Editor: Antenor Maraví
Confidencias en Alta Voz: abril 2012

viernes, 27 de abril de 2012

CODEHICA: 30 años de amor y solidaridad humana

Por: Antenor Maraví Izarra(*)

 
 La fecha fundacional de la Comisión de Derechos Humanos de Ica (CODEHICA), que un día como hoy, hace 30 años, además de haber colocado los primeros hitos de entrega y decisión inquebrantables, con el compromiso de promover y defender los derechos individuales y colectivos del pueblo iqueño, inevitablemente nos recuerdan los años en que la violencia convertida en una vorágine letal, asoló con tanta vesania contra la dignidad y los derechos humanos de los miembros de la gran familia peruana.
En esta doliente realidad, en pueblos como Ica, en que no pocos mofletudos y algunos miembros agonizantes de la pequeña burguesía, acostumbrados a mirar desde el balcón de sus indiferencias, los hechos dolorosos que cotidianamente acontecieron en estos lares y otras latitudes del país. La erupción de Codehica con sus exigencias y planteamientos sin cortapisas ni tapujos en la defensa de los derechos humanos, en un Estado de derecho y democracia, sin restricción alguna, es posible que a más de uno les haya causado salpullidos, empero esta institución naciente en el calor y apoyo de varios gremios y luchadores sociales, identificados con la defensa y el quehacer social y económico al servicio del pueblo, plantó sus raíces  en tierra fértil.
A pesar de los días difíciles que confrontaron en materia económica, pero llenos de buena voluntad, desde  los primeros días del mes de Mayo de 1982, por su tesonera y esforzada labor, poco a poco fueron ganando la confianza y el apoyo del pueblo, convirtiéndose a la postre en una institución referente y guía en materia de derechos humanos.
Son innumerables los hechos y gestas memorables acontecidos en el velamen de esta institución, que en honor a sus protagonistas y en particular a su fundador P. José Manuel Miranda Azpiroz, hoy retrotraemos una nota escrita a propósito del Gran Recital Poético Internacional que se llevó a cabo hace cinco años, con ocasión de conmemorarse sus Bodas de Plata. Decíamos entonces en uno de los párrafos de su presentación: Es posible, que más de uno se haya preguntado, ¿Por qué una verbena serenata cargada de poesías? O en todo caso alguien aún diga, ¿Qué tienen que ver los poetas en un evento de esta índole?.
Octavio Paz, uno de los más grandes poetas hispanos, en un evento similar, respondió lo siguiente y hacemos nuestra una vez más su magistral respuesta: “Es que los poetas expresan con el alma sus experiencias y nadie mejor para valorar y reconocer las maravillosas tareas que cumplen quienes defienden y promueven los derechos del ser humano. Los poetas mediante la palabra, mediante la expresión de su experiencia de los hombres, procuran hacer sagrado al mundo, con la palabra consagran la experiencia de los hombres y las relaciones entre el hombre y el mundo, entre el hombre y la mujer, entre el hombre y su propia conciencia. No pretende hermosear, santificar o idealizar lo que toca, sino volverlo sagrado.
Por eso, los poetas, agrega Paz, desde lo más profundo de sus sentimientos, no escatimamos en valorar, aplaudir y a veces hasta llorar al lado de quienes defienden y sirven los derechos del ser humano, considerado como el templo superior de la creación divina. ¡Un abrazo especial para la gran familia de Codehica!!!!!!.


(*) http://www.lavozdeica.com

miércoles, 18 de abril de 2012

Tiempos de concertación e imaginación gubernativa


Por: Antenor Maraví Izarra(*)



Tal como vienen aconteciendo los hechos, envueltos en las viejas marañas de Doe Run, en la Oroya y el esperado informe que se dió el último martes sobre la posible viabilidad de las minas de Conga frente a las incansables protestas del pueblo cajamarquino, que duda cabe, estamos encaminados a compartir tiempos difíciles, llenos de encrucijadas, donde la ira y las turbulencias parecieran festinar contra la necesaria concertación y armonía democrática que debiera imperar.

El país empieza a crujir ensangrentado y sin mecanismos accesibles a la solución de esta vorágine que algunas fuerzas oscurantistas parecieran aplaudir. En esta realidad el inusitado informe mediático que desplegó ayer la prensa escrita y televisiva, dedicados a resaltar con grandes titulares al camarada “Gabriel”, autor confeso de asesinatos y del secuestro de 36 trabajadores del Gas de Camisea, pintan de cuerpo entero las cuentas pendientes que se tienen que reconocer en materia de estrategias y servicios previsores que deben salvaguardar la seguridad integral y el consiguiente desarrollo de los pueblos.

Estos problemas y otros tantos que subyacen embolsados a nivel nacional, ciertamente es preocupante, empero, a pesar de todo, el Perú es más grande que sus problemas coyunturales, el horizonte nacional sigue ofreciéndonos variadas opciones de real desarrollo, tal el caso de la olvidada provincia de Pisco, que recientemente el Ministro de Vivienda y Construcción, René Cornejo Díaz, sin mayores ditirambos publicitarios, ha dado a conocer en la entrevista concedida a la periodista Rosa María Palacios, que a efectos de promover el turismo y honrar sus históricas playas, viene construyendo a lo largo de sus riberas un conjunto de parques, alamedas y malecón para uso de los veraneantes.

A propósito, en la edición del 12 de enero del presente año, referente a Pisco, en esta misma columna hemos sugerido un petitorio indirecto al actual Presidente de la Región Ica, Alonso Navarro, en el que como un homenaje al próximo bicentenario del Desembarco de la Expedición Libertadora al mando del General Dn José de San Martín en la bahía de Paracas, a cumplirse el próximo 8 de Setiembre del 2020, debería incluir en los proyectos de obras, la construcción de un Hospital Geriátrico y la habilitación de un gran malecón que enlace Paracas con Pisco, pero vaya sueño atrevido e iluso, es posible que el presidente ni siquiera se ha enterado, especialmente sus asesores y adláteres, acostumbrados a tomar gestiones en más de las veces, cuasi aldeanas, sin visión ni atisbos de sentimientos en honrar la memoria y los legados históricos de los pueblos, ni siquiera hayan ojeado la referida modesta sugerencia.

Para evitar futuros casos, similares a Kepashieta, Conga, La Oroya y la presencia de futuros Gabrieles, es menester recordarles a los gobernantes de aquí y allá, gobernar es saber escuchar, buscar y aceptar la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones que le atañen y en el control de la ejecución, entre otros, en la búsqueda de solución de los graves problemas sociales que siguen latentes. Para que un país funcione en democracia, se requiere que la población se identifique con el Estado y lo sienta suyo.