entre ellos, Ernesto Camasi, Carlos Falconí, Amilcar Gamarra, integrantes del legendario trío Ayacucho, y otros reconocidos exponentes de la tocata clásica y señorial del huayno huamanguino como Pío Cárdenas, Cacho Córdova y Cucho Martínez, entre otros, con quiénes departió inolvidables veladas y tertulias al compás del mágico encanto del tronar envolvente de las guitarra, dándose tiempo algunas veces para asistir a sus estudios frustrados en la Facultad de Derecho.
Años más tarde, luego de egresar como profesor de la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle (La Cantuta), ejerce la docencia algunos años en el Colegio de su pueblo San Francisco de Asís, trasladándose luego a la ciudad de Lima, donde es incorporado como docente e integrante  de la Tuna Universitaria en la Facultad de Humanidades de la Universidad Inca Garcilazo de la Vega. En esta importante casa de estudios superiores, durante 10 años asesoró a diferentes promociones en el quehacer musical, cumpliendo variadas tareas como la edición de antologías de huaynos clásicos del rico acervo cultural andino del país, compartiendo sus horas libres en el marco musical de consagrados artistas como Bertha Barbarán, entre otros.   
Sin duda alguna, Alaín Altez, nació y vivió para el arte musical, y amó y defendió como ninguno a su tierra, pero las garras de la ingratitud que pululan por doquier, aquí y allende los Andes, las autoridades locales olímpicamente lo maltrataron, le regatearon los merecidos lauros y honores que le correspondían en vida. Como alguna vez  remarcara el poeta Sebastián Salazar Bondy, seguimos formando parte de un país que prefiere organizar banquetes de ubres para ensalzar a los truhanes y amigotes, somos parte de un templo de ceremoniales crueles, donde un alud de placeres es vitoreado, antes que honrar a sus hijos predilectos. Desde estas líneas, enviamos nuestras  sentidas condolencias a sus queridos padres: Leoncio Altez Izara y María Mercedes Cabrera Torre, y a sus apreciados hermanos y hermanas.
 En conmemoración al primer mes de su sensible fallecimiento, mañama 26 de Junio a horas 7 PM,se oficiará una Misa en la Iglesia Santa Beatriz ubicada en la Plaza de Armas de Lince - Lima (Cuadra 18 de la Av. Militar).

¡Honor y gloria a la memoria de este excepcional maestro y exponente del acervo nacional andino!
(*) www.lavozdeica.com.

miércoles, 13 de junio de 2012

Los retos culturales de Ica en su Aniversario

Por: Antenor Maraví Izarra(*)


A un año, para conmemorar cuatro siglos y medio de vigencia histórica, cargadas unas veces, de avatares difíciles y dolorosas, y otras tantas, de ensueños y aportes insondables en el quehacer nacional. El próximo 17 de Junio, la ciudad de Ica, cumplirá 449 años de fundación española, y nada más oportuno y necesario para remarcar sus viejas exigencias y los retos que implican arribar a ésta efemérides fundacional.
En esa mirada retrospectiva, como diría el poeta chino Li Pon: “Los pueblos, cuanto más antiguos son, son una posada donde todas las cosas se alojan brevemente, el tiempo es la eterna acumulación de huéspedes”. En esa sumatoria ineluctable, sin duda, hay mucho por hurgar, aclarar y reafirmar en la rica heredad histórica de Ica; y nadie más autorizado para ello, que los reconocidos historiadores de esta tierra, entre ellos: Alberto Casa Vilca Curaca, Alberto Rossel Castro y Alejandro Pezzia Assereto , entre otros, quienes en su momento aportaron con luces sus valiosas investigaciones.
Hay mucho por investigar y corregir en nuestra historia local y el accionar equivocado y  cotidiano del pueblo y sus instituciones tutelares, sobre los usos y manidas costumbres   provenientes de la época colonial, ataviadas por la terca actitud de algunas autoridades  que usaron y aún siguen proclamando las actividades cívicas con seudos escudos fundacionales, pese a que estos hechos fueron advertidos y corregidos el año 1935 por el historiador Casa Vilca Curaca, y puesta en práctica por el entonces burgomaestre de Ica,  José Picasso Peratta, realidad que fue remarcada, con citas e infografías por el periodista Ronny Galindo Aparcana, en la conferencia magistral que dictó el día 11 del presente mes, en el salón consistorial de la Municipalidad provincial, ante la presencia del actual Alcalde Provincial, sus regidores y numerosos invitados, amantes e incansables promotores del quehacer cultural de Ica, convirtiéndose en una señal positiva en el reconocimiento valorativo de nuestra historia y memoria cultural, tan venidos a menos en estos últimos lustros.
En materia de prevención y salvaguarda de los bienes culturales de esta tierra, existe una soterrada incuria y lenidad de quienes tienen la responsabilidad de custodiarla. Las casas donde nacieron dos de los hijos más ilustres y preclaros de esta tierra, Abraham Valdelomar y José Matías Manzanilla, hoy ya no existen, fueron absorbidas  por las fauces de la incultura imperante.
Como una respuesta preventiva y aleccionadora a nuestras futuras autoridades, para que nunca más vuelvan a ocurrir en Ica, hechos de esta índole, que sin duda nos avergüenzan  y pintan de dolor, por no haber sabido defender estos bienes patrimoniales. Traemos a colación las declaraciones del escritor Danilo Sánchez Lihón, efectuadas en la casa donde nació el poeta más grande del Perú: César Vallejo, en Santiago de Chuco.
“…Los pueblos son nuestro patrimonio y constituyen nuestra identidad más preciada. Deben ser por eso inalienables. Defender su fisonomía propia, original y genuina, es defender su esencia, su entraña y su alma, sin lo cual no somos nada.
No se puede por tanto derrumbar en ellos un muro, una ventana ni una teja, sino más bien salvarlas. No se puede en ellos cambiar el nombre de sus calles, sino ahondar más en su significado.
Ni siquiera una piedra puede ser menoscabada, menos desgajada de cuajo un balcón o una ventana. ¡Todos estos son presencia venerables, hieráticas y sagradas¡”.
Preparémonos, pues, desde ahora para conmemorar los 450 años jubilares de la Fundación Española de ICA a cumplirse el próximo año.
 

viernes, 11 de mayo de 2012

Campanas de Huamanga



      IN MEMORIAM DE ALEJANDRA IZARRA
    En el Día de la Madre
 (Hace tres años y dos meses, partió a la eternidad,
 sus restos mortales descansan en el Cementerio
        General de Huamanga – Ayacucho)

Din don, din don  
batid palmas,
las voces perleras
de Santo Domingo
han empezado
a acompasar
los presurosos pasos
de mi madre
que envuelta en su rebozo
de semana santa
y su chaqueta de Castilla
avanzan por las callecitas
cargadas de rocíos
donde siguen trinando
las guitarras de Munay Pata
y  Hatun Calle.

Vuela, vuela presurosa
charanguera aurorina
allá vienen las ondas
chillonas
de Santa Clara monacal,
ahí se acercan
con su alfombra de estrellas
y las oraciones del alba
    a bendecir
los radiantes pasos de Alejandra,
mi madre infinita.

Din don, din don
abran corazones y oídos
son las campanas de Huamanga
que han empezado a desfilar
con sus aromas de amor
por la vía láctea de la eternidad.
              
 Antenor Maraví Izarra

jueves, 3 de mayo de 2012

Descansa en paz Don Alfredo

Por: Antenor Maraví Izarra(*)


En un país en que no pocos empresarios “Creen que solo tienen derechos y no obligaciones” , como escribió el filósofo español José Ortega y Gasset en “La rebelión de las masas”, la vida y trayectoria de Don ALFREDO ELIAS VARGAS, uno de los hijos preclaros y más conocidos en Ica, tanto por su reconocida solvencia económica, como por las innumerables actividades que participó incansablemente en la promoción y defensa del acervo cultural y las posibilidades de desarrollo, en sus diferentes vertientes, es una clara muestra de que cuando se quiere a la tierra y su rica heredad histórica, es posible participar y defender ese legado, ora como un próspero agricultor, ora como amante de los caballos de paso y el vuelo magistral de los gallos de pelea, y ora como un ciudadano que supo asumir con eficiencia cargos importantes en las exigencias y defensa de su pueblo, ICA.
Ese ciudadano singular y ejemplar que amó y defendió sin dobleces a su pueblo a lo largo de estas última siete décadas, es el distinguido ciudadano iqueño, más conocido como Don Alfredo, quien luego de un corto y lamentable tratamiento sin éxitos, recientemente ha fallecido en una clínica limeña.
En reconocimiento y honra a su polifacética y fecunda existencia iqueñista, siempre galopante con garbo y señorío, cual infatigable y magistral tejedor de los lazos de oro, de chalanes y  caballos de paso, todos con orlas de campeones que dieron lauros y nombradía a Ica. Como un homenaje póstumo a su vital existencia, permítaseme insertar a renglón seguido, parte del poema que le dedicamos en vida en el poemario “Himnos Alzados”, publicados en el mes de Junio de 1986:
“Arre, arre caballito,/ viento de hierro y huarangos sonrientes/ oasis de sudores trashumantes/ y chaucatos enamorados./ Arre, arre caballito/ alazán de arcilla bendita,/ que bonito se abren  tus pasos alados,/ que bonito abrazas el cielo y la tierra./ Arre a tu bozal argentado, /arre a tus ojos de caramelo azulado,/hijo de aljibes y dunas en llamas./
Arre, a tus requiebros/ arre, a tus cadencias/ arre al sol y la luna encantadas/ que tejieron tu sonrisa de campeón nacional…”
 En esta hora de la despedida, donde el sol iqueño, quema cada vez más ascendente, y donde los proyectos de irrigación, subyacen fondeados dentro de las promesas incumplidas de los gobernantes de turno, extrañaremos tu voz de exigencias. En esta hora postrera, tras tu partida, el lino de tu poncho nupcial, hoy flamean de tristeza y luto, junto al paso galopante de tus caballos alados.
¡Cielo, extiende tus brazos de eternidad, que ahí, llega el chalán más grande del Perú…!
 (*) www.lavozdeica.com

viernes, 27 de abril de 2012

CODEHICA: 30 años de amor y solidaridad humana

Por: Antenor Maraví Izarra(*)

 
 La fecha fundacional de la Comisión de Derechos Humanos de Ica (CODEHICA), que un día como hoy, hace 30 años, además de haber colocado los primeros hitos de entrega y decisión inquebrantables, con el compromiso de promover y defender los derechos individuales y colectivos del pueblo iqueño, inevitablemente nos recuerdan los años en que la violencia convertida en una vorágine letal, asoló con tanta vesania contra la dignidad y los derechos humanos de los miembros de la gran familia peruana.
En esta doliente realidad, en pueblos como Ica, en que no pocos mofletudos y algunos miembros agonizantes de la pequeña burguesía, acostumbrados a mirar desde el balcón de sus indiferencias, los hechos dolorosos que cotidianamente acontecieron en estos lares y otras latitudes del país. La erupción de Codehica con sus exigencias y planteamientos sin cortapisas ni tapujos en la defensa de los derechos humanos, en un Estado de derecho y democracia, sin restricción alguna, es posible que a más de uno les haya causado salpullidos, empero esta institución naciente en el calor y apoyo de varios gremios y luchadores sociales, identificados con la defensa y el quehacer social y económico al servicio del pueblo, plantó sus raíces  en tierra fértil.
A pesar de los días difíciles que confrontaron en materia económica, pero llenos de buena voluntad, desde  los primeros días del mes de Mayo de 1982, por su tesonera y esforzada labor, poco a poco fueron ganando la confianza y el apoyo del pueblo, convirtiéndose a la postre en una institución referente y guía en materia de derechos humanos.
Son innumerables los hechos y gestas memorables acontecidos en el velamen de esta institución, que en honor a sus protagonistas y en particular a su fundador P. José Manuel Miranda Azpiroz, hoy retrotraemos una nota escrita a propósito del Gran Recital Poético Internacional que se llevó a cabo hace cinco años, con ocasión de conmemorarse sus Bodas de Plata. Decíamos entonces en uno de los párrafos de su presentación: Es posible, que más de uno se haya preguntado, ¿Por qué una verbena serenata cargada de poesías? O en todo caso alguien aún diga, ¿Qué tienen que ver los poetas en un evento de esta índole?.
Octavio Paz, uno de los más grandes poetas hispanos, en un evento similar, respondió lo siguiente y hacemos nuestra una vez más su magistral respuesta: “Es que los poetas expresan con el alma sus experiencias y nadie mejor para valorar y reconocer las maravillosas tareas que cumplen quienes defienden y promueven los derechos del ser humano. Los poetas mediante la palabra, mediante la expresión de su experiencia de los hombres, procuran hacer sagrado al mundo, con la palabra consagran la experiencia de los hombres y las relaciones entre el hombre y el mundo, entre el hombre y la mujer, entre el hombre y su propia conciencia. No pretende hermosear, santificar o idealizar lo que toca, sino volverlo sagrado.
Por eso, los poetas, agrega Paz, desde lo más profundo de sus sentimientos, no escatimamos en valorar, aplaudir y a veces hasta llorar al lado de quienes defienden y sirven los derechos del ser humano, considerado como el templo superior de la creación divina. ¡Un abrazo especial para la gran familia de Codehica!!!!!!.


(*) http://www.lavozdeica.com

miércoles, 18 de abril de 2012

Tiempos de concertación e imaginación gubernativa


Por: Antenor Maraví Izarra(*)



Tal como vienen aconteciendo los hechos, envueltos en las viejas marañas de Doe Run, en la Oroya y el esperado informe que se dió el último martes sobre la posible viabilidad de las minas de Conga frente a las incansables protestas del pueblo cajamarquino, que duda cabe, estamos encaminados a compartir tiempos difíciles, llenos de encrucijadas, donde la ira y las turbulencias parecieran festinar contra la necesaria concertación y armonía democrática que debiera imperar.

El país empieza a crujir ensangrentado y sin mecanismos accesibles a la solución de esta vorágine que algunas fuerzas oscurantistas parecieran aplaudir. En esta realidad el inusitado informe mediático que desplegó ayer la prensa escrita y televisiva, dedicados a resaltar con grandes titulares al camarada “Gabriel”, autor confeso de asesinatos y del secuestro de 36 trabajadores del Gas de Camisea, pintan de cuerpo entero las cuentas pendientes que se tienen que reconocer en materia de estrategias y servicios previsores que deben salvaguardar la seguridad integral y el consiguiente desarrollo de los pueblos.

Estos problemas y otros tantos que subyacen embolsados a nivel nacional, ciertamente es preocupante, empero, a pesar de todo, el Perú es más grande que sus problemas coyunturales, el horizonte nacional sigue ofreciéndonos variadas opciones de real desarrollo, tal el caso de la olvidada provincia de Pisco, que recientemente el Ministro de Vivienda y Construcción, René Cornejo Díaz, sin mayores ditirambos publicitarios, ha dado a conocer en la entrevista concedida a la periodista Rosa María Palacios, que a efectos de promover el turismo y honrar sus históricas playas, viene construyendo a lo largo de sus riberas un conjunto de parques, alamedas y malecón para uso de los veraneantes.

A propósito, en la edición del 12 de enero del presente año, referente a Pisco, en esta misma columna hemos sugerido un petitorio indirecto al actual Presidente de la Región Ica, Alonso Navarro, en el que como un homenaje al próximo bicentenario del Desembarco de la Expedición Libertadora al mando del General Dn José de San Martín en la bahía de Paracas, a cumplirse el próximo 8 de Setiembre del 2020, debería incluir en los proyectos de obras, la construcción de un Hospital Geriátrico y la habilitación de un gran malecón que enlace Paracas con Pisco, pero vaya sueño atrevido e iluso, es posible que el presidente ni siquiera se ha enterado, especialmente sus asesores y adláteres, acostumbrados a tomar gestiones en más de las veces, cuasi aldeanas, sin visión ni atisbos de sentimientos en honrar la memoria y los legados históricos de los pueblos, ni siquiera hayan ojeado la referida modesta sugerencia.

Para evitar futuros casos, similares a Kepashieta, Conga, La Oroya y la presencia de futuros Gabrieles, es menester recordarles a los gobernantes de aquí y allá, gobernar es saber escuchar, buscar y aceptar la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones que le atañen y en el control de la ejecución, entre otros, en la búsqueda de solución de los graves problemas sociales que siguen latentes. Para que un país funcione en democracia, se requiere que la población se identifique con el Estado y lo sienta suyo.