Editor: Antenor Maraví
Confidencias en Alta Voz: febrero 2011

viernes, 25 de febrero de 2011

Municipalidades de Huancavelica e Ica se asocian para enfrentar el problema del agua


Durante los próximos años nuestro país y en particular sus cuencas, sufrirán de cambios extremos en la disponibilidad de agua. En la perspectiva de enfrentar este problema 10 municipalidades ubicadas en la cuenca del río San Juan decidieron unirse.
Esta iniciativa es promovida por la Asociación de Municipalidades distritales del Norte de Castrovirreyna y Chincha (AMDINCH), que agrupa a 08 municipalidades de la provincia de Castrovirreyna (Huancavelica) y 02 de la provincia de Chincha (Ica)[1], en el marco del proyecto “Mancomunidad y buen gobierno para la gestión del agua en la Cuenca del Río San Juan”, ejecutado por la Red de Municipalidades Rurales del Perú (REMURPE) con el apoyo financiero de Lutheran World Relief (LWR).
Este proyecto busca responder a las precarias condiciones sociales e institucionales en las que se maneja el agua a lo largo de la cuenca del San Juan. El sobrepastoreo, la quema de pastos y forestales son prácticas comunes que afecta la capacidad de los suelos para la retención del agua e impacta negativamente en los caudales de los afluentes del río San Juan. Ello reduce la disponibilidad del agua afectando la producción agropecuaria, principal actividad económica de miles de familias a lo largo de la cuenca, pero también la disponibilidad para su uso en el consumo domestico.
“El proyecto promueve el buen gobierno de las municipalidades asociadas para la gestión integrada del agua a fin de mejorar su disponibilidad y acceso para los diferentes usuarios de la cuenca; esto supone fortalecer la gobernabilidad en el agua y nos exige generar las condiciones políticas e institucionales necesarias para garantizar dicha accesibilidad bajo el enfoque de gestión integrada de los recursos hídricos”, señala el Ing. Leonardo Montes, coordinador del proyecto.
“Nuestra estrategia principal sigue siendo desarrollar capacidades de los comités de regantes para que hagan una gestión integral de los recursos hídricos de la cuenca y concertada con las municipalidades orientándolas al desarrollo productivo”, remarca el Ing. Montes.
Este proyecto que se extenderá hasta setiembre del 2012, ha elaborado un estudio sobre “Potencialidades de los Recursos Hídricos de la Cuenca del Río San Juan”, a fin de que los gobiernos locales conozcan las potencialidades hídricas de sus territorios y sirva de base para desarrollar planes, programas y proyectos para el aprovechamiento sostenible del agua; también ha apoyado la formulación de un proyecto denominado “Desarrollo de capacidades colectivas para la gestión integral del recurso hídrico en la Cabecera de la Cuenca de San Juan” para ser financiado con fondos públicos y ha realizado el I Concurso Local de Organizaciones de Riego, actividad que se orientó a promover el uso de instrumentos de gestión en las organizaciones de regantes de la cuenca. Este concurso logró que las organizaciones de regantes adoptaran instrumentos de gestión como Libro de Actas, Padrón de Usuarios, Reglamento Interno, Libro de Caja, Plan de Distribución, Plan de Trabajo y proceso de reconocimiento ante la Administración Local de Agua. La población tomó conciencia de la importancia de la organización y formalización de sus organizaciones de riego y tener mayor protagonismo e injerencia en la Junta de Usuarios de Chincha.

[1] Municipalidades distritales de Arma, Aurahuá, Capillas, Chupamarca, Huamatambo, Huachos, San Juan y Tantará (Huancavelica) y San Juan de Yana y San Pedro de Huacarpana (Chincha).

viernes, 11 de febrero de 2011

Los desbordes del río Ica…

¿Otra vez, sin saber qué hacer?

Antenor Maraví Izarra
Una de las consecuencias fatales del descuido o la supina negligencia de quiénes tienen el deber de promover, organizar y exigir de manera permanente el cumplimiento de las acciones de alerta frente a las amenazas de la naturaleza, es la reciente constatación de que a pesar de las dramáticas lecciones que Ica ha confrontado en estos últimos 15 años en materia de desastres. Los responsables de canalizar estas acciones preventivas, - como el caso ocurrido el martes último en el que se desbordó el río causando daños en algunas zonas periféricas y distritos como Los Molinos, Callango-Ocucaje y Los Aquijes, con preocupantes inundaciones y daños considerables en las viviendas y los sembríos – no han tomado con seriedad el cabal ejercicio de sus funciones gubernativas, en la protección del bien común y la defensa de los derechos individuales, de quienes en las recientes justas electorales, cumplieron con elegirlos, entre otros, en la creencia de que a diferencia de sus antecesores, actuarían con capacidad previsora frente a las amenazas de la naturaleza, muy frecuentes en estos tiempos de lluvia intensiva en las vertientes andinas.
Por consiguiente las justificaciones, incluida las absurdas negativas del flamante mandamás de la región, de no querer aceptar las lecciones del pasado, y las tardías demandas de maquinarias de algunos funcionarios de la Municipalidad Provincial para atender a los damnificados de las zonas afectadas, no son sino remilgos de quienes quieren justificar sus imperdonables ineptitudes y ausencia de identificación con las justas expectativas del pueblo que los eligió, precisamente para que sus nuevas autoridades debían de haber tomado todas las providencias y medidas de protección, por ser Ica, una zona altamente vulnerable con las crecientes del río; por lo que con justa razón el pueblo se pregunta: ¿Por qué no tomaron las medidas organizativas para evitar y/o auxiliar oportunamente a los damnificados?, ¿Por qué no funcionó el Comité de Defensa Civil en los respectivos ámbitos jurisdiccionales?, ¿O es que acaso, no hemos aprendido de las dramáticas lecciones dejadas en la inundación del 1998 y los devastadores efectos del terremoto del 15 de Agosto del 2007?.
De acuerdo a los objetivos precisados en el Sistema Nacional de Defensa Civil, los comités de este organismo, jerarquizados y organizados a lo largo y ancho del país. Los gobernantes regionales y municipales, antes que llenar el andamiaje burocrático y votar la plata en fanfarrias báquicas como la Vendimia, tienen la responsabilidad, sobre todo, de movilizar los recursos humanos y materiales, así como facilitar la planificación, coordinación y ejecución de operativos y programas que permitan la prevención, control y sanción pública para contrarrestar hechos y actos que atenten contra su integridad física y psicológica.
Por consiguiente quienes tienen la responsabilidad imperativa de hacer cumplir estas exigencias legales, podrían ser comprendidos en el delito de inacción, toda vez que la Defensa Civil, ha sido creada para proteger la vida de las personas y sus bienes al servicio de su dignidad humana, y como tal, todas las actividades de salvaguarda frente a cualquier desastre de la naturaleza, debe de gozar bajo responsabilidad del derecho a la protección, antes, durante y después de los desastres.
Es hora de organizar y prevenir con patriotismo las excelsas tareas de todo buen gobierno, donde debe primer la concertación con el pueblo y atender sus demandas y necesidades con planes de contingencia y proyectos priorizados.

martes, 1 de febrero de 2011

La crisis entre Davos y Egipto


Julio C. Gambina

Con más de treinta jefes de Estado y de Gobierno, funcionarios de 90 países y un conjunto de grandes empresarios, asesores e influyentes periodistas e intelectuales del poder económico mundial tomaron parte del cónclave del Foro Económico Mundial, más conocido como el Foro de Davos, que desde 1971, regularmente, pasan revista a la situación mundial y pretenden fijar línea sobre las políticas a seguir.
En simultáneo al cónclave del poder, miles de manifestantes poblaron de resistencia las calles de varios países del norte de África y medio oriente, haciendo evidente el sufrimiento de los pueblos por el ejercicio del orden capitalista. La represión y muerte de decenas de manifestantes es la respuesta de los gobiernos y el saldo hasta ahora. Aún fuera del temario, la rebelión popular se coló en las discusiones del poder económico mundial.
Unos 2.500 participantes se concentraron en Davos para discutir “Los enfoques comunes para la nueva realidad”. Esa “nueva realidad” era pensada como superación de la crisis, ante los datos del crecimiento de la economía estadounidense (2,9% para el 2010, luego del -2,6 del 2009), pero en el mismo momento de la reunión estalló la rebelión popular en Túnez, Yemen y especialmente Egipto, país paradigmático para el mundo capitalista, especialmente EEUU que lo asiste con fondos por 1.500 millones de dólares anuales. Por ello adquirió otra relevancia en el cónclave de los poderosos, el análisis del aumento de los precios de los productos básicos, y el tema de la deuda soberana en alusión a la continuidad de la crisis mundial.
El tema del aumento de los alimentos es clave para pensar la revuelta en Egipto, gran importador de alimentos, especialmente de trigo. Egipto es un importante comprador de trigo a la Argentina. La hambruna es la reversa del alza de los precios y si estos estimulan nuevas burbujas de especulación, en paralelo no deben sorprender los impactos regresivos sobre buena parte de la población mundial. No es sorpresa la movilización popular cuando el hambre se instala en forma generalizada. Hambre y represión por un lado, y del otro suba del oro, las comodities, alimentos y los bonos para refugio de inversores interesados en la ganancia y no en los 1.020 millones de hambrientos según la FAO.
La cuestión de la deuda externa preocupa, especialmente cuando EEUU acaba de superar los 14 billones de dólares de su deuda pública y privada, siendo la pública de 3,5 billones de dólares, superando ampliamente el problema históricamente concebido para los países del sur del mundo (en desarrollo), que en conjunto acumulan una deuda pública de 1,4 billones de dólares.
Un monto que representa el 10% de la deuda total de EEUU. El endeudamiento público estadounidense supera dos veces y medio el de los países en desarrollo. La mitad de la deuda total de EEUU fue asumida en los últimos seis años, tres de los cuales han sido en situación de crisis evidente.
Hoy la deuda es problema por los elevados niveles que se registran en los países capitalistas desarrollados. Francia solamente acusa una deuda pública de 1,2 billones de dólares, casi similar a la totalidad del mundo en desarrollo. Mientras en América Latina, la deuda total, pública y privada representa el 22% del PBI, para Gran Bretaña es el 400%, Portugal el 263%, España el 169%, Grecia 168%, Alemania 148%, EEUU 100% e Irlanda el 979%. Convengamos que los principales acreedores de esos países son los bancos transnacionales, quienes aceleradamente, como en los 80, en tiempos de la crisis de la deuda latinoamericana, están generando condiciones para transferir el costo del quebranto hacia los trabajadores y lo pueblos de esos países y del mundo. Son los temas que preocuparon al poder económico en DAVOS.
Deuda, capitalismo y crisis son tres categorías para explicar la política del poder mundial, del curso contemporáneo del capitalismo actual. La consigna del no pago se resignifica para los pueblos del mundo, contra el régimen del capital y su chantaje del endeudamiento, ayer contra el sur del mundo y hoy en el norte. Es parte de un programa a sostener junto al impuesto al movimiento internacional de capitales y el rechazo al conjunto de estrategias de liberalización (tratados de libre comercio, tratados bilaterales de inversión, los paraísos fiscales, y otras formas de defensa de las inversiones extranjeras), tanto como el desarme de la estructura financiera comandada por los organismos internacionales, especialmente el FMI y el Banco Mundial.
Hace falta una nueva arquitectura financiera y económica sustentada desde el sur, lo que supone discutir el patrón de cambio mundial y terminar con la hegemonía del dólar y las pretendidas sustituciones del euro o de la moneda que sea en función del capital y el régimen de explotación.
China en la mira de Davos

Otro de los temas en que se concentró la atención en Suiza fue conocer de cerca la realidad de países llamados emergentes, especialmente China e India, que pese a la crisis mantienen elevados niveles de crecimiento y son destino principal de las inversiones capitalistas a escala global.
La situación China fue explicada por la más numerosa delegación del cónclave, y remitió a la política de modernización y oportunidades para las inversiones y el mercado inmobiliario chino. China ya es el segundo PBI del mundo, que con sus 5,5 billones de dólares expresa un tercio respecto del registro estadounidense y superando a Japón y Alemania en el podio de las cuatro mayores economías del mundo.
Muchos escucharon las argumentaciones chinas, al tiempo que presionaron a los participantes chinos para flexibilizar las políticas de ese país, especialmente referidas a las presiones del G7 para una apreciación del Yuan, con vistas a mejorar las balanzas comerciales de las principales potencias capitalistas en crisis con China.
El papel del gigante asiático no se vincula solo con la economía mundial, sino que crecientemente pesa en la escena política. Es un tema trascendente para el poder mundial, pero también para quién piense en términos alternativos, incluso más allá del debate sobre el “modelo chino”, si socialista ó en tránsito al capitalismo, o directamente capitalismo de Estado.
No resulta menor la persistencia de la apropiación de la renta del suelo, la propiedad estatal sobre los medios de producción y la planificación estatal, no solo de la economía. Se trata de un tema estratégico en la disputa del poder mundial.China es crecientemente importante para la Argentina, siendo ya el segundo socio comercial después de Brasil, y con un peso en ascenso en las inversiones externas directas que se registran en los últimos años.
Hace poco se conoció la compra del 50% del paquete accionario de BRIDAS por parte de una transnacional china. Fue una inversión por 3.100 millones de dólares. Se conocen inversiones diversas en nuestro país: para explotar gas en Tierra del Fuego; minería en las provincias cuyanas y del norte; la compra de tierras para producción agrícola, especialmente soja, producto del cual China es principal comprador.
Vale la mención sobre China ante la recepción en estos días en nuestro país de la Presidente del Brasil, la primera salida al exterior de Dilma Rousseff desde la llegada al gobierno.
Han sido crecientes las relaciones entre Brasil y Argentina en el último tiempo y son importantes las expectativas de acciones conjuntas, incluso entre ambos y la potencia asiática, una cuestión estratégica de las relaciones internacionales en un momento de crisis de la economía mundial y de disputa del orden mundial.
Pero existen interrogantes sobre estas relaciones.
¿El nuevo poder de países como China o Brasil, se jugará en la disputa de poder al interior del G20, con hegemonía plena de los países capitalistas desarrollados, especialmente de EEUU, pese a la crisis? ¿Puede pensarse en otro tipo de integración, que privilegie la relación Sur-Sur? ¿Qué puede hacer Argentina en este sentido con sus dos socios económicos principales? ¿Qué lecturas realizar a 10 años de la revuelta argentina y en momentos del levantamiento egipcio? ¿Se salió de la crisis, o el crecimiento de las principales economías augura nuevos problemas para los países dependientes en el capitalismo mundial?
Nuestra hipótesis apunta a señalar las contradicciones de la situación mundial, con persistencia de la crisis y señales concretas, especialmente de movilizaciones populares (en Bolivia contra el aumento del combustible y en Egipto contra el régimen de Mubarak y la asistencia estadounidense) para pensar en términos de alternativas al capitalismo. El socialismo vuelve a ser una posibilidad para construir otras relacione sociales.
Modestas expectativas desde el poder económico

En el Foro de Davos intentaron trazar el rumbo político del capitalismo contemporáneo con ciertas prevenciones, pues el mismo fundador y presidente del FEM, Klaus Schwab, afirma que se abre "una era de modestia", anunciando una pobre superación de la crisis, con bajos niveles de crecimiento (un 2,9% informado por EEUU para el 2010).
Un primer interrogante es si resulta correcto hablar de “nueva era” cuando aún sobrevive la situación de crisis de la economía mundial, donde el desempleo creciente continúa sido el efecto inmediato y evidente que sufren los sectores más desprotegidos en el capitalismo mundial. En EEUU el desempleo no baja del 10% y en España superó el 20%. Sin considerar la agresión y ofensiva que se mantiene sobre los recursos naturales, situación que agrava los peligros ambientales y afectan a recursos estratégicos como el agua y la tierra.
La crisis del “modelo productivo y de desarrollo” subsiste y es grave para pensar en términos de “nueva era”. La revuelta en los países árabes y el medio oriente da cuenta de situaciones que no siempre consideran los analistas del poder económico. Aludo al hartazgo de los pueblos a sus condiciones de vida, aunque no queden claras las alternativas económicas y políticas, generando por cierto un desafío para el pensamiento y la práctica por la emancipación.
El principal ejecutivo del Foro de Davos, Klaus Schwab, agrega que "En esta nueva realidad, somos nosotros, las víctimas colectivas, las que deben hacer el futuro más seguro. Y como ni los gobiernos ni las empresas solos podrán superar la complejidad de los desafíos globales, la frontera entre economía y política se va a hacer aún más pequeña.Es muy curioso cómo se incluye a los victimarios, a los responsables de la crisis entre las víctimas. ¿Quiénes son los responsables de las políticas que llevaron a la crisis, sino el propio sistema financiero y económico internacional presente en Davos desde 1971? ¿Quién empujó y empuja la liberalización de la economía, sino los partícipes habituales de Davos desde sus posiciones de poder?
Más interesante aún resulta la reflexión que alude al vínculo entre economía y política, especialmente para pensar en la respuesta a Davos que provendrá la próxima semana desde DAKAR, cuando se reúna del 6 al 11 de febrero de 2011, la contra cara del FEM, el Foro Social Mundial (FSM), cuya consigna por otro mundo posible se mantiene como realidad y desafío. Es la señal que proviene de África y del oriente medio, aunque no se conozca exactamente el rumbo futuro de superación.
Aquel “que se vayan todos” vuelve a reaparecer en el escenario político y económico global. El desafío está en la construcción de alternativas, que supone nuevos cursos para el pensamiento y la acción emancipatoria.
Nuevos modos y formas de producción y apropiación de la naturaleza, donde el buen vivir de las comunidades andinas nos ofrecen posibilidades para pensar en nuevos tiempos, pero sobre todo, nuevas formas de pensar el agrupamiento social con perfil y objetivo político para la emancipación y transformación social. Los renovados intentos de democratizar la economía y la sociedad venezolana con mecanismos de poder popular, especialmente de los trabajadores en la gestión empresaria son estímulos para pensar el nuevo tiempo. El ejemplo persistente del proyecto revolucionario en Cuba es también referencia, especialmente en tiempos de renovación sustentada en un gran debate y movilización d la población cubana.
La alusión andina, por Bolivia o Ecuador, como la referencia a Venezuela y Cuba son atinentes para discutir los límites de unos procesos complejos, especialmente en el sur de América, pero también en otros países de la región, que formulan un discurso anti neoliberal sin sustanciar cambios profundos en la estructura económico social capitalista. El problema es el límite que se establece para la constitución de sujetos por la emancipación. Es un debate cotidiano en la política de nuestros países y también parte esencial de la discusión en el movimiento de movimientos, el FSM.
¿Es posible ir más allá de lo real existente? Se puede superar el posibilismo de que la realidad “es lo que hay”, como único imaginario posible. América Latina es un gran laboratorio para pensar al respecto, si se tiene la mira en las demandas de los pueblos por renovar y revolucionar las relaciones sociales, en la economía y en la política.
Buenos Aires, 30 de enero de 2011
- Julio C. Gambina es Profesor de Economía Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario. Profesor de posgrado en diversas universidades públicas de Argentina y el exterior. Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP. Integrante del Comité Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, CLACSO.