Editor: Antenor Maraví
Confidencias en Alta Voz

jueves, 15 de diciembre de 2011

Eddy García Loayza: Pionero de la macro regionalización



Por: Antenor Maraví Izarra(*)



Víctima de una enfermedad dolorosa e implacable que hasta los últimos instantes de su vida, supo sobrellevar con el estoicismo y el coraje que siempre le caracterizó, el 13 de Noviembre último partió hacia la eternidad Eddy García Loayza, reconocido hombre de leyes y un apasionado y tenaz militante del aprismo iqueño, y fundamentalmente un cabal profesional, que sin dudas ni reticencias supo aceptar con altura el reto de su designación multipartidaria como Director  de Trabajo del entonces Gobierno Regional Los Libertadores Wari, que abarcó la jurisdicción territorial macro regional, los departamentos: Ica, Ayacucho, Huancavelica y las provincias Chincheros y Andahuaylas de Apurímac, desempeñándose con eficiencia y eficacia ante la demanda del sector laboral y empresarial, teniendo como sede institucional la ciudad de Huamanga-Ayacucho.
En aquellos años, asumir un cargo público, era como recibir las papas quemantes recién salidas del horno, pues amén de lidiar con las demandas del pueblo acostumbrado a hacer prevalecer sus justas exigencias, significaba al mismo tiempo, compartir el silbido de las balas todas las noches por las calles de Huamanga con olor a muerte, realmente aquellos años, desempeñar un cargo público, era jugarse la vida.
En esos años, quiénes fueron honrados con el ejercicio de estas  responsabilidades gubernativas, además de demostrar coraje y entrega en el accionar, implícitamente aceptaron, entre otros, defender la vida y la esperanza como una trinchera blanca. Cada quien con escasa custodia y resguardo policial, fue un verdadero héroe civil que luchó  contra el pasmo y la pesadilla imperante en aquellos años de dura violencia.
Esta importante parte del proceso regional, que fue exigida, vivida y compartida por el pueblo, fue pisoteada la noche del 5 de Abril de 1992, con el golpe del fujimorismo, iniciándose una dictadura, que entre otros abolió el proceso de regionalización y el avasallamiento total del estado de derecho y la democracia, entre ellos el retroceso del proceso de regionalización y el afianzamiento del centralismo.
En este  contexto, no debemos olvidar que por culpa del centralismo, siempre hemos alimentado los sustentos de drásticos desencuentros entre la realidad y la normatividad, entre el Perú profundo y el capitalino palaciego. El Estado sigue aún actuando a espaldas y sin escuchar la voz del pueblo. En esta realidad el centralismo ha sido y sigue siendo uno de los principales frenos al desarrollo de los pueblos del interior del país.
Hoy ante la ausencia física de Eddy García Loayza, como testigo de excepción y por haber compartido aquellos tiempos, el desempeño de similar cargo en la Dirección Regional de Educación, frente al silencio ingrato, de quienes han olvidado este importante pasaje de su vida, por encima de las tribulaciones política partidarias, hago propicia la ocasión para recordar las inolvidables vivencias compartidas en Ayacucho al son de las guitarras y las melodías envolventes de las hermosas letras de los huaynos,  siempre cargados de tristeza, y abrazados a la bailarina polka a la Huacachina y el emblemático vals iqueño con ofrendas incesantes al Señor de Luren, que tantas veces nos hizo llorar, con nuestras loas incesantes por una Patria diferente.
Aristóteles decía:”Que la amistad es un alma que habita en dos cuerpos, un corazón que habita en dos almas”. Este concepto demuestra que para que haya amistad en dos personas tiene que haber una comunicación de sentimientos. Es decir, pese a las características psicológicas de cada uno, se dan afinidad, acercamiento, simpatías mutuas que constituyen una ligazón de sinceridad, espontánea y fraterna que da lugar a la amistad sincera. Hasta siempre apreciado amigo.
 
 
 
 
 

jueves, 8 de diciembre de 2011

Pisco en la historia y sus retos de desarrollo

Por: Antenor Maraví Izarra (*)



Si acaso existe un pueblo en todo el litoral peruano, con una riquísima heredad histórica, una envidiable ubicación geográfica y una incomparable ecología ambiental, capaz de promover el turismo en gran escala, sin lugar a dudas, ese pueblo es Pisco, considerado justicieramente como puerto de la libertad, donde es fácil llegar por aire, tierra y mar.

Entre los principales hitos históricos del país, ocurrido en este pueblo, cabe señalar que hace 191 años desembarcó en la bahía de Paracas la Expedición Libertadora al mando del general Dn José de San Martín, y en esa misma fecha, inspirado en el vuelo de los flamencos con sus alas desplegadas de rojo y blanco, se crearon en sus playas los colores de la bandera nacional del Perú.

Pisco, es un puerto de pescadores y estibadores por excelencia, donde sudorosos y curtidos rostros de hombres de mar, aún siguen retornando triunfantes en cada amanecer a sus caletas artesanales de la lagunilla, puerto de lechuzas, el chaco, la puntilla y San Andrés, con sus lanchas repletas de pecados y mariscos. Este puerto histórico, es un lugar muy singular, donde inclusive el cóndor desciende de su pedestal alto andino en búsqueda de su abundante biomasa marina, escoltada y orlada por el incesante vuelo de miles de piqueros, gaviotas, pelícanos, circunscritas a la incomparable policromía que retratan todos los atardeceres, las aguas transparentes de esta importante bahía.

La Reserva Nacional de Paracas:
Tiene una extensión de 335 mil hectáreas, que comprende casi toda la bahía, entre terreno firme y aguas marinas, creada básicamente para conservar tanto las especies marinas como terrestres en peligro de extinción; asimismo para preservar y proteger su riqueza biogeográfica y su incalculable valor histórico, logrando un justo equilibrio en su aprovechamiento racional.

Entre otros fundamentos para su creación como reserva nacional se incidió en la calificación de que la zona es un gran emporio de innumerables especies marinas, muchas de ellas en peligro de extinción, tales como el gato marino, lobos marinos chuscos y finos, tortugas, diversidad de gaviotas, zorros y cóndores y otros, amén de que es el asiento más grande de la milenaria cultura Paracas, famosa universalmente por sus tejidos, los fardos funerarios y la trepanación craneana.

Además es un lugar riquísimo en geología, paleontología y orografía. Esta importante bahía, en diversas oportunidades ha contado con la presencia de investigadores y estudiosos tanto extranjeros como nacionales, citándose entre otros, a Jorge Muelle, Mejía Xesspe, Julio C. Tello, Alfred L.Kroeber, H. G. Gayton, William Strong, Felipe Benavides, Alejandro Pezzia Asseretto y María Reiche, quienes en vida recomendaron su protección y conservación.

Paradójicamente, esta importante reserva, en muchas oportunidades fue escenario no solo de saqueadores, huaqueros y buscadores de tesoros que incesantemente han profanando y deformando su intangibilidad histórica, sin control ni sanción alguna, sino que, en estos últimos tiempos la presencia de vehículos areneros han venido ocasionando incalculables destrozos, de ahí que es muy importante asumir con seriedad su necesaria protección, tanto a su biodiversidad ecológica ambiental, así como su incomparable legado histórico patrimonial.

Esta hermosa tierra, es además, cuna de hombres ilustres como Carlos I. Pedemonte, Gerardo Pérez Figuerola y Raúl Porras Barrenechea, entre otros, además es inspiradora de escritores de la talla de Abraham Valdelomar y José Hidalgo. Y como tal, es y debe ser merecedora de una mejor atención y salvaguardia de sus autoridades y gobernantes de turno.



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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Problemas ambientales en Conga y Paracas


 Antenor Maraví Izarra (*)


 Mientras que los representantes del Gobierno Central se disponían con pasos de tortuga a iniciar la búsqueda de viabilidad al publicitado proyecto minero Conga en Cajamarca,  lamentablemente esta suculenta intención minera de inversión privada, ha sido cancelada por la empresa promotora Yanacocha, debido a que en estos últimos seis días, la contraparte, en este caso los dirigentes de los comuneros, incluido el Presidente Regional, empezaron a encender bombardas pirotécnicas y verbales preconcebidas, la masa popular a su vez, con la dramática información de que se borrarían del mapa geográfico las cuatro importantes lagunas, una de ellas ubicada en la cabecera de la cuenca, y las lagunas chelce y azul, se convertirían en depósitos de desmontes, con la consiguiente desaparición de humedales, bofedales y los ríos que siempre alimentaron y colmaron de fertilidad a sus ancestrales tareas agrícolas y pecuarias.
Esta alarmante noticia, a la postre sirvió como una razón y justificación a sus demandas de protección ambiental, convirtiéndose en una especie de levadura, generando una  masiva protesta popular, cada vez más creciente e incontrolable, cuyo corolario, conforme dan cuenta los medios de comunicación, a la fecha ha generado la cancelación del proyecto minero.
Tras este innegable desazón gubernamental, la pregunta inevitable es ¿Se seguirá apostando con la misma vehemencia tanto por el oro y el agua, sin proyectos ni estrategias para el logro de estos objetivos?, pues lamentablemente hemos ingresado a una preocupante disyuntiva, de cumplir o no, con las propuestas sociales, y aquí lo censurable es que los estudios de la realidad ambiental, con los que se hicieron las tratativas de su autorización en el proyecto Conga, han sido mal ejecutados y dejados a sabiendas por el ex presidente García, convirtiéndose en una bomba de tiempo, que sin duda, hacen peligrar el cumplimiento de las promesas electorales del Presidente Humala, con el agravante de la velada carencia de equipos y contingentes profesionales que previamente debían de haber detectado estos lamentables costos de gobernabilidad.
El caso de Paracas de la Región Ica, es otra bomba de tiempo sembrada por el gobierno saliente, por haber emitido entre gallos y media noche la Resolución Ministerial Nº 312-2009-MEM/DM del 13/7/09 declarando como zona apta para la instalación del Complejo Petroquímico de Nitratos del Perú, en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional de Paracas, convirtiéndose en un grave atentado de lesa cultura y ambiental a su intangibilidad como Area Natural Protegida, en menoscabo a su ecología ambiental y la basta biodiversidad marítima con que cuenta, por lo que las fuerzas vivas de Pisco, encabezados por Catalino García Briones, Presidente de la Coordinadora Provincial de la sociedad civil de la provincia de Pisco, vienen desplegando una serie de gestiones y protestas solicitando el cambio de ubicación para la instalación de este Complejo Petroquímico promovido por el Grupo Brescia como accionista mayoritario, en sociedad con la empresa chilena Siglo Kappers (49%) constituida por militares retirados de la Fuerza Armada chilena, destinado a la producción de explosivos.
Las incesantes protestas y las oposiciones de las fuerzas organizadas del pueblo, tienen  su razón de ser, entre otros, a ser escuchados y buscar las salidas de entendimiento recíproco a sus demandas para evitar en el futuro casos como el levantamiento masivo del pueblo cajamarquino. Es tiempo de abrir una nueva etapa  en la vida del país y de garantizar el establecimientote de un gobierno sólido pero en constante contacto con el pueblo, escuchando sus justas demandas, que refleje en los hechos,  la voluntad de hacer de la política un ejercicio ético y democrático, que le dé  al país reales perspectivas de atender en primera instancia  a los excluidos, que evite los errores del pasado. Antes que la imposición tiene que primar la fuerza del diálogo y la concertación.

jueves, 24 de noviembre de 2011

¿Soplan nuevos vientos para la cultura iqueña?

 
 Antenor Maraví Izarra (*)
 
Acaso cual admiradores de Sísifo, - a quién en la mitología griega, le condenaron a empujar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la roca volvería a caer, una y otra vez por su propio peso - en los últimos tiempos, un puñado de amantes del legado cultural iqueño, entre otros, el periodista Renán Palacios Uribe, los integrantes de este diario y los miembros de la ANEA-Ica, entre otros, como pregoneros en el desierto, tozudos e incansables, tantas veces hemos levantado la voz, sin ser escuchados ni atendidos, por los responsables de cautelar y proteger los bienes patrimoniales de Ica.
Como reza el dicho, empero, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. La reciente designación del doctor Raúl Sotil Galindo, como Director Regional de Cultura, nos permite avizorar el advenimiento esperanzador de tiempos nuevos, para la real defensa y promoción del acerbo y patrimonio cultural regional, pues, sobre la mesa reposan variadas demandas e ineludibles exigencias.
El flamante director, es un reconocido profesional médico, amante de la cultura, además de haber desempeñado cargos como ex Alcalde y Prefecto de Ica, es autor de las obras: Iconografía de la cultura Nazca, y Origen  milenario del pallar  (publicadas, gracias al apoyo del Fondo Editorial de la Universidad Alas Peruanas).
A diferencia de  sus antecesores que desempeñaron el cargo, como meros burócratas de confianza, confiamos que el actual director de cultura, cumplirá su nueva función, acorde a las exigencias de inclusión social y justicia cultural, y como tal, además de defender la intangibilidad y conservación del patrimonio cultural, como un deber moral, sabrá interponer sus buenos oficios en saber rescatar del censurable olvido a quienes en vida aportaron invalorables entregas en las letras, artes y ciencias y deportes, y como tal, honrar a los hijos preclaros de esta tierra con la denominación de sus nombres, en los diferentes espacios deportivos, arterias, plazas y centros comunales y educativos, como una merecida gratitud a sus  valiosos aportes, y claro está señalar, que estas tareas deberán cumplirse en estrecha coordinación con las autoridades pertinentes.
Hay muchas tareas pendientes por cumplir, es posible que para muchos suenen risibles y hasta utópicos, pero en materia cultural y gratitud a los hijos preclaros de un pueblo, solo se trata de desenterrar las marañas que siguen maniatando a algunas autoridades locales, por ejemplo, es preocupante el misterio  o el silencio en el que se ha enfardelado el reciente descubrimiento de una galería subterránea en el patio central de la antigua casona del Colegio San Luis Gonzaga, adyacente  a la Catedral de Ica, esta iglesia matriz,actualmente se encuentra en censurable abandono y estado ruinoso como consecuencia del terremoto que asoló  el 15 de Agosto del 2007.
No debemos olvidar que, la cultura es un modo de ser colectivo, que hace que todos los que integramos un pueblo, podamos compartir una visión que integre nuestras diferentes historias, nuestros objetivos comunes y nuestros conflictos, y es que pertenecen a nuestras vivencias cotidianas, donde hemos aprendido a amar la patria, a amar y honrar a nuestros padres e hijos,y hemos construido nuestra escala de valores humanos y morales, y se manifiestan en nuestras formas de vida y de pensamiento y que se retransmiten de una generación a otras por diversos medios ancestrales, alimentadas y conservadas en esa fuente denominada cultura. Le deseamos, pues, una positiva gestión al nuevo director regional de la cultura iqueña.

(*) www.lavozdeica.com

jueves, 17 de noviembre de 2011

Ica, entre la abulia y la desidia cultural

  Por: Antenor Maraví Izarra (*)


En esa especie de abulia, acostumbrados a guardar el silencio cómplice, que algunos suelen denominar  prudencial, frente a la inoperancia de nuestras autoridades de turno, para apoyar las positivas gestiones y las buenas intenciones que de cuando en cuando suelen presentarse en el cielo iqueño como la lluvia del maná, tal el caso, de la Ley 25041 que fue promulgada el 14 de Junio de 1989, en la que taxativamente dispone, grandes posibilidades para el desarrollo armónico y sostenido en la defensa, conservación y promoción de la cultura.
Esta ley, promulgada en el primer gobierno del ex Presidente Alan García, fue gestada y promovida, gracias a la incesante exigencia del entonces parlamentario iqueño Dn. Fernando León de Vivero, con la precisión de transferencia al INC-Ica la antigua casona, que entonces ocupaba precariamente el Instituto Pedagógico “Juan XXIII”, -  ubicada en la intersección de los jirones Lima y Dos de Mayo, - para el establecimiento de la “Casa de la Ciencia y Cultura Abraham Valdelomar”, con la finalidad de recopilar, evaluar y monitorear el patrimonio científico, cultural, histórico, arqueológico; así como promover una permanente manifestación del arte, las letras y el folklore de la Región Ica.
Las exigencias de espacio y promoción de la cultura en el país, siempre han sido consideradas como el patito feo de la película, en cuya realidad, las gestiones de esta importante ley, único en su género, es muy posible que al  ex parlamentario León de Vivero, pese a su reconocido liderazgo, le haya ocasionado más de un dolor de cabeza, superar variadas peripecias y las tradicionales costumbres parlamentarias, como moler ají, cebollas y ajos en un gran batán; pero jamás, ni en sueños habría pensado que a lo largo de estos 22 años, cinco meses y tres días, desde su promulgación, ninguna autoridad local, ni los sucesivos representantes ante el Congreso de la República, entre ellos reconocidos militantes del partido político de este veterano  parlamentario iqueño, no hicieran absolutamente nada por convertir en realidad esta singular ley, de cuyas resultas, gracias a los efectos del reciente movimiento sísmico, actualmente se ha convertido en terreno abandonado, cargado de escombros, donde los perros callejeros y algunos malhechores comparten espacios para sus necesidades.
Hay un inocultable déficit cultural en Ica, las instituciones tutelares, siguen adocenadas y reticentes en la necesaria defensa, promoción y convocatoria de  espacios a las nuevas generaciones, no existen bibliotecas, los monumentos históricos siguen cayéndose a pedazos y nadie dice nada. Al parecer hemos sido absorbidos por una sociedad donde todo parece tener precio y donde las personas no son mas que un engranaje en la enorme rueda comercial, que crece cada vez más sin sentimientos valorativos a nuestra identidad y memoria colectiva.
Es imprescindible reformular los soportes y lineamientos que reorienten y dignifiquen  nuestra heredad  cultural, urgen nuevos comportamientos, no ya como una cuestión idílica, sino como un necesario desarrollo que nos permita aproximarnos a nosotros mismos, que nos haga capaces de ver la vida desde una opción valorativa y superior. La región Ica, como muy pocas en el país, tiene una gran riqueza cultural que es necesario rescatar, cautelar y replantear su plena vigencia histórica, en cuyo engranaje las autoridades y el pueblo tienen el deber ineludible de velar por su intangibilidad y  salvaguardia.

(*) www.lavozdeica.com

jueves, 10 de noviembre de 2011

¿Somos un pueblo sin memoria colectiva?

[Casa+de+Abraham+Valdelomar+2.JPG]
                                                                                                                                                                       
                                                                                                                                                                           
       Fachada de la casa donde nació Abraham Valdelomar(tercera cuadra de la
       calle Arequipa) hoy convertida en terreno baldío, (orinario de los  perros
       callejeros):Nótese las placas de bronce, sus paredes y ventanales antiguas
                         a la fecha, todas fueron borradas del mapa.

Antenor Maraví Izarra (*) 

En materia de defensa y salvaguardia del patrimonio cultural de la región Ica, sin duda, hay mucho pan por rebanar. Hay un antes y después del terremoto que devastó Ica el 15 de Agosto del 2007, en el que básicamente urge mirar ese después, colocado no solo en el fiel de la balanza sino en el real contrapeso de los hechos, y como tal, se debe actualizar tanto el acerbo y el mapa monumental histórico de la región, así como exigir a las autoridades pertinentes asumir a plenitud la defensa de este importante legado
Son innumerables los monumentos históricos que por la lamentable  indiferencia  de las autoridades de turno, fueron borrados alevemente del inventario patrimonial de casi toda la región Ica, entre ellas cabe referir la destrucción total de la casona que sirvió en Pisco como el Primer Cuartel General de la Expedición Libertadora, igual suerte corrieron las casas donde nacieron Abraham Valdelomar y Matías Manzanilla en Ica (la primera hoy convertida en un terreno baldío, cubículo de perros callejeros, y la segunda para la complacencia de los mercaderes, es una galería comercial).
Similar abandono y atentado de lesa cultura a sus reliquias ornamentales religiosas, viene ocurriendo con la Catedral de Ica, así como la casona colonial donde funcionó el Instituto Pedagógico Juan XXIII. Este local, hace más de dos décadas, por Ley 25041 fue declarado como sede de la “Casa de Ciencia y Cultura: Abraham Valdelomar”; pero a excepción de la ANEA- ICA y algunos comunicadores sociales, amantes de la cultura, nadie movió una sola paja por convertir en realidad esta rara intención promovida por el entonces parlamentario iqueño Fernando León de Vivero, en el primer gobierno del ex presidente Alan García (de cuya incuria, abordaremos con amplitud en  próximo artículo).
Ante estos hechos de indudable pusilanimidad y el silencio cómplice de quienes no hicieron ni hacen nada por preservar y defender la memoria histórica regional, urge demandar el levantamiento de un nuevo mapa del patrimonio cultural, igualmente aclarar que la conservación de un inmueble considerado como patrimonio cultural, no se contrapone al progreso urbanístico y proceso de reconstrucción de las viviendas afectadas. Es una obligación moral honrar a la memoria de los hijos preclaros de un pueblo. ¿Qué pasaría si se destruye parte o todo nuestro patrimonio cultural? Se perdería no sólo nuestra identidad, sino también estaríamos borrando los indicios y los soportes de nuestra memoria colectiva.
Es pues, hora de enaltecer y defender nuestras raíces históricas, hay que construir el presente, es tiempo de honrar solidariamente un futuro de dignidad con la reafirmación de nuestras tradiciones y costumbres que forman parte de nuestra identidad, reafirmadas y legadas muchas de ellas por esa pléyade de hijos ilustres de nuestra milenaria heredad cultural.
Pueblo que no defiende su memoria es un pueblo sin alma ni identidad. Recordemos que todos nuestros bienes, en verdad no son nuestros, somos apenas las almas de esa memoria histórica del que un día ineluctablemente formaremos parte a la medida de nuestros actos.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

En defensa de nuestra identidad y heredad patrimonial

Por: Antenor Maraví Izarra(*)
 


En los dados eternos, César Vallejo, además de desatar las amarras que lo aprisionaron durante tres meses y 21 días de injusta carcelería en la penitenciaría de Trujillo, el año 1920. Premonitoriamente elevó sus plegarias poéticas por todos y cada uno de nosotros: …Dios mío, estoy llorando al ser que vivo;/ me pesa haber tomádote tu pan;/ pero este pobre barro pensativo/ no es costra fermentada en tu costado:/ tú no tienes Marías que se van/. Hoy que en mis ojos brujos hay candela,/ como en un condenado,/ Dios mío, prenderé todas las velas,/ por tantos muertos, por tantas casas en escombros/ y por tantos que no cesan de enjugar sus lágrimas.

En ese arco iris doliente, que tan dramáticamente describiría nuestro inolvidable poeta, hace 99 años. Desde el 15 de Agosto del 2007, junto al drama incesante de miles de damnificados que aún no han logrado salir del hoyo, la mayoría de las iglesias católicas, de Ica afectadas por el sismo, actualmente siguen en estado de total abandono, con sus campanas silentes, llenas de telarañas, las paredes resquebrajadas y las cúpulas convertidas en inmensos boquerones, donde el poder de la incuria se ha convertido en el mayor velamen de la jerarquía eclesiástica.

Todo huele a inacción y carencia de buena voluntad, como una perla de esta anoxia asfixiante, duele contemplar el estado ruinoso en que se encuentra, entre otras, la emblemática Catedral de Ica, donde al parecer, a los responsables de su conservación y mantenimiento, en absoluto, les importa la protección y salvaguarda de sus líneas arquitectónicas coloniales y los importantes vestigios de su rica heredad histórica, consustanciales a la identidad del pueblo iqueño.

En esa especie de toldera en que vivimos, llenos de apremios y contrafuertes encontrados en facturas antiguas pendientes a pagar, el sismo ocurrido el viernes último, con una magnitud de 6.7 en la escala modificada de Richter, es una clara advertencia y latente de que Ica es una región altamente vulnerable y sísmica, para cuya eventualidad de emergencias debemos estar siempre preparados y unidos todos, y como tal, por encima de los viejos mandatos confesionales y los dislates de algunas instituciones y autoridades locales, que aún siguen parapetados en sus viejas tranqueras, es hora de impulsar y armonizar de manera integrada las tareas de protección y seguridad. Nos guste o no, tenemos que ordenar las cosas a imagen y semejanza de otros pueblos donde impera el orden, el diálogo y la participación, y sobre todo, saber escuchar las demandas del pueblo.

De acuerdo a los objetivos precisados en el Sistema Nacional de Defensa Civil, los comités de defensa en sus diferentes instancias, tienen la responsabilidad de movilizar no solo los recursos materiales, sino fundamentalmente los recursos humanos, todos seleccionados en concursos públicos debidamente capacitados, con la articulación planificada de programas de contingencia y salvaguarda a cumplir, antes, durante y después de cualquier desastre a que hubiere lugar.

Aquí el asunto no es quién debe mandar, sino quiénes desacatan una disposición de seguridad, y aún más, quiénes contemplan indiferentes desde sus balcones de conveniencia institucional y de quiénes como autoridad no dan el ejemplo de hacer respetar el principio de autoridad y la seguridad ciudadana. Antes que los intereses particulares deben primar los colectivos, se trata del bien común, en el caso de los templos se trata de la defensa de nuestra identidad y heredad patrimonial, lamentablemente mal preservadas y cauteladas en estos últimos tiempos. 

(*) www.lavozdeica.com