Editor: Antenor Maraví
Confidencias en Alta Voz: abril 2013

viernes, 26 de abril de 2013

La Maldición del Chihuaco

 (Cuento)

Por: Antenor Maraví Izarra (*)

En Acobamba, en las arboledas de Ojopampa, Jollo y Huancapara, hay abundantes frutales, entre otras la guinda, más conocida como capulí. La exquisitez de sus frutos siempre originaron amorosas cosechas de todos los acobambinos, y de manera especial de los niños que en su gran mayoría, en los huertos cercanos a la población, sin pedir el consentimiento de los dueños, entre hurtadillas mañaneras y otras como verdaderos lanceros del mediodía, trepados al árbol o desde el suelo, siempre llenaron sus estómagos y pequeñas canastas; pero también estos lugares fueron escenarios de una franca competencia con los afamados chihuacos, aves malhadadas que, con su característico plumaje gris oscuro, siempre fueron unos verdaderos campeones picoteando incesantemente las hermosas sartas de rojizos y ennegrecidos capulíes. Sobre la historia de estas aves que abundan en este pueblo, se cuenta la siguiente leyenda.
En toda la comarca de Acobamba hubo una época en que la mayor parte de los niños varones, padecieron de una generalizada caries dental, sufriendo de incontrolables dolores, sin que medicamento alguno pudiera calmarlos. Era tanto el sufrimiento que la Virgen Nuestra Señora del Carmen, patrona del pueblo, se compadeció y quiso ayudarlos cambiándoles sus débiles dientes de leche por otros de marfil.
Entonces llamó a un chihuaco que andaba cantando muy orondo en las ramas de un árbol y le dijo:
Ven criatura mía a cumplir este mandato.
El chihuaco se acercó presurosamente y esperó la orden plantando su pico en el suelo y estirando sus alas en señal de obediencia.
- Quiero curar el sufrimiento de los niños de este pueblo, necesito que me traigas los restos de marfil que se encuentran sepultados en las hondonadas de Mollebamba. Ve, vuelve rápido y tráeme el marfil, pues el llanto continuado de estos niños me hace sufrir mucho.
El chihuaco cerró sus ojos rojizos en gesto de obediencia, y rápidamente salió volando a cumplir el mandato; pero al pasar por las arboledas de Jollo, que estaban cargadas de abundantes sartas de capulí, sin más ni más se posó en uno de ellos e inmediatamente empezó a alabar en sus cánticos las delicias de sus frutos, y así pasaron varias horas. Entre canto y canto, el chihuaco llenó su buche y muy contento púsose a hacer siesta ante la mirada recelosa de los jilgueros y los pichiusas que sobrevolaban a su lado, y se durmió sin preocupación alguna casi hasta la hora en que el sol ya se despedía por los cerros de Huachajcucho.
Al darse cuenta que los horizontes ya empezaban a vestirse con su color oscuro amarillento anunciando el pronto anochecer, y ante el inminente castigo que sufriría, emprendió vuelo, deteniéndose en una de las chacras donde unas hermosas mazorcas de maíz resplandecían ante el ocaso del sol con su sonrisa blanca; entonces el chihuaco no encontró mejor alternativa que coger la mazorca del maíz blanco lechoso y regresó ante la Virgen del Carmen pensando sorprenderla; para sí dijo que el maíz era mejor y que inclusive estaban hechos a la medida de la dentadura de los niños.
A su retorno encontró sentada a la Virgen, quien al notar la presencia del chihuaco le preguntó muy molesta:
- ¿Por qué te demoraste tanto?,¿Dónde está el marfil por el que te envíé
- No pude encontrar señora mía, busqué todo el tiempo que estuve ausente y al no hallarlo he traido estas mazorcas de maíz que son blanquitas y muy bonitas, contestó el chihuaco, con desvergonzado cinismo.
Más la Virgen que ya sabía todo lo que había hecho con su confianza depositada, se fastidió sobremanera con la mentira y la holgazanería del ave.

- Eres un farsante, vil criatura, por culpa de tu pereza y desobediencia, los niños de este pueblo continuarán con sus dientes de leche que serán frágiles y gastables, y como tal cada vez que se les piquen continuarán sus dolores.
Y haciendo un gesto severo, la Virgen agregó:
- Aléjate de mi vista impostor, más te digo que nunca saciarás tu hambre. En adelante, con dificultad y gran sufrimiento disputarás los guindales con todos los niños de este pueblo, vivirás de claro en claro picoteando incesantemente los arrayanes y todo tipo de arbustos, los alimentos se escurrirán rápidamente en tus escasas tripas.
Terminada la sentencia, el chihuaco cogido en culpa, junto al abrazo de la noche se retiró sin contestar, cabizbajo y alicaído.
Desde entonces se dice que todos los chihuacos en Acobamba cada vez que asoman los niños varones, con sus hondas de jebe y sus pequeñas canastas, dejan de picotear los guindales, remontándose por los riachuelos, como queriendo lavar la maldición de la Virgen del Carmen. Y hay quienes afirman que, en las noches del mes de marzo, muy pegados a las lechuzas de Mollebamba, los chihuacos viudos aún siguen volando de monte en monte, buscando los apreciados colmillos de los enormes animales que otrora vivieron en estos parajes.
 
(*) Del Libro: Agonía en Acobamba,edición auspiciada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología - CONCYTEC.
 

martes, 23 de abril de 2013

Caminata Poética en Cuatro Estaciones

Por: Antenor Marav´Izarra (*)


En materia de defensa y fomento cultural en Ica y por ende el país, a despecho de quienes siguen encaramados llenos de sopor y bostezos en las tradicionales tarimas burocráticas de las denominadas instituciones tutelares. Empero, como contraparte, hay un accionar incesante y alentador del pueblo que sigue manteniendo latente su reconocido apego y aporte espontáneo al quehacer y reafirmación cultural, con variadas y renovadas iniciativas.
Tal el caso de la caminata poética en cuatro estaciones, que se llevará a cabo el día de mañana miércoles 24 a horas 4 pm. en la Urbanización Residencial La Angostura, promovido por los directivos y moradores de la referida urbanización (ARLA), el Café SOLEIL y la Biblioteca privada Abraham Valdelomar, como una importante   sumatoria de homenaje al mes de las letras peruanas.
Este novedoso y singular accionar cultural, a ejecutarse a imagen y semejanza del Movimiento Internacional Acción Poética, que empezó su quehacer cultural en la ciudad de Monterrey México, fundado por Armando Alaníz Pulido, se caracteriza en pintar breves mensajes de reflexión y/o cuartetos de poemas en espacios debidamente acondicionados (muros). Esta iniciativa cultural ha traspasado diferentes fronteras, su frase característica es: “Sin poesía no hay ciudad”.
De acuerdo al ideario de sus fundadores, y la esencia poética, donde quiera que se escriba, debe formar parte del paisaje urbano, con el sustento motivador a la lectura y rescate de los valores humanos y ser parte de la reafirmación en defensa de la identidad cultural de los pueblos, especialmente promover la poesía a través de sus variados contenidos y mensajes que forman parte de la grandeza y la belleza de la condición humana.
Tanto el profeta como el poeta buscan al pueblo, con quien compartir la palabra: El profeta habla con la voz de Dios para revelar su presencia y su voluntad. La meta del poeta es crear un lenguaje revelador en defensa del pueblo, aún cuando ello está escrito en un muro, lleva la fuerza transparente en defensa del ser humano. Los poetas, por lo general siembran amor y oraciones por todos  los excluidos y oprimidos.
El poeta brasileño Thiago de Mello, en su obra: Está oscuro, pero yo canto, nos habla: “Una vez estaba en mi casa, en Río de Janeiro, cundo por la madrugada entró la policía con ametralladoras, y me cogieron preso, una de las tantas veces que he estado en la cárcel. Es el precio que tuve que pagar por la justicia. Esa celda era muy alta.
Había un catre, ratones, cucarachas. Yo estaba bastante deprimido y empezó a entrar la luz de la mañana y ví que en el muro de la celda habían muchos trazos y luego me dí cuenta de que habían palabras. Con la claridad pude leer “estaba oscuro, pero yo canto porque la mañana va a llegar”. Algún compañero que estuvo allí estuvo antes de mi, se valió de mis versos para ganar fuerzas, y súbitamente esos versos dejaron de ser mías, para ser permanente poesía y darme fuerzas a mi también, que estaba cagándome de miedo”. La poesía siempre vence, donde quiera que uno escriba, porque siempre está al lado de los seres humanos.
¡Felicitaciones, a los organizadores de esta novedosa caminata poética en cuatro estaciones, ahí estaremos.! .
(*) lavozdeica.com 

jueves, 18 de abril de 2013

Guitarras de Huamanga, en el mes de las letras peruanas...

Por: Antenor Maraví Izarra

 
De la Plaqueta:Guitarras de Huamanga

I

Canta guitarra, canta
canta a la llovizna de abril
canta a tus calles vestidas
de poesías y campanarios
jaraneros,
no tienes por qué llorar
tu voz no es sahumerio de pólvoras
ni tus venas han sido sembradas
para cargar cruces de retama.

Tu voz es la oración del pueblo
tus hebras sonoras siempre fueron
surcos de libertad y amor.

Canta guitarra, canta
canta a los rocíos del amanecer
canta a la vida que aún se mece
canta a la esperanza herida
que esta noche remaremos
los acerbos dolientes de los que partieron
sin decirnos un adiós.

Canta guitarra, canta
canta a Osmán del Barco,
a Taca Alvarado y Pio Cárdenas
a Nery y Raúl García Zárate
manantiales inagotables del viento
donde serpentean las yemas
de la prodigiosa lira ayacuchana.

Canta guitarra, canta
canta y agita tu bandera nupcial
que la sonrisa de los niños
y la bendición de las chaplas
que nunca faltaron en casa
nos abracen por siempre
con sus aromas de amor.



II


Guitarra quechua hablante
de San Sebastián y San juan Bautista
pascanas de tunales
y bordones anclados
en
cruces de hojalata
y sueños libertarios.


Sudario de calicantos y
molles abanderados
que luengas murmuran
con el paso doliente
de estos suspiros atados
a tus trenzas.


Extiende tus melodías
maceradas en bolas
de coca y humos
penitentes en pentagramas
que navegan en el océano
de estos ojos abigeos,
no hay corazón que deje
de amar tu voz
ni chicherías que no atesoren
las huellas de tu amante
capotraste y banderas blancas
en ristre.



III

Soy la guitarra ayacuchana
que peina alegrías
y agita el calzón a las tristezas.
mis venas riegan esperanzas
y mis sudores bañan sueños
imposibles.
Fogoncito de leña crepitante
que todas las noches abrazas
peroles de maíz blanco almíbar y
porongos de chicha de jora
¿Dónde se esconden esos dedos
tejedores de waynos y pasacalles?

Acaso no recuerdas que el diapasón
del trueno
forjó el yunque blanco de razuhuillca
y
tus dedos de cristal y estalactita?.
¿Díganme en que laberinto se
entretienen
o andan prisioneras las voces
de mi pueblo?

Tantas veces voces
voces que navegaron en odres
y alegrías sin parangón
en la muy noble Huamanga
y siempre jaranera.
coca quintucha
naipes verde de Belén Pata
de tunales y suspiros cómplices
tú que conoces mi vida y destino,
anda desensilla mis bordones.
es hora de bailar y cantar
en el ombligo de esta celosa noche.

 


IV

Nube que sigues mis pasos
lluvia que lavas mis penas
levaduras melancólicas que crecen
en el pecho ardiente de esta guitarra,
flameen en el viento y estos suspiros
canten y arrullen a la ingrata
que aún entretiene los recuerdos
de este árbol poblado de rocíos.

Díganle que también mis penas
son neblinas sonámbulas
que todas las noches bajan
a acostarse en tu regazo
posada de amores inolvidables.

Nube, nubecitas de Huamanga
lluvia, lluviecitas de mi tierra
larvas enamoradas y altivas
que no cesan de bailar
con los trinos de esta guitarra

 




V

Guitarra de arcángeles
y tunantes en fuga
duende de zaguanes y aldabones
abrazados al ombligo de ninfas
aquiescentes.

Tú que siempre haz navegado
en las aguas pecadoras
de estos ojos engreídos,
anda abre tu puerta sonora
y dile a mi amada
que esta noche y mañana sábado
enterraré todas mis penas
en el pétalo ardiente de tus
melodías.